Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

MI PORTADA

 

Ornato de mi arquitectura

Sinfonía de la visual

Primera plana mía 

Textura del tiempo

Primera página mía 

Aroma de las palabras 

Cubierta delantera mía 

Pensamiento 

Frontispicio 

Pulso mío 


Cara principal 

Promesa sin promesa 

Arte de la seda mía 

Frente de mi frente 

Pieza de madera

Sentido del segundero

Temperatura de mi vida

Sonido del hoy

Apertura del mañana 

Campanario de mi amor.


I.P.




MILAGRO

 Allí estaba,
por fuera de la horizontal del ojo, 
un inalcanzable racimo de hojas vivas
incrustado entre los ladrillos ásperos y sucios
de una elaborada, fría y antigua fachada

nada de aquella edificación 
-con todo y su majestuosa presencia-
me robó el aliento como 
aquella "manchita" verde -en medio de la nada-
saludándome, ebria de soledad


ella, adueñada de mis ojos y yo de la sorpresa,
le dije que le haría un poema mientras
cruzamos, en ese instante,
distintas nostalgias, las dos

allí quedó erguida la esperanza, 
a la intemperie su vulnerabilidad
sobreviviendo sin fatiga su obstinada raíz
entre venas de cemento y escombros de pie

allí estaba,
viva, 
sana,
testigo y testimonio,
milagrosa como un poema ofrecido 
lleno de agua.

IRMA P. 

Ridiculeces, chismes y bufonadas; rarezas increíblemente privilegiadas que suben como espuma sobre el gusto y el antojo de la humanidad.
Un mundo "raro", dicen, y ese adjetivo lo absuelve todo.


IRMA P.

EN-VEJEZ-SER

Aquello que vemos como el fin de la lozanía, 
del ímpetu y majestad del hueso, la sangre y la piel, 
conlleva una algarabía silenciosa y una infantil ilusión amansada en su interior; 
el intangible anhelo con que avivamos la continua sucesión 
del hilo que cose, apasionado y fino, el ajuar de las edades del tiempo 

eso es, un avistamiento sin distancia a los saldos a favor y en contra que,
desde la privilegiada condición de "ser vivo" en tránsito y en constante 
patrullaje de razonamientos, sentimientos y sentidos, 
eventualmente nos ubica -tras una vida de tenaz sobrevuelo 
dentro de un mundo subacuático de cíclicas mareas terrenales- 
a un escalón -de paso grande- por encima de las preguntas 
que nos hicimos tantas veces, sobre el acierto de los derroteros, 
la consecuencia de las primeras veces y el sentido vital de todo

eso es, el punto de madurez que, en-vejez-siendo, conserva rejuvenecida 
la intención de movilidad y de deseo y de más,
que detalla perfecto el trazo que dibujamos en el tablero del tiempo 
y la huella del mordisco que dimos por gula, hambre o saciedad

eso es, la sustancia activa que permanece, es decir,
la protagonista de la reciprocidad del amor 

eso es, la evidencia propia y explícita de los aciertos categóricos que no 
ofendieron flora y fauna, pero también, de los errores que, reincidentes, 
humillaron la cortesía de las ternuras y tesituras de la especie

eso es, la altura a la que llevamos, en justo relevo, 
la antorcha palpitante de nuestros presentes antepasados;
la oportunidad de ser ojos de otoño anunciando ascensos de primaveras y, 
desde aquel anhelo de ocre sabiduría arcillosa, 
prever un invierno de fuego continuado que atenúe el sobrepeso del frío y
la hipertensión de los estragos

eso es, la gran finalidad de un principio y, el principio de la finalidad;
la tangible lozanía, ímpetu y majestad del primerísimo respiro a la vida 
-sostenido en notas de aire de cortos nombres con la duración de un aplauso-
hasta el término de gracia de la precisada completitud. 


IRMA P.





En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

CON MI PLUMA

Escribí versos, escribí cantos,  escribí denuncias, testimonios,  desvaríos y romances.  Escribí "colmena" como la abeja obrera  y...