LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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AQUÍ ESTÁ EL TIEMPO

 
Aquí está el tiempo, 
sin magia ni artilugios, 
sin pretensiones ni razones, 
sin dudas ni sombras, 
tan claro como el brillo del encanto
cuando llena los ojos de 
lágrimas y asombro

aquí está el fin de las preguntas tristes,
del debilitado eco y 
de las respuestas arruinadas;
un testimonio de ruinas
es la sombría obra con dos trazos
que no halló el futuro en un presente
desabastecido y abandonado

aquí está el tiempo, contundente y serio 
deja ver por dónde se rompió el lazo, 
mostrando nítido lo delgado del hilo

¿qué faltó que no dignificó el encuentro?
¿qué sobró, tan destructivo?

aquí está el tiempo, hablándome,
dictándome fluido;
sin acentos ni exclamaciones, dice: 
"dos son trascendencia
porque un sólo extremo 
jamás hará arcoiris,
porque dos son los brazos de lo justo 
y de lo que va"

aquí está el tiempo,
el recuerdo es una hoja escrita por un zurdo 
que escribió con la mano derecha, 
que dejó espacios vacíos 
y un inmenso silencio encima de lo que
siempre intentó borrar;
hoy sabrá que ya eso no hará falta, 
que ese escrito ya no le interesa a nadie

nada quedó oculto, sin embargo;
imposible que así fuera 
pues varias veces retiñó con 
la fuerza aplastante de la indiferencia
las mejores intenciones de
acompañamiento y cercanía ofrecidas

aquí está el tiempo, 
soberano de su sabiduría, 
como un final florecido 
y un envejecimiento asumido,
como un largo río que pasó elocuente 
y que pasa, pasa, 
pasa dejando evidencias de 
lo que fue sospecha y luego razón,
y luego certeza, 
y luego, toda la distancia que hoy separa 
a dos que ya no se sienten mutuamente, 
ni nada

dos desconocidos cierran el círculo,
como la cerrada circunferencia de un "no".



IRMA, LaPillis 
(2020) 

DEL TIEMPO Y SU MOVIMIENTO - Sentipensando


Sospecho del tiempo. Cada vez que se deja ver, yo estoy en medio de una fiesta fabulosa a la que él -por supuesto- no ha sido invitado. Seguro que le molesta ser ignorado, que creamos que a veces se queda dormido o que no tiene el estado físico de un atleta disciplinado y persistente.

Sospecho de su silencio, pues lo real es que aturde su forma de acoso y su capacidad sigilosa de llegar e irse, sin que nada ni nadie lo note. Por otra parte, es astuto con sus nombres, ya que con ellos seduce y trama al sufrido, al entretenido y al soñador; por eso es constante repitiendo sus trucos, como lo hace el solapado segundero de un reloj de escuela.

Sospecho del tiempo, sí. Hoy, este día, este momento, a esta hora en que no me encuentro en una fiesta fabulosa, parece que se me hubiera colgado del cuello, habiéndose -previamente- pegado los pies al piso con cemento.
Su velocidad es temperamental e impredecible; su dirección, como una flecha lanzada, irreversible, determinante. ¿Será que muere cada vez que se llama "fin"? ¿Pasa él, o somos nosotros los que pasamos?

Con esta sospecha de que nada lo mueve ni lo conmueve, será mejor marcar el paso a su ritmo sin más preguntas; al final, lo suyo es la no permanencia y por ello, también lo mío.
Pero a veces, cuando se siente intensamente la hermosa vida, se quiere que: si es reloj, que impacte contra el piso; que si es puente, que se descuelgue; que si es ojo, que le caiga ácido y que, si es latido del corazón del universo, que pare, que se espere a sí mismo, que es-pe-re, y que no sepa, si lo que sigue es un fin o un reinicio de todo.
El tiempo... El tiempo es la misma vida moviéndose.

Vamos.

IRMA, LaPillis


DE LO EXTRAÑO DE ESTE TIEMPO


Abusa, lo extraño de este tiempo,
de nuestra voluntad y destino
tan a la deriva

los caprichos de la incertidumbre 
han anestesiado el paladar
de los sueños sin dejar 
rastro de sabor en la lengua de este día que 
va pasando ya, delgadísimo y corto
por el ojo de la aguja que cose la perplejidad 

este tiempo, arbitrario y contradictorio, 
ni siquiera pasa lento como sucede
cuando los amantes se esperan
o los niños esperan,
o nos esperamos tú y yo 

abusa, lo extraño de este tiempo, 
del tiempo presente que no
avanza a ritmo de alta ola pero tampoco,
de ola en calma

se excede con cierta crueldad,
desde donde nos mira mudar de piel y
cambiar de domicilio, de atuendos,
correr en pistas y en tareas simultáneas,
aprisa moler las horas y el hueso de la paciencia

todos los días nos ve prender y
apagar las luces del pensamiento, 
del ánimo, de la casa
y a nosotros, a ti y a mí, 
aguantar el desvanecimiento en la memoria 
del extrañadísimo abrazo nuestro
antes de que, como él, 
empiece a parecernos extraño.


IRMA, LaPillis 


EL TIEMPO ENLOQUECIÓ - Sentipensando












¿Qué es lo que pasa con el tiempo?

El tiempo enloqueció. Nunca más hizo fiesta ni siesta; nunca más se sentó en la puerta de su casa a ver pasar los detalles de la vida; nunca más se acomodó a ningún disfrute; nunca más se relajó, ni se subió a un columpio a elevar las emociones y, nunca más se tomó un café con el hombre mientras ambos fumaban su pipa en calma. Un día empezó a correr y nunca más se detuvo.
El tiempo enloqueció. Lo que vivimos ahora es la esquizofrenia de cada día; segundos, minutos, horas, meses, nombres del tiempo que apenas, hacen contacto con la realidad.
IRMA, LaPillis

EL DOLOR DE OLVIDARTE

Pensaba que sería diminuto el tiempo faltante

no me engañé nunca,
aún cuando ya era noche
para cuando nos conocimos

creí entenderlo todo sin renunciar a nada,
soltando todo aquello
que ya no se agarraba de mí

no te hablo desde las ruinas de mi amor,
mi amor no es polvillo,
ni materia conocida,
mi amor es un ojo celeste que te esperaba
para mostrarme el alcance de lo que no se ve

me hizo mirarte con paciencia,
y cuando fue necesario,
me endureció el juicio;
sabes que casi desmoroné el tiempo,
con tal de estar uno de sus segundos
abrazada en lo alto

pensaba que sería diminuto el tiempo faltante 
para olvidarte pero,
a mala hora hemos dejado entreabierta la puerta
y un “por si acaso” se ha colado hasta
el umbral de mi nostalgia

qué tiempo hace falta
para verle la cara al engaño...

el problema no es la puerta abierta,
el problema es el dolor engañado

no sé,
no me interesa ya lo que ayer 
me corría por la sangre,
tampoco siento la euforia de los amantes
ni el deseo de la luna de querer 
acostarse sobre el agua

pensaba que sería diminuto el tiempo faltante
para sentirme y saberlo

no perdono, 
que me sigas doliendo.


IRMA, LaPillis 


EL TIEMPO EN UN CUENCO



El tiempo es el agua
que le falta al cuenco
todo me lo he ido bebiendo,
sin percatarme de que
cada vez que lo levantaba para beberlo,
unas cuantas gotas caían al piso o
se me escurrían de la boca por exceso
de nervios, torpeza o avidez
así fue
ahora, en el fondo del cuenco,
ondulan los segundos de hoy
y de unos pocos días que me faltan
para dejarlo vacío
así que,
me lo voy tomando a pequeños sorbos,
como cuando la fiesta está por acabar
y no se quiere soltar aquella mirada
o aquel abrazo
cuando todo se termine,
y el agua del cuenco se haya consumido,
me iré a caminar por la vereda
de algún río
que llene mis itinerarios con la luna,
y todas las vasijas
de donde mi sed conozca su borde
no hay tiempo que sobre
porque, cuando el agua se rebosa del
cuenco, es el tiempo que llora
lo que no ha sido, 
y no será.

IRMA, LaPillis 

POR NACER Versión 2008 y 2025




En el 2008 esto escribí y así lo hice:

🤍🖋️

martes, 8 de julio de 2008

POR NACER
APENAS SOY UNA SEMILLA...
NO SE QUE NECESITO, NI CUANTO PARA CRECER...
CON UN POCO DE TIEMPO SABRE QUE SOY, QUIEN...
ENTONCES REBOSARE CUALQUIER ESPACIO
Y MI NOMBRE SERA CONTUNDENTE
EN LA MEMORIA DE LOS OJOS
QUE ESPERAN...
I. P.


Hoy, después de 17 años, desde esa distancia de tiempo y edad, me suenan conmovedoras mis palabras... Ahora ya no soy una semilla, ahora soy la maduración del fruto. Ahora sé muchas cosas, de todo un poco, lo que hizo falta saber para ser quién soy y para elegir qué saber ahora. Hoy sé que para nada sirve ser pretencioso, que no hay que llegar a rebosar ningún espacio, y que mi nombre es y será una huella no más acentuada que aquellas de las que aprendí y las que amo; es decir ellos, los que hoy son la memoria de los ojos que esperaron. Y claro, debo decirlo, ahora leo un poco más y escribo un poco mejor. El tiempo ha pasado imperceptible y mi ortografía y yo seguimos activas, observadoras y vigilantes procurando no perder de vista la puntuación, el acento, la narrativa y el énfasis en el contenido de la vida.

Hoy, entonces, escribiría aquél texto mío del 2008 así:


🤍🖋️
martes, 8 de julio de 2008

POR NACER
Apenas soy una semilla,
no sé qué necesito ni cuánto para crecer
un día el tiempo me dirá qué soy, quién,
y entonces, rebosaré mi espacio,
y mi nombre será palabra de gratitud que
sonará contundente
en la memoria
de los ojos que me esperaron.

IRMA, LaPillis

BREVEDAD DEL TIEMPO

Impresionan los cambios 
imperceptibles del tiempo
de lo que ha dejado de ser, de estar

lo que llaman "evolución"
tan distinto a evolucionar

y el tiempo,

de nuevo el tiempo con sus 
nuevos nombres:
mes, se dice día,
día, se dice minuto,
minut...,
impresionante brevedad que 
no alcanza a decirse.


IRMA, LaPillis 


DEL TIEMPO QUE NO PASA EN VANO - Sentipensando

 

Es domingo, y el sol de este día no dejó rastro tibio en su última hora. La noche fría es continuidad de lluvia y más lluvia. Tras los cristales caen cortinas de agua que contra las superficies suenan como una orquesta sinfónica melancólica y sentimental. La fecha es aún Noviembre, pero a éste día sólo le quedan tres toques de diana y ni uno más para irse con un trozo de la historia del mundo que va resultando apretada, rara y opaca en su recuerdo.

Hace algunas noches -desde octubre- la Navidad con todo y su ambiente festivo, llegó como una realidad forzada, anticipada y visible a mostrarse en las vitrinas y en las casas; como una ilusión que se despierta temprano a halar y enrollar el hilo de un tiempo al que hay que encontrarle pronto la punta, sabiéndolo imprevisible, laberíntico, redondo, aparentemente interminable y complejo como la cinta de Moebius.

Pero, no es el tiempo con sus nombres el que hace, el que cuenta la historia, el que la decide y la termina. Somos nosotros los que hacemos el tiempo, los que lo batimos, lo horneamos y consumimos. Como este momento que, gracias al frío y a la intensa lluvia, no ha pasado indiferente, desabrido ni vacío, sin escribirlo.

Esta noche, el eco de la lluvia parece lavar el sonido ambiguo que deja el golpe de la incertidumbre. Quién lo diría...
Por eso, no sirve querer parar la lluvia o el frío con ansiedad en el deseo, porque nunca se sabe si puede haber otra manera de saber todo lo que uno puede hacer, mientras afuera llueve.
Ya dejó de llover.

IRMA, LaPillis

COMO AMO AHORA


Ya no amo como antes,
no, ya no, como antes amaba;
ninguna cosa se repite si me enamoro,
ni siquiera el romanticismo ya es cosa mía

no, ya no amo como aquellos días,
días de dulce amor a toda hora,
de ilusiones se alimentaba la vida,
todo era rosa, bonito y estaba en su lugar,
y podía subirme a las nubes
donde me sentaba a suspirar con las estrellas
la noche…, la mañana, la tarde, la noche…,
ese era el tiempo para soñar contigo,
y eso era todo lo que necesitaba y quería hacer,
no despertar para cosas menos importantes
no, ya no amo como amaba antes,
una niña súper poderosa era, cuando me mirabas,
cuando no estabas conmigo era…, solo una niña
recuerdo que todo lo inventaba crédula:
melodías, citas, versos, tu y yo…,
el baile primero, 
el lugar para besarnos, 
una novela para ambos,
el final feliz de una historia de amor,
los mensajes perfumados y el vestido nuevo, 
nuestra primera canción

pero no, ya no, ya no se siente como antes,
ahora todo es real, 
el tiempo es otro tiempo
y la mujer despertó sin darse cuenta,
y se sabe, se ve, se toca, se siente,
todo se siente…

no hay espejismos y tampoco sueños,
los sentidos se desnudaron,
y el corazón conoce y sabe
los colores del efímero arco iris

ahora amo, 
como amo ahora,
en un tiempo en que le conozco,
y el amor, me conoce.


IRMA, La Pillis 
2013

DE LA PACIENCIA - Sentipensando


Corrían las once de la mañana, cuando LA PACIENCIA se detuvo en sus once minutos, y me habló:
"Tu tiempo no es el tiempo del otro, ni el de las mariposas ni el del guepardo; ni siquiera el del puntual sol que jamás respirará a tu ritmo. Así que, cuando riñas con la espera, cuando tus pulsaciones te reten y cuando él tenga que pasar para que tú pases, tenme, tú sólo tenme y no me sueltes, que yo te devolveré a cada instante el favor por el valor de la quietud, de la confianza y la prudencia; así mismo, te entregaré completo y explicado el beneficio por persistir con templanza y serenidad sobre la espera. Esto que te digo no es una promesa pues, mientras el tiempo sea en ti y tú seas en él, es decir, mientras vivas, yo seré quien adelgace la espesura de los obstáculos, la intensidad de las demandas y las tinieblas de la urgente necesidad. Tenme pues, y sé paciente también en ello".


IRMA, LaPillis

DEL ESPERAR O DESPEDIRSE - Sentipensando

 


Creo que en el fondo, siempre se sabe si algo va o no va; el corazón lo dice todo el tiempo, aunque otras voces más fuertes oculten la contundencia de esa certeza. Esperar, entonces, depende de la honesta correspondencia que salga "del ahí", y de ambas partes. Por otro lado, no esperar o no quedarse ahí, muchas veces resulta ser un triunfo que se agradece con el tiempo, y por el tiempo no perdido. Es que, aunque no lo parezca, despedirse también es una forma de grandeza emocional y espiritual, una noble manera de decir "te quiero, que te vaya bien".

IRMA, LaPillis






EL LUGAR DEL AMOR EN EL TIEMPO

El tiempo no habla 
pero es maestro,
bendito alicate que rompe 
ideas de hierro,
criterios oxidados 
como un karma mal interpretado


el tiempo sabe de sí mismo,
de su "para qué" y de su "cuándo", 
y aunque la cuenta sea distinta,
él es el mismo en todas las camisas


tú y yo, y una sola vida


siempre has estado 
viniendo tras de mí, 
y yo, Amor, 
mirando hacia adelante.


IRMA, LaPillis 
2014 D.A.

EL TIEMPO Y MI CUERPO


La culpa no es de nadie
si ya no duermo como antes,
esa es una discrepancia
entre el tiempo y mi cuerpo
que se disputan
mis sueños y mi sueño

obvio, a qué acuerdo podrían llegar
si ellos corren a contrasentido
como dos locos urgidos
buscando sus soles

la culpa es del tiempo, punto

mi cuerpo sólo obedece
a la abstinencia de ti.


IRMA, LaPillis



SIN PRISA, CARIÑO


Sin prisa, cariño,
digan lo que digan,
hagan lo que hagan,
ve sin prisa

degusta los sabores de este tiempo de luces
y guarda debajo de la lengua 
las notas dulces de hoy, esas,
las efervescentes,
las balsámicas,
las de la fórmula magistral,
esas de las que nadie hablará en el desayuno de mañana,
no por imperceptibles pero por omitidas;
ellas son la amargura por la balada perdida del desesperado
pero también, el gotero de dulzura
por el tiempo embebido del sosegado

saca tu agenda del tic-tac de los ansiosos,
calma la impaciencia de tu ojo y 
páusate ante la duda o el asombro

haz viernes de un lunes y 
un gran evento de la "hora boba",
como si ese instante fuera un día de enero
recién adobado con 
canela y mandarinas de diciembre

sin prisa pues, cariño,
que la vida son dos días 
y ese tiempo se desgrana en los detalles

por eso, sé espléndido con 
los momentos de consciencia que,
digan lo que digan o, hagan lo que hagan,
al final son sólo tuyas todas tus medallas
y la abundancia en aumento de todos tus orgasmos.


IRMA, LaPillis 



OJALÁ, ALGÚN DÍA




Ojalá, algún día coincidamos en el tiempo
y nos encontremos
con los tiempos de cada uno
a la hora en punto.

Ojalá, algún día nos sentemos juntos
y nos contemos cómo nos descolgamos del hoy
y cuánto nos importó el tic tac del futuro
cuando no se oía.

Ojalá, algún día nuestros tiempos se acompañen,
se tomen un café en los "cuándos" de la amistad
y ojalá, si, ojalá
en los "dónde" del amor.

Ojalá, tu tiempo que acaba de pararse a ciegas
al borde de la verticalidad de ese abismo,
resista el vértigo y la nausea y..., que solo resista.

Y, así también, ojalá que mi tiempo
termine de leer su carta de salida,
respire otro aire donde no haya linea
 de frontera
ni polvo distinto al polen de las palabras
y al de las sacudidas fervorosas del pelo de las estrellas.

Ojala, entonces, aquí, 
en este lugar
desde donde nuestros tiempos se miran,
tú en la orilla de las nueve
y yo en la de las tres,
y donde me reiteraste con vehemencia
que llegaríamos, yo y mi esperanza, algún día,
aquí, 
a la hora en punto,
te espero.

IRMA, La Pillis 
2015

LA CARRERA DEL TIEMPO


El tiempo no conoce la paciencia,
aburrido en su rutina,
parece eludir el tedio de no ser más que eso,
y de no tener boca qué besar
el tiempo es un envidioso
asolador de la luz y de los ánimos
nadie se escapa de perder el aliento
o de claudicar en la insuficiente pausa,
pues él,
desde de su primera y única lanzada,
sólo sabe correr.
IRMA, LaPillis


EN EL FUTURO DE AYER

Necesito volver al tiempo pasado,
a la época en que Internet era sólo
una ilusión futurista
imaginada por pocos
no quiero saber
de la malignidad, tantos detalles
de la vanidad, tanto vacío
de la soledad, sus victorias
no se puede regresar -punto-
por antojo,
por añoranza,
por coordenadas,
por correo,
por mar,
por apatía,
por cobardía,
por lo que sea
los talones del tiempo
siempre borran -adrede-
el rastro de la última pisada
en su santo criterio
de evitar intentos,
de no querer seguir adelante,
de querer ir para atrás,
de atorarse
tan disimulado él,
se fue cambiando hasta las muelas
sin que nos diéramos cuenta
hoy, en el futuro de ayer,
la imprevisible punta de la saturación
y el filo de la fealdad
degüellan a cada momento
las posibilidades de empatizar y
el placer de sorprendernos
dan ganas de querer volver
al tiempo pasado,
cuando querer saber y ver era
un deseo,
una sorpresa,
una delicia,
la degustación sin desperdicio de la espera
en vez de esta necesidad de ahora,
de apagar e ir a buscar la sombra
de un anciano árbol de tamarindo.

IRMA, La Pillis 
2017

¿POR QUÉ LOS POETAS “REGALAN” SU POESÍA?


No es que me haya sentado a pensar en la pregunta. Ni siquiera se me pasaba por la mente el preguntar alguna cosa. Fue de repente, sin más y sin menos palabras. Debo confesar que luego de postearla, me quedé con la mirada fija en un “blanco”, divagando mi propia respuesta y sin mucha expectativa, sobre la reacción general frente a tal pregunta. “Qué bueno saber qué piensan todos…”, pensé. En cuanto a mí, me esculqué un poco la consciencia, la voluntad, la expectativa, la memoria, la motivación y el ánimo, y no encontré el fondo ni la forma para una respuesta concreta, mucho menos concluyente. Como sea, me parece que está bien airear de vez en cuando, lo que reposa encogido y sin luz.

Pero bueno, retomemos: ¿Por qué los poetas “regalan” su poesía?
¿Para qué más es?, me respondo con la pregunta y voy más allá:
Desde mi experiencia personal, no me cabe la menor duda, de que escribir es un verbo cuya realización sólo tiene sentido si cumple con su finalidad de emisión y comunicación. Particularmente, creo que la poesía es un género literario que busca cubrir del frío existencial al ser humano. Ella es un acompañante liberador y revelador, un facilitador que camina paralelo al acontecer diario, que sabe moverse entre el contraste de los tiempos y los enfoques, y que también sabe “respirar” dentro de cada elemento sin alterar su esencia y su propósito. A pesar de eso, todos sabemos que ella no siempre es bien recibida, no siempre se comprende, no siempre se acepta, no siempre se acomoda y no siempre gusta. Como todo. De ahí que, hay tantos estilos y formas de decir, como brochazos gruesos y delgados hay en la colección del arte universal.
Por otra parte, creo que escribir poesía no es como patear un balón o mascar chicle. No es tampoco el más elevado de los oficios, aunque tan relativo es decirlo, como que el lector se imagine hasta dónde se llega cuando se busca más allá de lo visible y de lo palpable; sin embargo, por su trascendencia existencial, espiritual y emocional, me parece que si algo demandara la poesía, sería un lugar en el corazón del hombre, una mirada abierta y respetuosa; una oportunidad de espacios sin tanto ruido; libertad conjugada en todas sus formas posibles, amplitud en la receptividad, desarme y justa estima.
Si bien uno puede quedarse con su poesía guardada en un cajón, por la razón que sea, me parece que hacerlo en estos tiempos donde lo que se quiera leer y publicar está a un clic, tiene que ver con la personalidad de quien escribe y sus propios intereses. Muy respetable.
Como dijo alguno por ahí, “De todo hay en la viña del Señor”. Pero, en cuanto a mí, yo sí he “regalado” mi poesía -que no es poca- una y otra vez. La he visto irse, dejarse llevar, consolar, animar; la he visto revolver y remover; la he visto contestar, compartirse; la he encontrado en otros ojos, escuchado en otra voz, en alguna historia, en otro idioma, en otro tiempo.
Esta labor como muchas otras, requiere de vocación principalmente, pero también de disposición, responsabilidad, dedicación, entusiasmo, tiempo, entrega y más. Y creo que, si hubiere lugar a una retribución económica como motivación prioritaria, el próximo poema a escribir perdería la “limpieza” que exige su esencia; además, creo que la inspiración estaría permeada por un interés malsano y perjudicial, una influencia externa muy contraria al ideal de libertad y pureza que requiere el sagrado y auténtico ejercicio de escribir. Y lo que es más trágico aún, acabaría siendo representada por un pedazo de moneda que jamás podría cubrir el incalculable y único valor ético y estético que la Poesía tiene.
Ah!, si con la poesía se consiguiera dinero, cuántas cosas habría conseguido yo. Entre otras, como el poder abrazar personalmente y conocer a todas esas personas que a lo largo y ancho de la geografía del mundo me han regalado su tiempo, sus palabras, sus emociones, sus “si” y sus “no” y todas esas cosas maravillosas que se reciben gracias a una honesta y espontánea correspondencia de doble vía. Eso, “retroalimentación divina” le llamo yo, la que considero hoy en día, como la representación de una parte importante y no negociable de mi riqueza personal.
Otra cosa es recoger lo escrito, ponerlo en un libro con portada y título, y letras en tinta y papel con nombre propio. Otra cosa es revisarlo prolijamente, corregirlo una y otra vez, diseñarlo, detallarlo, gestionar su publicación, esperarlo, recibirlo, promocionarlo y venderlo. ¡Venderlo! eso es otra cosa, ¿verdad?
Por salud, por si las dudas, por amor y, por favor, LEAN POESÍA.


IRMA, LaPillis

COMO NIÑA, COMO MUJER

En qué momento 
terminó aquel tiempo...

era niña y soñaba mucho
porque creía en todo,
porque todo era posible,
porque sólo hacia falta creer,
creer como creía,
como creía amar,
como amaba,
como niña...

Pero en algún momento,
esa niña creció
sin ver si iba creyendo,
sin advertir si aún soñaba,
y la amaron,
y amó,
y no la amaron,
y no amó
como creía amar,
como amaba,
como mujer...

Hoy suena una canción,
cualquier canción de amor,
y esa niña,
y esa mujer,
sueñan..., juntas sueñan,
sin edad
y sin tiempo.

IRMA, La Pillis 
2013

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

BYE BYE MARZO 2026

Abril: a pesar de todo, llegas entusiasta y sano a relevar  al agotado y sufrido Marzo perdona el desorden de la casa,  la soledad del nido,...