jueves, 6 de julio de 2017

A ella, que a veces deja de hablarme...

Querida Poesía:
no puedes negarme
que tu salida de puntillas para no despertarme
te funcionó perfectamente
y, no es que apenas ahora
te haya echado de menos
llevo días esperándote en la ventana
por donde siempre te veo venir
entra por allí el viento helado
barnizando los metales y la madera en
donde pico la cebolla
entra incluso
el polvillo que levantan
dos pies que andan con pereza
también se filtra algún aroma desprendido
de los verdes y los marrones
y alcanzan a perfumarme o
a erizarme la piel
como un delicioso "deja vú"
y, aún así, ni siquiera
te percibo cerca
no puedo creerlo
a veces me aturde la duda
cuando a media noche
como un sueño surrealista
apareces tibia en alguna
frase susurrada por un eco noctámbulo
pero
a la mañana siguiente
nada se parece
a un verso
a un poema
entonces
el techo de mi habitación
declara un día más "de blanco" el papel
vacío de ti
olvidado de ti
y de todo lo que pudieras decir
si tan sólo
regresaras
y, me lo pidieras.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2015

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