LA PILLIS
IRMA PÉREZ ESCORCIA
BIENVENIDOS
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.
LA ESPERANZA
UN MEJOR MAÑANA
que vendrá un mejor mañana
que sabe convencer,
por ejemplo:
que el negro es blanco y que
el arco iris se cree verde,
como verde es "todo" en lo que cree,
y su escudo es verde,
y entonces, sus hijos
hay tantas esperanzas como
colores en el mundo,
pero cada uno sólo ve
“en” y “su” color
"el otro", no es digno,
no es del equipo,
del partido,
de la iglesia,
de la cuadra,
de los “nuestros”
no es “como yo”,
no es de fiar,
no vale la pena,
no es “gente”,
no es de dios,
no piensa,
no sabe,
no necesita,
no siente
el mundo sigue
con "la esperanza"
de que un mejor mañana, vendrá.
AMANECER
todo es mágico y cada vez más inverosímil
la salida del sol es la escena cumbre del día,
la bienvenida que no cansa,
los pájaros, las hormigas y los peces
lo saben, todavía
cuando se abre una ventana en el campo,
hay un olor de frescura en la hierva y en la leña,
el rocío se encarga del brillo de las buganvilias
y la tierra se estiiiiiiiiiiiiiiira
hasta la copa de los árboles
amanece así y se quiere salir,
ser parte del verde de la vida,
untarse de clorofila y confundir
la mano con la hoja
IRMA, LaPillis
POEMA PERFECTAMENTE IMPERFECTO
Gracias, gracias entonces por leerme.
agua sucia que se avienta sobre las piedras que no alcanzan a purificar el río
manipulados
amañados
malintencionados
cargados de contaminantes ideas
sórdidas imágenes que envenenan la alegría
el ánimo
la esperanza
el aire
oscuro
historias perturbadoras excesos demenciales
los ojos de este día
que yace debajo de los
enormes egos que le pisan.
así cae la sociedad del mundo
sobre las semillas de su propio futuro.
sin pausa sin control ni pretensión,
como toda insoportable
sensación de náusea...
como una agonía...
MENSAJE DE FIN DE AÑO 2023
A medida que escribo, no cesa la emoción en hacerse grande y en privilegiar el lugar de los sentimientos en los conceptos que voy razonando. Entonces pienso que si no fuera por ellos, este texto, con todo y su bien intencionado propósito, sería un error. Así que, en días como este, frente a la inminente despedida de este año, es inevitable pausar el agite de los quehaceres y silenciar el ruido para mirar y luego saber y luego asumir en qué lugar se está, quién se es, qué nos contiene y nos sostiene, con qué se cuenta y con qué no, y qué se puede contar de todo ello al momento de recibir el nuevo tiempo. Así que, frente a ese difuminado tablero que muestra en retrospectiva lo acontecido y lo vivido, he querido recoger en unas palabras a este año, que en su conteo nos guarda apenas unos pocos días para dejarlo concluido y atrás. Pasado.
Lo que se puede contar... Tanto tantísimo y tan poco; no obstante, al final, uno bien sabe la cuantía de su abundancia y de su carencia. Consulto a mi memoria sabiéndola caprichosa. Lo que puedo contar que encuentro en ella, se define y resume rápido en la contundente imagen de un abrazo, una imagen interiorizada a partir de su innegable grandeza cuando en un gesto espontáneo, desprendido y desarmado de abrir los brazos y desbloquear el pecho, se comunica o se expresa lo inefable de un sentimiento que es receptor cuando se entrega.
Así, he de contar sobre abrazos; abrazos que enmarcaron Encuentros de rebosante felicidad y Despedidas de profunda nostalgia, donde la volátil espera se reinicia sin espera; abrazos redondos de emoción a Seres queridos por generosos, respetados por bondadosos, amados por amorosos; abrazos de estrechez gozosa al Tronco Familiar desde su raíz hasta sus brotes, por ser semillero de alegrías, campo de recursos y pan de paz; abrazo jubiloso a la Persistencia por el constante fuego a la Ilusión y por el rigor en el cumplimiento de la entrega de su recompensa; abrazos a los Sueños que despertaron; a la Paciencia que adoctrinó; a aquellos Temores que renunciaron al hostigamiento dejando serenidad a cambio; vital abrazo a la Salud desde la humilde y frágil condición humana, por ahuyentar a sus enemigos y mantenerse, ella misma, saludable en tantos casos; abrazos copiosos de respeto a la Madre naturaleza por el alimento, la belleza, la compañía y la hospitalidad; a las Mascotas que se fueron, a las que siguen siendo ángeles en este mundo que no les merece; abrazo de abundante respeto a la Música y al Arte por pintar a los grises de colores y a los colores de esperanza; obviamente, aunque apesadumbrado, un abrazo y con todas las letras a la Poesía, por la desafortunada desconexión del bienaventurado hilo inspirador y por la ausencia del aire respirable en la casa donde las palabras habitan; miles de intensos abrazos de gratitud y admiración a los Talentos, habilidades, genialidades y Bondades de esas personas que, cerca o lejos, nos hacen dignos de su beneficio, gracia o favor; abrazos de frescura y liberación a los Cambios, que permiten el derrumbamiento de las murallas del hartazgo, la inmovilidad y la resignada mediocridad; un abrazo silenciosamente dulce a la Soledad por todas las veces que nos recordó lo acompañados que estamos; abrazo y flor al valiente Guerrero que es trabajador humanitario y acosa estoicamente a la delgadez del gesto solidario y al fortalecimiento del egocentrismo. Y, por supuesto, el más consentido y sostenido abrazo al Amor, por ser maestro absoluto de obras intelectuales, estoico capitán de vehículos y rutas emocionales y, categórico guardián de luces y ocultas oscuridades; por probar a raja tabla que siempre Es y Está por encima de todas las cosas; por evitar la desconfiguración total del mundo; por orientar el mapa de las inquietudes; por ser bocado, ventana, hijo, moneda, agua, mano, aroma, risa, número, vereda, flor, letra, país, aguja, lágrima, juego, fuego, espuma, luna, cuna, cabalgata, útero, morral, vocal, molienda, estribillo, pata, arete, tribu, hombre del norte, mujer del sur.
Como dije, la memoria es caprichosa; sin embargo, dejo aquí este día de diciembre del año 2023, un testimonio simplificado que me llueve de un cielo sentimental, que quiere desbordar las orillas de la distancia y de este tiempo exclusivo e irrepetible, entrañable y nostálgico, para abrazar con mis palabras en esta época de Navidad y fin de año, con el genuino deseo de que, mientras pasamos por la vida y la vamos contando, se eleve la curva de crecimiento de los abrazos y que estos sean múltiples, constantes y venerables. Futuro.
2024 . . . BIENVENIDO
🤍❤️🖋️ . . .
DEL AMOR - Sentipensando
A la pregunta, ¿El amor es uno o hay varios tipos de amor?, digo:
DE TODOS MODOS
Ternura es
tu mano envolviendo tu brazo con el mio
cuando lo cuelga tu confianza
y me acomodas a tu cuerpo y a tu paso
Ternura es
la bondad de tus cuidados,
pues aún cuando tuve fiebre de miedo
y perdí estima, peso y esperanza
me levantaste del piso
y me llevaste al agua
Ternura es
tu estadía sin duda,
cuando hizo frío y te quedaste,
cuando cruzaste la arena ardiente
y me prestaste tus zapatos
mientras te reías de lo grandes
que me quedaban a mí
Ternura es
el bocado que viene de tus manos a
mi boca que saliva y espera,
y luego sonríes sobre la apertura
llenándome de sabores el recuerdo
Ternura es
mi nombre en tu voz gruesa
y el tuyo con sus pocas letras
ternura..., si,
eso que no siendo tierno de ti
me sabe a dulce, a tierno dulce,
todo,
de todos modos.
IRMA, LaPillis
SOY MUJER
¡Es mujer!
le han dicho a la mujer que me parió,
que no soy hombre
sí, mujer, es decir,
la ternura de la cáscara del durazno y
la esperanza de los troncos milenarios,
el viento que levanta fuego
y la brisa que apacigua ardores
pelusa,
lija,
encaje,
dobladillo,
alcancía,
soy la luz de la luna creciente y
el preludio de su llenura,
y mis contracciones
son el arrebato de los arreboles
soy húmeda y refinada sal
tras la apariencia,
en el centro vivo todas las revoluciones
soy un laberinto en mis adentros,
y en mis bordes
encuentro y distancia soy,
el punto entre la nada y las flores
soy la prisa de la gacela cuando me llaman,
cuando no me esperan, soy
soy
vasija,
capullo,
ojal,
origen,
fin, si quiero
la compañía, también soy,
el cobijo de todos los fríos,
soy mujer, y no soy hombre,
porque de ellos soy
el misterio,
la luz,
la locura
soy el perdón,
el olvido de todas las cosas pero también,
soy el aroma del tomate y
la cebolla a fuego lento,
el deseo adherido en los dedos conocidos
soy ese encuentro de las olas
con su amante orilla,
mordida, lamida a todas horas
soy la colorida hamaca en
el balcón de las palomas ausentes,
el cuerpo adolorido en interminables
soy la corbata,
la soga,
el cordón,
el fino hilo de la vida
la llama y la vela,
habitante y casa,
la cueva que guarda calores innombrables,
soy madre,
núcleo,
recurso,
procedencia y principio,
el todo y la nada,
la vida,
hasta la muerte.
IRMA, LaPillis
EN ALAS DE PEGASO
cabalgo sobre un caballo desbocado,
me suda la sangre en frío
mientras recibo lengüetazos desde adentro
de los tizónes que nunca se sofocan
las imágenes amables se atoran en el camino
y desaparezco del mundo y de mi,
incapaz de soportarme presente
con la velocidad que me da el fuete,
corro y corro y corro como huyendo,
buscando aquello que me sople las venas
que me encienda y que igual, me apague
vivo entonces la excitación de la oscura noche
en el fondo de un océano de espejos rotos,
como abstractos autorretratos en agonía
vivo la mentira como una planta carnívora
que sale de mi boca y que se levanta robusta
como un muro que me deja del lado de mis pérdidas,
¡oh! mis pérdidas -cuantas lágrimas por ellas-
y la insufrible soledad
al final, un ser mermado y solo se arrincona
dentro de mi agotado cuerpo,
enfermo cuerpo con la ropa sucia,
la mirada sucia y la piel del mismo color,
suplicando sueño y más sueño
para no estar en ninguna parte
es de día, y de repente
no encuentro caballo ni pies de regreso,
quizá era el tiempo cabalgando y no yo -me digo-
o quizá era yo en un espacio atemporal, brevìsimo
como un mudo e imperceptible chasquido de dedos
la memoria se oculta para no avergonzarse,
la voluntad llora su inutilidad y sumisión,
la conciencia se declara anestesiada
y niega cualquier ansia, cualquier culpa
y la vida... pero la vida...,
ah, la vida en cambio me muestra de nuevo
las otras cosas que siempre olvido, las que amo,
me hace señas, me sonríe,
me llama, me acaricia, me mira
y yo, yo entonces sin saber qué ve, qué la mueve,
me descargo sobre el piso-cama de mi dolor
y allí me dejo recoger y (¡por favor!) abrazar
en el alivio de ese amparo,
cierro el confiado abrazo
y no deseo morir jamás de otra manera
es otro momento y de repente,
cabalgo por el aire sobre mi propio Pegaso,
vuelvo a estar entre el cielo y la tierra,
sobre lo perdonable y lo perdonado,
frente a mi mirada y a otros ojos,
por encima de aquel océano de espejos rotos,
entre el amor y la pared.
ESCLAVITUD
Tengo atragantado un dolor horrible
como nudo insufrible alrededor del cuello,
estoy viviendo la muerte de mi alma y
no puedo morir la de mi cuerpo
rayando ahora, la pared de mi cordura
ya no soy yo, yo, lo que era,
era el resguardo de todo mi credo
tengo la mirada de agua,
su látigo ha deshecho en tiras mi esperanza
más que la piel abierta de mi espalda
tengo atravesado el pecho por la belleza de la vida
algún designio o alguna fatalidad rompió
perversamente mi sueño,
lugar donde les vi,
los seres que amo,
los seres que amo que ya no están
tengo amputada la existencia en todas sus
extremidades
aquí,
al otro lado de la libertad de usted.
IRMA, LaPillis
MUJER QUE LEE
BIENVENIDA A MARZO
EL VAGABUNDO Y LA DAMA
y que él era de la calle,
que hubo juego y hubo alianza
y hubo mucho más que complicidad
en la adversidad y en la esperanza.
Dicen,
que de huellas e historias de amor
se llenó el cine,
fuerte y clara
quedó escrita su evidencia
que borrar es imposible.
IRMA, La Pillis
URGENCIA
y es urgente verte,
siempre es urgente
-antes que yo-
y pone mis ansias
a galopar sin detenerse
y en medio del alboroto
que hago con la cucharita del café
y con la punta de mi zapato,
voy intuyendo, penosamente,
a esta urgencia en sala de espera,
y a la enferma esperanza
de “otro día sin ti”
sin precisar cuidados,
desahuciada
y todo vibra sin aire como golpes
de tambor en cuero tenso,
y me siento como su única nota
discordante,
y monótona
y sola…
me urge sólo que este día termine,
para que otra vez
amanezca con otra premura,
con la misma,
con esta de verte todos los días,
urgentemente.
MILAGRO
un inalcanzable racimo de hojas vivas
incrustado entre los ladrillos ásperos y sucios
de una elaborada, fría y antigua fachada
nada de aquella edificación
-con todo y su majestuosa presencia-
me robó el aliento como
saludándome, ebria de soledad
distintas nostalgias, las dos
allí quedó erguida la esperanza,
a la intemperie su vulnerabilidad
sobreviviendo sin fatiga su obstinada raíz
entre venas de cemento y escombros de pie
allí estaba,
viva,
sana,
testigo y testimonio,
milagrosa
IRMA, LaPillis
OJALÁ, ALGÚN DÍA
y nos encontremos
con los tiempos de cada uno
a la hora en punto.
Ojalá, algún día nos sentemos juntos
y nos contemos cómo nos descolgamos del hoy
y cuánto nos importó el tic tac del futuro
cuando no se oía.
Ojalá, algún día nuestros tiempos se acompañen,
se tomen un café en los "cuándos" de la amistad
y ojalá, si, ojalá
en los "dónde" del amor.
Ojalá, tu tiempo que acaba de pararse a ciegas
al borde de la verticalidad de ese abismo,
resista el vértigo y la nausea y..., que solo resista.
Y, así también, ojalá que mi tiempo
termine de leer su carta de salida,
respire otro aire donde no haya linea de frontera
y al de las sacudidas fervorosas del pelo de las estrellas.
Ojala, entonces, aquí,
en este lugar
desde donde nuestros tiempos se miran,
tú en la orilla de las nueve
y yo en la de las tres,
y donde me reiteraste con vehemencia
que llegaríamos, yo y mi esperanza, algún día,
aquí,
te espero.
IRMA, La Pillis
ME CUESTA ESCRIBIR
En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.
AMANECER
Cuando se abre una ventana en el campo, todo es mágico y cada vez más inverosímil la salida del sol es la escena cumbre del día, la bienven...












