jueves, 3 de marzo de 2016

Poema, A UNA MUJER DEL CAMPO

A UNA MUJER DEL CAMPO
Cómo se le ocurre retratarme a mi
si es que la que segurito no ve bien soy yo, 
acaso qué es lo que sumercé ha visto, 
será alguna tristeza de esas 
que no aguanta más pena
o que le llame la atención esta mirada
que ya no escondo,
porque de eso, de pura pena
cuando me vaya, me iré bien llena.
Nunca tuve verguenza y menos ahora,
solo me vi a mi misma
en los espejos del agua,
nunca vi arrugas
nunca vi canas
de la cicatriz y el callo
he vivido acostumbrada.
Cómo es que me mira y se detiene,
qué le puede decir esta mirada
si acaso, el nuevo rostro de la vida cotidiana
y todos los años juntos
en el cansado gesto
de una anciana resignada.
Pero sabe, lo he pensado
ahora no quiero que pase de largo,
le voy a proponer un trato
un trato de una mujer del campo,
tome su foto y dejeme invitarlo,
yo le preparo un café
y mientras, conversamos,
y sumercé luego me lleva
en ese humilde retrato
lo mas lejos que pueda
de este lugar olvidado.


IRMA PEREZ, La Pillis - 2014

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