LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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LA ESPERANZA


En sus tiempos, 
la sabiduría de Cortázar dijo, 
que la esperanza le pertenecía a la vida 
y que con ella, se defendía para salvarse. 

En mis tiempos, 
la vida continúa defendiéndose, 
y la esperanza sigue con su hacer tenaz 
por los desanimados, 
por los exhaustos y desesperados,
por los de la ilusión en fuego permanente.

En tus tiempos, 
cuánto de la esperanza de ayer
te está haciendo ser hoy 
un sobreviviente articulado, 
un vivo testimonio de 
la vasta generosidad de la resiliencia. 

En todos los tiempos, 
la esperanza no valida expectativas 
ni es anhelo de largo aliento, 
pero ella nutre de entusiasmo y confianza 
a la espera que sostiene y contiene 
los tiempos impredecibles de la vida. 

La esperanza, 
quién puede contradecir 
la evidente efectividad de 
su ejército de posibilidades o,
la influencia de su color 
sobre el espíritu más apagado o, 
la absoluta y concluyente verdad que es 
cuando no la hay. 
O a Cortázar. 

IRMA, LaPillis



UN MEJOR MAÑANA


La esperanza dice
que vendrá un mejor mañana
es tan insistente con eso
que sabe convencer,
por ejemplo:
que el negro es blanco y que
el arco iris se cree verde,
como verde es "todo" en lo que cree,
y su escudo es verde, 
y entonces, sus hijos
sin embargo,
hay tantas esperanzas como
colores en el mundo,
pero cada uno sólo ve
“en” y “su” color
entonces, lo demás no existe,
"el otro", no es digno,
no es del equipo,
del partido,
de la iglesia,
de la cuadra,
de los “nuestros”
no importa,
no es “como yo”,
no es de fiar,
no vale la pena,
no es “gente”,
no es de dios,
no piensa,
no sabe,
no necesita,
no siente
el otro es, ¡el enemigo!
y así, convertido en eso,
el mundo sigue
con "la esperanza"
de que un mejor mañana, vendrá.

IRMA, LaPillis

AMANECER


Cuando se abre una ventana en el campo,
todo es mágico y cada vez más inverosímil

la salida del sol es la escena cumbre del día,
la bienvenida que no cansa,
los pájaros, las hormigas y los peces
lo saben, todavía

cuando se abre una ventana en el campo,
hay un olor de frescura en la hierva y en la leña,
el rocío se encarga del brillo de las buganvilias
y la tierra se estiiiiiiiiiiiiiiira 
hasta la copa de los árboles

amanece así y se quiere salir,
ser parte del verde de la vida,
untarse de clorofila y confundir 
la mano con la hoja 
la hoja con la montaña, 
y la montaña... 
con la elevación de la esperanza.


IRMA, LaPillis 

POEMA PERFECTAMENTE IMPERFECTO

Ensayo de un poema de esos que salen a última hora del día, con toda la espontaneidad y la descarga de un desahogo que apenas se acaba de hacer notar; eso, a pesar de que esta mente mía no para de escribir, aún cuando no lo estoy haciendo. 
Lo voy a dejar tal cual salió, de corrido, para que veamos sin "arreglos", el preámbulo aproximado de la composición de un poema de esos míos. No me disculpo por las inconsistencias ni los errores, pues la idea es, no alterar lo que a veces es perfecto de la imperfección.
Gracias, gracias entonces por leerme.
❤️

Como cae el lodo por el despeñadero
agua sucia que se avienta sobre las piedras 
que no alcanzan a purificar el río
Así las noticias desbordan sus contenidos
manipulados
amañados
malintencionados
cargados de contaminantes ideas
sórdidas imágenes que envenenan la alegría
el ánimo
la esperanza
el aire
todo parece deformado
oscuro
historias perturbadoras excesos demenciales
no hay rastro de bondad en
los ojos de este día
que yace debajo de los
enormes egos que le pisan.
Como cae el lodo por el despeñadero
así cae la sociedad del mundo
sobre las semillas de su propio futuro.
Y luego, algún poeta desvelado escribe un pequeño texto como este
sin pausa sin control ni pretensión,
como toda insoportable
sensación de náusea...
como una agonía...

IRMA, LaPillis 

MENSAJE DE FIN DE AÑO 2023

 


Un último aliento y este año 2023 llegará, de pie o de rodillas, a su fin, pero no muerto. Como sea, las imágenes que todos los días registramos o no, de cada acontecimiento y experiencia vivida, hacen ya parte de la historia que se puede contar. Lo que se puede contar, es decir, aquello que para todos, ya fue. Si nos detenemos en ese razonamiento y logramos consultarle a la memoria sin que ésta nos reclame lo que, tras una voluntad inconsciente quisimos olvidar, es probable que lleguemos en cómoda reversa a los momentos aquellos que vivenciamos con toda la trascendencia posible o, a aquellos otros que, por descuido o despiste, omitimos respetarle su exclusiva e irrepetible única oportunidad. Como este, este instante para mí en el que escribo y, este otro instante para ti en el que lees. Cada instante pues, antes de ser recuerdo, es una elección de libre albedrío que, en su ininterrumpida sucesión, termina siendo el principio único del momento presente y la rotunda evidencia del propio y elegido direccionamiento que le hemos dado a nuestra vida. Presente.

A medida que escribo, no cesa la emoción en hacerse grande y en privilegiar el lugar de los sentimientos en los conceptos que voy razonando. Entonces pienso que si no fuera por ellos, este texto, con todo y su bien intencionado propósito, sería un error. Así que, en días como este, frente a la inminente despedida de este año, es inevitable pausar el agite de los quehaceres y silenciar el ruido para mirar y luego saber y luego asumir en qué lugar se está, quién se es, qué nos contiene y nos sostiene, con qué se cuenta y con qué no, y qué se puede contar de todo ello al momento de recibir el nuevo tiempo.  Así que, frente a ese difuminado tablero que muestra en retrospectiva lo acontecido y lo vivido, he querido recoger en unas palabras a este año, que en su conteo nos guarda apenas unos pocos días para dejarlo concluido y atrás. Pasado.

Lo que se puede contar... Tanto tantísimo y tan poco; no obstante, al final, uno bien sabe la cuantía de su abundancia y de su carencia. Consulto a mi memoria sabiéndola caprichosa. Lo que puedo contar que encuentro en ella, se define y resume rápido en la contundente imagen de un abrazo, una imagen interiorizada a partir de su innegable grandeza cuando en un gesto espontáneo, desprendido y desarmado de abrir los brazos y desbloquear el pecho, se comunica o se expresa lo inefable de un sentimiento que es receptor cuando se entrega.

Así, he de contar sobre abrazos; abrazos que enmarcaron Encuentros de rebosante felicidad y Despedidas de profunda nostalgia, donde la volátil espera se reinicia sin espera; abrazos redondos de emoción a Seres queridos por generosos, respetados por bondadosos, amados por amorosos; abrazos de estrechez gozosa al Tronco Familiar desde su raíz hasta sus brotes, por ser semillero de alegrías, campo de recursos y pan de paz; abrazo jubiloso a la Persistencia por el constante fuego a la Ilusión y por el rigor en el cumplimiento de la entrega de su recompensa; abrazos a los Sueños que despertaron; a la Paciencia que adoctrinó; a aquellos Temores que renunciaron al hostigamiento dejando serenidad a cambio; vital abrazo a la Salud desde la humilde y frágil condición humana, por ahuyentar a sus enemigos y mantenerse, ella misma, saludable en tantos casos; abrazos copiosos de respeto a la Madre naturaleza por el alimento, la belleza, la compañía y la hospitalidad; a las Mascotas que se fueron, a las que siguen siendo ángeles en este mundo que no les merece; abrazo de abundante respeto a la Música y al Arte por pintar a los grises de colores y a los colores de esperanza; obviamente, aunque apesadumbrado, un abrazo y con todas las letras a la Poesía, por la desafortunada desconexión del bienaventurado hilo inspirador y por la ausencia del aire respirable en la casa donde las palabras habitan; miles de intensos abrazos de gratitud y admiración a los Talentos, habilidades, genialidades y Bondades de esas personas que, cerca o lejos, nos hacen dignos de su beneficio, gracia o favor; abrazos de frescura y liberación a los Cambios, que permiten el derrumbamiento de las murallas del hartazgo, la inmovilidad y la resignada mediocridad; un abrazo silenciosamente dulce a la Soledad por todas las veces que nos recordó lo acompañados que estamos; abrazo y flor al valiente Guerrero que es trabajador humanitario y acosa estoicamente a la delgadez del gesto solidario y al fortalecimiento del egocentrismo. Y, por supuesto, el más consentido y sostenido abrazo al Amor, por ser maestro absoluto de obras intelectuales, estoico capitán de vehículos y rutas emocionales y, categórico guardián de luces y ocultas oscuridades; por probar a raja tabla que siempre Es y Está por encima de todas las cosas; por evitar la desconfiguración total del mundo; por orientar el mapa de las inquietudes; por ser bocado, ventana, hijo, moneda, agua, mano, aroma, risa, número, vereda, flor, letra, país, aguja, lágrima, juego, fuego, espuma, luna, cuna, cabalgata, útero, morral, vocal, molienda, estribillo, pata, arete, tribu, hombre del norte, mujer del sur.  

Como dije, la memoria es caprichosa; sin embargo, dejo aquí este día de diciembre del año 2023, un testimonio simplificado que me llueve de un cielo sentimental, que quiere desbordar las orillas de la distancia y de este tiempo exclusivo e irrepetible, entrañable y nostálgico, para abrazar con mis palabras en esta época de Navidad y fin de año, con el genuino deseo de que, mientras pasamos por la vida y la vamos contando, se eleve la curva de crecimiento de los abrazos y que estos sean múltiples, constantes y venerables. Futuro.

2024 . . . BIENVENIDO 

🤍❤️🖋️ . . . 


DEL AMOR - Sentipensando


A la pregunta, ¿El amor es uno o hay varios tipos de amor?, digo:

Para la agradable sombra, para el inspirador paisaje, para la bondad del fruto, para el nido del pájaro, para el verde esperanza, para el imprescindible oxígeno, para la sabiduría del bosque y la compañía al hombre, para acondicionar los ojos, para evidenciar el tiempo y la belleza de los ciclos, para recordarnos vivir y para amar "el regreso", están cada una de las hojas del gran bosque de las posibilidades y capacidades humanas que, en conjunto o separadas, ramificadas y multiplicadas, secas o regeneradas, nos permiten apreciar, sobrellevar, entender, disfrutar y respetar la vida.
Pero el Amor es el árbol.

IRMA, LaPillis

DE TODOS MODOS


Ternura es
tu mano envolviendo tu brazo con el mio
cuando lo cuelga tu confianza
y me acomodas a tu cuerpo y a tu paso

Ternura es
la bondad de tus cuidados,
pues aún cuando tuve fiebre de miedo
y perdí estima, peso y esperanza
me levantaste del piso
y me llevaste al agua

Ternura es
tu estadía sin duda,
cuando hizo frío y te quedaste,
cuando cruzaste la arena ardiente
y me prestaste tus zapatos
mientras te reías de lo grandes
que me quedaban a mí

Ternura es
el bocado que viene de tus manos a
mi boca que saliva y espera,
y luego sonríes sobre la apertura 
de mi beso
llenándome de sabores el recuerdo

Ternura es
mi nombre en tu voz gruesa
y el tuyo con sus pocas letras

ternura..., si,
eso que no siendo tierno de ti
me sabe a dulce, a tierno dulce,
todo,
de todos modos.


IRMA,  LaPillis


SOY MUJER

 

¡Es mujer!
le han dicho a la mujer que me parió,
que no soy hombre
 
sí, mujer, es decir,
la ternura de la cáscara del durazno y
la esperanza de los troncos milenarios,
el viento que levanta fuego 
y la brisa que apacigua ardores

pelusa,
lija,
encaje,
dobladillo,
alcancía
vacía, de todo me lleno

soy la luz de la luna creciente y 
el preludio de su llenura,
y mis contracciones 
son el arrebato de los arreboles

soy húmeda y refinada sal 
en los pliegues, 
y en los contornos de mi universo 
reservado, pacífica caída de agua

tras la apariencia, 
en el centro vivo todas las revoluciones

soy un laberinto en mis adentros,
y en mis bordes 
soy cóncavo acomodo,
encuentro y distancia soy,
el punto entre la nada y las flores

soy la prisa de la gacela cuando me llaman,
cuando no me esperan, soy 
silencio de cuna vacía

soy 
vasija,
capullo,
ojal,
origen, 
fin, si quiero

la compañía, también soy,
el cobijo de todos los fríos,
cuando caen las pestañas
soy la soledad aglomerada

soy mujer, y no soy hombre,
porque de ellos soy 
el misterio,
la luz,
la locura

soy el perdón,
el olvido de todas las cosas pero también,
soy la memoria de la concha sin su perla

soy el aroma del tomate y 
la cebolla a fuego lento,
el deseo adherido en los dedos conocidos

soy ese encuentro de las olas 
con su amante orilla,
mordida, lamida a todas horas

soy la colorida hamaca en 
el balcón de las palomas ausentes,
el cuerpo adolorido en 
interminables 
calendarios, 
y mis pezones son los ojos de mi debilidad

soy la corbata,
la soga,
el cordón,
el fino hilo de la vida

la llama y la vela,
habitante y casa,
la cueva que guarda calores innombrables,
soy 
toda la sensibilidad del amor de los poetas

soy madre,
núcleo, 
recurso,
procedencia y principio,
el todo y la nada,
la vida,
hasta la muerte.

IRMA, LaPillis 


EN ALAS DE PEGASO

Para aquellos que se sientan identificados, este poema va con el ritmo de mis pulsaciones quizá, màs extremas. Igual, sòlo me aproximo a lo que nunca he vivido, a lo que a través de las historias de seres amados he podido ver y sentir. Reverencia con toda mi admiración, consideración, aprecio y respeto para todos, pero especialmente para aquellos que han logrado subirse al lomo de su propio Pegaso.
Para el resto, pues nada, decirles que este es un mensaje de amor, escrito entre las líneas de un poema muy triste pero, como en la vida real lo he visto y constatado felizmente, con la firme convicción del "si es posible" y de la fuerza poderosa de la esperanza que, el rodearlos amorosamente, les ofrece.
💚

Es de noche, y de repente 
cabalgo sobre un caballo desbocado,
me suda la sangre en frío
mientras recibo lengüetazos desde adentro
de los tizónes que nunca se sofocan

las imágenes amables se atoran en el camino
y desaparezco del mundo y de mi,
incapaz de soportarme presente

con la velocidad que me da el fuete,
corro y corro y corro como huyendo,
buscando aquello que me sople las venas
que me encienda y que igual, me apague

vivo entonces la excitación de la oscura noche
en el fondo de un océano de espejos rotos,
como abstractos autorretratos en agonía

vivo la mentira como una planta carnívora
que sale de mi boca y que se levanta robusta
como un muro que me deja del lado de mis pérdidas,
¡oh! mis pérdidas -cuantas lágrimas por ellas-
y la insufrible soledad

al final, un ser mermado y solo se arrincona
dentro de mi agotado cuerpo, 
enfermo cuerpo con la ropa sucia,
la mirada sucia y la piel del mismo color,
suplicando sueño y más sueño
para no estar en ninguna parte

es de día, y de repente
no encuentro caballo ni pies de regreso,
quizá era el tiempo cabalgando y no yo -me digo-
o quizá era yo en un espacio atemporal, brevìsimo
como un mudo e imperceptible chasquido de dedos

la memoria se oculta para no avergonzarse,
la voluntad llora su inutilidad y sumisión,
la conciencia se declara anestesiada
y niega cualquier ansia, cualquier culpa

y la vida... pero la vida...,
ah, la vida en cambio me muestra de nuevo
las otras cosas que siempre olvido, las que amo,
me hace señas, me sonríe,
me llama, me acaricia, me mira

y yo, yo entonces sin saber qué ve, qué la mueve,
me descargo sobre el piso-cama de mi dolor
y allí me dejo recoger y (¡por favor!) abrazar

en el alivio de ese amparo,
cierro el confiado abrazo
y no deseo morir jamás de otra manera

es otro momento y de repente,
cabalgo por el aire sobre mi propio Pegaso,
vuelvo a estar entre el cielo y la tierra,
sobre lo perdonable y lo perdonado,
frente a mi mirada y a otros ojos,
por encima de aquel océano de espejos rotos,
entre el amor y la pared.

IRMA, La Pillis

ESCLAVITUD

Tengo atragantado un dolor horrible
como nudo insufrible alrededor del cuello,
estoy viviendo la muerte de mi alma y
no puedo morir la de mi cuerpo

tengo un grito acorralado
rayando ahora, la pared de mi cordura

ya no soy yo, yo, lo que era,
en otras manos desapareció el amor que
era el resguardo de todo mi credo

tengo la mirada de agua, 
el otro, sangre en la mirada,
su látigo ha deshecho en tiras mi esperanza
más que la piel abierta de mi espalda

tengo atravesado el pecho por la belleza de la vida 
con un candado sin ranura de llave pero, 
algún designio o alguna fatalidad rompió 
perversamente mi sueño,
lugar donde les vi, 
donde me vieron los ojos de los seres que amo,
los seres que amo, 
los seres que amo que ya no están

tengo amputada la existencia en todas sus 
extremidades 
y la justicia me condena con cadena la voz,
me aísla de todo
 
y al final es lo de menos, 
porque ya no huyo de nada, 
si acaso, de mí, 
de algún aleteo que me recuerde 
lo inútil de los intentos de escape del 
oscuro cielo de una doctrina que mata todo 
y mata al hombre, 
aquí,
al otro lado de la libertad de usted. 

IRMA, LaPillis 

MUJER QUE LEE


Mujer, que lees,
para ti,
para otros lees

para la sangre,
para el grito y la memoria

para el descanso y 
la esperanza, lees

llenas la boca de tu mente y,
de repente,
conoces el ancho de un latido

luego, 
eso eres.


IRMA, LaPillis 

BIENVENIDA A MARZO





Febrero: 
Hoy, desde el límite 
entre mi inicio y tu final,
te despido 
sabiéndome bienvenido.

Estoy listo,
mañana nos soltaremos 
y tú te habrás ido con tu historia,
y yo arrancaré con mi única oportunidad.

Por todo lo que debe continuar, 
por todo lo que se va contigo, 
por entregarme en este relevo
la bandera de la esperanza,
por el nuevo amanecer que me concedes,
¡gracias!

Marzo.

EL VAGABUNDO Y LA DAMA



Cuentan, 
que ella era fina 
y que él era de la calle,
que hubo juego y hubo alianza
y hubo mucho más que complicidad
en la adversidad y en la esperanza.

Dicen,
que de huellas e historias de amor
se llenó el cine, 
pero que ésta, con el tiempo, 
se hizo más legible,
fuerte y clara 
como en húmedo cemento,
quedó escrita su evidencia 
que borrar es imposible.


IRMA, La Pillis




URGENCIA

Amanece,
y es urgente verte,
siempre es urgente
esta necesidad se levanta temprano,
-antes que yo-
y pone mis ansias
a galopar sin detenerse
amanece,
y en medio del alboroto
que hago con la cucharita del café
y con la punta de mi zapato,
voy intuyendo, penosamente,
a esta urgencia en sala de espera,
y a la enferma esperanza
de “otro día sin ti”
sin precisar cuidados,
desahuciada
amanece,
y todo vibra sin aire como golpes
de tambor en cuero tenso,
y me siento como su única nota
discordante,
y monótona
y sola…
ahora,
me urge sólo que este día termine,
para que otra vez
amanezca con otra premura,
con la misma,
con esta de verte todos los días,
urgentemente.

IRMA, LaPillis 

MILAGRO

 

Allí estaba,
por fuera de la horizontal del ojo, 
un inalcanzable racimo de hojas vivas
incrustado entre los ladrillos ásperos y sucios
de una elaborada, fría y antigua fachada

nada de aquella edificación 
-con todo y su majestuosa presencia-
me robó el aliento como 
aquella "manchita" verde -en medio de la nada-
saludándome, ebria de soledad

ella, adueñada de mis ojos y yo de la sorpresa,
le dije que le haría un poema mientras
cruzamos, en ese instante,
distintas nostalgias, las dos

allí quedó erguida la esperanza, 
a la intemperie su vulnerabilidad
sobreviviendo sin fatiga su obstinada raíz
entre venas de cemento y escombros de pie

allí estaba,
viva, 
sana,
testigo y testimonio,
milagrosa 
como un poema ofrecido lleno de agua.

IRMA, LaPillis 

OJALÁ, ALGÚN DÍA




Ojalá, algún día coincidamos en el tiempo
y nos encontremos
con los tiempos de cada uno
a la hora en punto.

Ojalá, algún día nos sentemos juntos
y nos contemos cómo nos descolgamos del hoy
y cuánto nos importó el tic tac del futuro
cuando no se oía.

Ojalá, algún día nuestros tiempos se acompañen,
se tomen un café en los "cuándos" de la amistad
y ojalá, si, ojalá
en los "dónde" del amor.

Ojalá, tu tiempo que acaba de pararse a ciegas
al borde de la verticalidad de ese abismo,
resista el vértigo y la nausea y..., que solo resista.

Y, así también, ojalá que mi tiempo
termine de leer su carta de salida,
respire otro aire donde no haya linea
 de frontera
ni polvo distinto al polen de las palabras
y al de las sacudidas fervorosas del pelo de las estrellas.

Ojala, entonces, aquí, 
en este lugar
desde donde nuestros tiempos se miran,
tú en la orilla de las nueve
y yo en la de las tres,
y donde me reiteraste con vehemencia
que llegaríamos, yo y mi esperanza, algún día,
aquí, 
a la hora en punto,
te espero.

IRMA, La Pillis 
2015

ME CUESTA ESCRIBIR


¡Me cuesta!
me cuesta escribir un poema,
y un poema de amor
me está costando, ahora,
lo que no tengo

sigo el curso de los acontecimientos,
sigo a las gentes que no escriben
y a los que escriben, les indago
la esencia de sus “entrelineas”

sigo renglones como colgada
de cables pelados de luz
expuestos a rayos y a tormentas

por esto, sigo poco el pensamiento común
y es así como la soledad me sigue,
a veces, se queda en el camino 
para que yo la espere, 
y yo la espero


me cuesta
la pluralidad del desamor,
de los desacuerdos,
de los desencuentros,
la oscuridad de sus laberintos
y la hipocresía de sus espejos

me cuesta a mí
lo que al observador no le cansa
cuando todos nos pensamos ajenos
sin ningún respeto,
con radical distancia: ajenos

sé que es muy pretencioso creer que
el relajado humor o la dulzura de un verso
logren acallar el rugido de un mundo
perturbado y con miedo

no ríen,
no duermen,
no crecen,
no cantan,
no sanan

entonces, me cuesta la voz y la palabra,
me cuesta creer
la venia,
la imágen,
el aplauso
el discurso
la mirada
la oferta
la invitación
el panfleto
la sonrisa

sé que eso es grave,
tan grave como la mala racha
que viene después de la confianza rota

me cuesta, también, vivir sin creer
lo que es,
como ir pasando el ojo
por el horizonte de la esperanza
sabiendo que nunca
se llegará al límite del descanso

me cuesta decir
y contradecirme al mismo tiempo,
pero yo
¡adoro los poemas de amor! y,
aunque hoy me cueste lograr esa caricia,
no puedo evitar -del justo intercambio-
que me atrape la locura
de gustarme tanto
esta forma de querernos.

IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

AMANECER

Cuando se abre una ventana en el campo, todo es mágico y cada vez más inverosímil la salida del sol es  la escena cumbre del día, la bienven...