miércoles, 5 de abril de 2017

Ya sé:
la culpa es de uno
cuando uno
no se mueve.
Se sigue con frío
se sufre el frío
se tiembla de frío
no alcanza la intermitente llama
demasiada cercanía al fuego y
ni siquiera quema
tan sólo un mínimo calor
vuelve a recordar... ¡cuánto frío!
Pero, es que
aquella... sí fue una hoguera
¡puedo jurarlo!
cuerpo
manos
ojos
voz
todo reventó en chispas como
el big bang y, así el tibio universo
para nuestros cuatro pies de frente.
No sé ahora
porqué debo moverme
porqué la escarcha en estas palabras
porqué el reinado del frío;
qué me importa
si la culpa es mía
yo sigo junto a esas cenizas
segura de mi fuego y del aire
con que las atizo.
Así que espero
con frío espero
aunque haya de congelarme un día
y, aunque
ese día
ya no me encuentres aquí.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014

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