Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

Hay palabras de todo tipo y de todo origen y, de alguna manera, en tantas ocasiones, las asumimos sin derecho de autoría y reconocimiento. Así, hay palabras que son amores, grandes favores y verdades que, lo mínimo que esperan -si acaso esperan algo-, es la mención del nombre de quien las ha reunido y las ha hecho libres para el bien y/o el placer de otros.

IRMA P.

Yo era niña sin conjugar verbos

yo era tímida, 
bochornosamente retraída

yo era silenciosa y solitaria,
risueña y sociable, sin embargo


yo era de pelo largo, y miedosa 

yo era feliz 
sentándome en las pestañas del mar, 
en el mar; 
yo era un pez

yo era una historia de corto párrafo
de largo suspiro

Ahora, 
soy una mujer cincelada por el tiempo, 
nueva, reparada, curtida, 
vieja como la experticia,
niña como la caricia,
con las añadiduras, las fisuras y 
condecoraciones en las escamas 
de lo que yo, no era entonces.



IRMA P. 

 Lo despectivo que escuché de mí, en boca de aquella persona, no alcanzó ni a rozar un poco mi autoestima. Lo que sí hizo, fue quebrar la estima hacia lo que yo consideraba, de su amistad, superior a la nobleza del marmol. 

I.P.


TARDE

Ella morirá de todos modos

ni el tamaño del zapato,
ni la belleza del espejo,
ni el dorado de la alfombra,
ni lo blanco de su lino,
ni su credo,
ni su ideal,
ni su bordado,
nada de eso decidirá su estación
ni su estadía

ella es alma en cuerpo en tránsito
como el más longevo de los seres vivos

se mueve y suena
como ahora,
como cascabel enamorado,
como bosque que parece quieto pero
pestañea y cruje

busca su savia,
relincha su furia,
atiza su canto,
acuna su luna,
persigue su risa,
escribe su llanto,
ama su aliento,
espera su tiempo... 

pero ella,
ella morirá de todos modos,
una noche,
una tarde,
una mañana,
un quién sabe cuándo caerán 
de rodillas sus trofeos 
y la continuidad de su misión prestada

entregará su puesto sin llevarse, siquiera, 
una caja con tres cosas,
hasta sus flores llenarán otros jarrones
y su más preciado poema
desaparecerá de los labios de su amado

no habrá entonces diferencia
para sus ojos ausentes,
ni para su corazón "Brand new" sin respuesta,
ni indicios de un abrazo

no habrá tiempo
tampoco habrá mejilla tibia
ni húmedo cielo
para el tardío beso.


IRMA P.



En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

CON MI PLUMA

Escribí versos, escribí cantos,  escribí denuncias, testimonios,  desvaríos y romances.  Escribí "colmena" como la abeja obrera  y...