muy a propósito,
publico textos solos, sin imagen
como retando al pulpo y sus tentáculos,
como si temiera la pérdida del abecedario,
como buscando la limpieza del símbolo
como intentando rescatar
al gato en el árbol,
y al árbol.
IRMA, LaPillis
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.
La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con sabiduría paternal y maestría maternal, me dijo:
Irma, si no te detienes y miras lo que has sembrado, no podrás saber lo que hasta ahora has logrado. Recuerda que desde la distancia se puede ver mejor todo el horizonte y el alcance absoluto de la persistencia y la paciencia que, como sabes, siempre son fieles retribuyendo en abundancia. Paremos un poco, que la cosecha, si no se recoge se pierde, lo que significa que desperdiciarías su razón de ser y el fruto justo para tus manos. Debes saber también que, para que yo pueda volver, me has de haber hecho un espacio desde la fertilidad de una tierra removida, abonada y fresca. No creas un solo momento de tu vida que te he dejado o que me voy llevándome imágenes y letras que, definitivamente, no saben a nada si no las hacemos juntas. No tengo otro lugar para volver que a ti. Quien te espera entonces, soy yo.
No sé, en este devenir poético, uno dice un día una cosa y, al otro día... Quién sabe.

Que esta vida, que el paro, que los "guasones", que los trancones, que el desvalorado arte, que el valorado vicio, que el político, que la machista, que el pedófilo, que el pirómano, que la puta, que la gran puta, que la cruz, que la lucha, que la ley, que el dinero, que los padres, que el virus, que él, que aquella...
¡No, qué va!, si es que el único ineludible e incuestionable reto es con uno mismo.
IRMA, LaPillis
Uno tiene que saber, que si a uno le gusta escribir y comunicar, eso, poco o nada, le interesa o le importa al lector.
Uno no tiene que decirle qué pensar, qué sentir y mucho menos -ojalá menos- qué tiene que hacer. Tampoco es del oficio señalar tal o cual "deber". Como el de nadie.
Un sólo renglón se necesita para conectar, desde la fibra, un punto a otro.
IRMA, LaPillis
El que quiera creer, que crea, y que crea, en lo que quiera creer.
Creer, con convicción profunda, como se cree que el agua es el insustituible elemento vital, que el sol es el magno astro de luz que incansable y constante dilata el día y recibe con ojos cerrados a la noche; creer, como se cree que el "ahora" es el único tiempo vivo y disponible que tiene el halcón, el cerezo, y el hombre y la mujer que respiran.
Llega la Semana Santa y el mundo -sin mencionar religión o tendencia espiritual- recuerda u olvida su significado según la historia que va y la que se va contando. Desde su casa, desde su paseo, desde su biblioteca, su despensa o su misa.
Sabemos que muchos dioses han aparecido y desaparecido con el tiempo, dioses de todo tipo y de todo estilo; en todo caso, deidades surgidas del intenso y creciente vacío existencial del que la humanidad no escapa de su hondura. Y entonces, en el anhelo de no caer en la desesperanza, los ha ido idealizando y creando, atribuyéndoles autoridad, belleza y dominio de estatura terrenal cuya permanencia, efímera, está determinada por el manoseo constante o la exagerada valoración del concepto colectivo.
Hay un universo infinito, miles de incógnitas, innumerables escenarios, seres vivos, en guerra o en paz, como granos de arena. La vida, como un puzzel, partida y repartida en un juego impredecible entre el bien y el mal.
Qué bueno que cada quien encuentre y recueste su credibilidad en la energía que más le resuene esplendorosa y poderosa, pero esa es una búsqueda que dirige la abundancia de lo que predomina en cada corazón. El pecado es -porque ha de ser pecado por dentro y fuera de cualquier religión- andar tan apáticos y antipáticos, tan resentidos y distanciados del amor; citarlo con desprecio apasionado como si eso no fuera la mayor y peor de las condenas; no aceptar con la serenidad y seriedad que da el respeto que viene de él, que el otro no haya elegido lo mismo que uno, el mismo rito, la misma canción, la misma celebración, la misma orilla, el mismo Dios.
Me recito: El que quiera creer, que crea, y que crea en lo que quiera creer.
Juventud,
La Mentira es una oportunista obesa insaciable, de quien sus invitaciones, siempre las sales pagando tú.
Esto es Verdad.
IRMA, LaPillis 🦋
PARÁBOLA JUDÍA
Si uno se pone a caminar por el borde del acantilado de las decepciones y frustraciones, lo mas seguro es que, si no el vértigo de la duda, será la fortaleza de los tobillos de la voluntad, lo que determine la hora de una caída inminente. Alejarnos entonces de los filos o los bordes que nos cierran el camino con tragos de resentimiento y amargura, y de lo que amenaza vulnerar la paz y estabilidad de nuestra existencia, es concederle al bendito y comprobado terceto amor-confianza-perdón, que construyan el piso firme del cielo abierto por donde un pie sale confiado adelante, seguido inmediatamente del otro.
IRMA, LaPillis
Yo, a veces, a propósito, muy a propósito, publico textos solos, sin imagen como retando al pulpo y sus tentáculos, como si temiera la pé...