Una emoción se me salió del pecho como pájaro recién enjaulado, e mbravecido, lleno de miedo con el arrebato de su aleteo, levantó la arena que oscureció los ojos del corazón que amaba; se hizo heridas y lastimó, alma y carne lastimó esa emoción, tan ciega como el egoísmo, tan incontrolable como el celo, cayó intensa y de golpe desfigurando la intención con el rostro de una ofensa la respuesta me regresó quebrada y con otra emoción, envuelta en la amargura de una furia dilatada, desconocida, inesperada a mi emoción, debilitada ya en sus articulaciones y sin rostro definible, le llovió vergüenza en sus mejillas, alojándose en su mirada y cerrándole su boca, vacía ésta de sonidos y motivos dentro de mí, l a pena lloraba su pena y en mi pecho lloraba el cielo por la deshonra al amor de mis amores estoy triste y lleno está mi tiempo de tristeza; reconozco la salida aquella -el al...