LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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ENTRE LA POESÍA Y YO


La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con sabiduría paternal y maestría maternal, me dijo:

Irma, si no te detienes y miras lo que has sembrado, no podrás saber lo que hasta ahora has logrado. Recuerda que desde la distancia se puede ver mejor todo el horizonte y el alcance absoluto de la persistencia y la paciencia que, como sabes, siempre son fieles retribuyendo en abundancia. Paremos un poco, que la cosecha, si no se recoge se pierde, lo que significa que desperdiciarías su razón de ser y el fruto justo para tus manos. Debes saber también que, para que yo pueda volver, me has de haber hecho un espacio desde la fertilidad de una tierra removida, abonada y fresca. No creas un solo momento de tu vida que te he dejado o que me voy llevándome imágenes y letras que, definitivamente, no saben a nada si no las hacemos juntas. No tengo otro lugar para volver que a ti. Quien te espera entonces, soy yo.

No sé, en este devenir poético, uno dice un día una cosa y, al otro día... Quién sabe.


CUANDO TODO ESO, Video para el DÍA INTERNACIONAL DE LA POESÍA


 
Cuando no sientas,
cuando no sepas,
cuando no veas
en medio de la elástica incertidumbre, del aguante;
en la hora de las feroces palpitaciones, del sudor en pleno helaje;
en presencia del perdón ausente, del crujir del miedo;
en tiempos de luto por los días
que no amanecen;
en los callejones destemplados de tu voz, del otro silencio;
en la mirada que te debe la ternura, en la que tú debes;
en lo tortuoso de la ambivalencia infinita, de la frenética duda
mientras pasa el grito y sus cascabeles,
mientras se retira la ola muerta,
mientras llueve adentro,
mientras se dilata el ojo de la espera,
mientras averiguas dónde has estado
cuando la amistad te falte o
se te suelte esa costura;
cuando la sangre se ponga pálida y espesa;
cuando voz y bomba sean lo mismo
y el ruido te quiebre los huesos y las ganas;
cuando se te caiga la frente, los hombros, la densa lágrima;
cuando te olvides de respirar, cuando eso quieras;
cuando ya no seas más alegre o la alegría no te importe;
cuando miedo, rabia y locura
habiten el cuarto de tu casa y tu sonrisa,
cuando no te amen desde la altura de tu amor,
cuando la soledad haga nudos alrededor de tu pecho
cuando te pierdas,
cuando te aburras,
cuando te canses,
cuando todo eso,
¡ve al arte!,
ve al arte
y no regreses de allí.

IRMA, LaPillis

UN GOLPE A LA CABEZA POR LA POESIA

 

A veces es necesario, 
golpear la cabeza 
contra las paredes del entendimiento 
para entenderse y entender

 
el corazón, que no las tiene, 
siempre está expuesto a los espasmos 
de la tragicomedia existencial, 
de alguna emoción de tinte rabioso, 
de una contradicción de áspero deletreo o, 
un reclamo de enfática resonancia
 
la mente habla de letras y números, 
y al mismo tiempo se contesta: agua y aceite
 
no se entiende que las estadísticas 
riñan brutalmente con la poesía
que se empina por detrás de lo viral y, 
animosa levanta sus brazos
saludando con vehemencia 
a un sobrepoblado mundo 
que no la reconoce ni la mira
 
maestra como es, 
tira de las orejas a las dudas y sin saber cómo, 
la voluntad se llena de flores, 
le quita el oxígeno a la frustración 
y aviva todos los motivos que sostienen 
una vocación lírica
que parece escurrirse 
por los sifones de la desesperanza
 
al final, la sensibilidad parpadea 
ruborizando las mejillas de un silencio
que yacía en un verso contenido
 
entonces, todas las paredes desaparecen 
frente a la sublime entrada del lenguaje y 
la estética del vocabulario
 
A veces golpeó mi cabeza 
contra las paredes del entendimiento y, 
por lo general,
ellas caen.


IRMA, LaPillis 

LA ESPERANZA


En sus tiempos, 
la sabiduría de Cortázar dijo, 
que la esperanza le pertenecía a la vida 
y que con ella, se defendía para salvarse. 

En mis tiempos, 
la vida continúa defendiéndose, 
y la esperanza sigue con su hacer tenaz 
por los desanimados, 
por los exhaustos y desesperados,
por los de la ilusión en fuego permanente.

En tus tiempos, 
cuánto de la esperanza de ayer
te está haciendo ser hoy 
un sobreviviente articulado, 
un vivo testimonio de 
la vasta generosidad de la resiliencia. 

En todos los tiempos, 
la esperanza no valida expectativas 
ni es anhelo de largo aliento, 
pero ella nutre de entusiasmo y confianza 
a la espera que sostiene y contiene 
los tiempos impredecibles de la vida. 

La esperanza, 
quién puede contradecir 
la evidente efectividad de 
su ejército de posibilidades o,
la influencia de su color 
sobre el espíritu más apagado o, 
la absoluta y concluyente verdad que es 
cuando no la hay. 
O a Cortázar. 

IRMA, LaPillis



FORTALEZA DE ARBOL



Amanecerá, 
una y otra vez, 
y volverá el verde al árbol 
-ahora delgado chamizo-
que vivió, estremecido,  
la caída de todas sus hojas

que expuso sus venas, 
que conoció el vigor de sus fibras y 
el precio de su altura

que sigue temblando frente 
a la ventisca, erguido y de pie

que se ha probado a sí mismo,
una y otra vez, 
irrefutablemente, 
no ser de mero polvo.

IRMA, LaPillis

SER MUJER ES UNA COSA DIVINA - Sentipensando




Ser mujer  ¡es una cosa divina!,
en nuestro diálogo íntimo lo sabemos,
y cada vez que eso sucede,
somos un poco más felices. 

IRMA, LaPillis 

DE LA ESQUIZOFRENIA SOCIAL FRENTE A LA VIDA - Sentipensando



HOY NO ES AYER Y SIN EMBARGO, HOY COMO AYER:

En estos días, atrapados en el caos de la maraña política, religiosa, mediática, cibernética y demás defectuosas doctrinas o mejor, bufonadas sociales sin sustento moral ni espiritual, y evidentemente fundamentadas en el EGOísmo y perfeccionadas en la maldad y la destrucción, inevitablemente nos estamos convirtiendo en una sociedad loca, destemplada y desesperada; obvia consecuencia del desentendimiento del mundo y de cada uno frente a él y frente a sí mismo. 

Qué se puede pensar, qué esperar, si semejante desborde de esquizofrénicas pasiones sin roce de altruismo, sensibilidad e inteligencia -amor, amor, amor- promueve y pronostica un futuro en el que la especie más próxima a extinguirse por sí misma, es el hombre.

¿No vamos a ser capaces de honrar LA VIDA y todo lo que esa expresión significa? 

Qué caso tiene la cotidiana labor, el paso del sol y la revelación del sueño, si a su sentido más importante lo estamos velando, parcializados en traje de conformismo, indiferencia y arrogancia, sabiendo, que aún respira.


IRMA, La Pillis

DE LA AUTENTICIDAD - Sentipensando











A veces, a la equivocación, uno entra por la puerta más abierta, más aceitada; esa, la atractiva, la coqueta, la de las luces de neón. Y entonces uno cree que, literalmente, todo lo que brilla es oro. Hasta que un destemplado, inquisidor y violento resplandor venido de algún rincón de la consciencia y del sentir más quebrantado, devela lo insuficiente e inconveniente del criterio adoptado, obligándonos a abandonar el lugar y la palabra que no es posible habitar. 

Pero ese es, precisamente, el giro que ajusta la tuerca para que no se nos siga cayendo la mirada, para que desde la garganta se equilibren las certezas del norte y el sur; para aprender a no descalificar y dudar de la madera que, sin ser de oro, también tiene en su superficie un brillo auténtico, profundo y espectacular, el brillo que, desde su sustancia, difícilmente decepciona. 

IRMA, LaPillis 

POR NACER Versión 2008 y 2025




En el 2008 esto escribí y así lo hice:

🤍🖋️

martes, 8 de julio de 2008

POR NACER
APENAS SOY UNA SEMILLA...
NO SE QUE NECESITO, NI CUANTO PARA CRECER...
CON UN POCO DE TIEMPO SABRE QUE SOY, QUIEN...
ENTONCES REBOSARE CUALQUIER ESPACIO
Y MI NOMBRE SERA CONTUNDENTE
EN LA MEMORIA DE LOS OJOS
QUE ESPERAN...
I. P.


Hoy, después de 17 años, desde esa distancia de tiempo y edad, me suenan conmovedoras mis palabras... Ahora ya no soy una semilla, ahora soy la maduración del fruto. Ahora sé muchas cosas, de todo un poco, lo que hizo falta saber para ser quién soy y para elegir qué saber ahora. Hoy sé que para nada sirve ser pretencioso, que no hay que llegar a rebosar ningún espacio, y que mi nombre es y será una huella no más acentuada que aquellas de las que aprendí y las que amo; es decir ellos, los que hoy son la memoria de los ojos que esperaron. Y claro, debo decirlo, ahora leo un poco más y escribo un poco mejor. El tiempo ha pasado imperceptible y mi ortografía y yo seguimos activas, observadoras y vigilantes procurando no perder de vista la puntuación, el acento, la narrativa y el énfasis en el contenido de la vida.

Hoy, entonces, escribiría aquél texto mío del 2008 así:


🤍🖋️
martes, 8 de julio de 2008

POR NACER
Apenas soy una semilla,
no sé qué necesito ni cuánto para crecer
un día el tiempo me dirá qué soy, quién,
y entonces, rebosaré mi espacio,
y mi nombre será palabra de gratitud que
sonará contundente
en la memoria
de los ojos que me esperaron.

IRMA, LaPillis

PILAS CON LA RUTINA - Sentipensando

 

Pilas con la rutina. Podría creerse que hablo de un disciplinado, puntual y habitual comportamiento. El del orden y la justicia, el del ordenamiento del espacio y la consideración del tiempo, el de la obligatoria secuencia para el cumplimiento de la norma y la ejecución precisa de alguna receta o de un concierto. Pero no, no me refiero a eso.
Cuántas cosas de extraordinaria belleza, de singular ingenio o increíble creatividad pasan desapercibidas mientras suceden. Pareciera que la repetición, que es la dinámica de la rutina, va superponiendo negro sobre gris y gris sobre blanco y blanco sobre lo que queda de una transparencia que desaparece tras la monotonía de las mecánicas costumbres y el repaso sobre el calendario de las mismas cosas. Como dicen, todo lo hacemos paisaje.
Lo curioso es notar que precisamente esas cosas que desaparecen sin que lo notemos, suelen ser las mismas que en algún momento, al primer instante de despertarnos, capturaban toda nuestra atención y aliento. Y así durante todo el día, durante varios días, hasta que empezaron a hacer parte de las cosas que se van dando por hecho, sin ningún resalto en la emoción y con absoluta indiferencia: La luz del amanecer, la sonrisa de un familiar, la altura que han alcanzado la buganvilias del jardín, la silla frente a la ventana; el agua saliendo del grifo, el crepitar del fuego; la compañía de una mascota, el aroma del café, de un estofado, de la piel; la singularidad de las manos, sus movimientos y sus obras; aquél tono de azul, de voz, de un "buenos días"; la característica particular de un gesto, de un rostro conocido.
En fin, rutinas y rutinas, réplicas de un original desgastado y descartado, formas de hacer quizá seducidas por la pereza, quizás atrapadas en el pesimismo, quizá disueltas en la apatía o quizá, simplemente, apagadas en su interior.
Como el invierno en el norte, en donde es tontería la emoción de ver caer estelares copos de nieve sobre la blancura del blanco, sin sospechar que esta es, precisamente, la imagen increíble con la que sueñan los caribeños que nunca han salido del sur.

IRMA, LaPillis

DE LA LUZ BLANCA

 



Luego de leer aquél poema
tuve una clara visión de níveo fuego,
como un manto de cristales de hielo
sobre los hombros de un mundo ciego
como cuando la oscuridad desaparece de súbito
y uno se siente brillo intenso de la luz blanca,
emergiendo acogedor y cálido,
del pecho abierto
de un sol muy blanco.
IRMA, LaPillis

¿EVOLUCIÓN?


Evolución, inteligente y artificial,
te hemos estado viendo,
te hemos estado viviendo

con tu voz de encanto y espanto 
te hemos estado escuchando decir:
"el mundo que conocías, como lo conocías, 
ya no existe, 
lo deglutí y ya no va más;
aquí tienes lo imposible, posible
y..., también viceversa"

con tu disparado despliegue de información, 
vas llevando a la saturación los conceptos de 
creatividad y crecimiento, y con ello 
vas condenando a muerte a la alegría del asombro
por aburrimiento, por frustración, 
por cansancio y por repetición,
y condenando a vida al desánimo de hacer, de ser, de estar

aparentemente no hay límite para tu propósito,
aparentemente no hay nada qué cuestionarte, 
pero eso es tan falso como la originalidad que pretende 
un texto sin haberlo paseado antes por las venas,
y tan peligroso como la manipulación disimulada 
de cualquier organismo vivo

a pesar de tus alcances, apenas alcanzas 
a definir la palabra Humanidad, 
pues no conoces la esencia del estímulo que hace 
al músculo de la boca sonreír, 
y tampoco la importancia que tiene un "gracias" 
para la finalidad de la continuidad de la vida

evolución, tu desafío es reconocer con apuro 
la existencia del bien y el mal, de ambas inteligencias, 
y luego, ser contundente al filtrar todo lo que viene contigo 
pues no siempre, no todo, se traduce en progreso

evolución, evoluciona sobre ti misma, 
ahora eres tan triste como la palabra artificial,
y tan engañosa que la desconfianza araña tanto los tobillos 
del cielo, que ya ni en su azul se puede creer

evolución, vas tan rápido y desbocada 
que pareces un fin.


IRMA, LaPillis 


LARGA VIDA A LA POESÍA - Sentipensando


Larga vida a la Poesía 
que sangra como tu y como yo, 
y cuyo decir de aliento inmediato 
es "la pelusa en el ojo" 
de la inteligencia artificial. 

IRMA, LaPillis 

 

LO CONTRARIO AL AMOR ES EL MIEDO

 


Los violentos, los malignos,
como acaloradas llagas del tejido humano,
de ira inflamados,
de rabia alimentados

pobres en la palabra, 
miserables en los hechos,
ignorantes por ignorados, 
agresivos por agredidos,
mal educados por mal queridos

de la cuna a la tumba, fracasados

violentos, violadores, viles destructores 
de la flora, de la fauna,
del violín y de la luna,
sombra eterna de todas las sonrisas,
hipócritas feroces de la vida,
idiotas habitantes de la muerte

ciegos, sordos, atrofiados, 
serviles convencidos,
memorias con patas y lenguas largas
que son réplicas absurdas 
de una historia interminable,
perforada y agitada en su centro
por el odio

Soy el Amor,
y esto que digo
me lo describió el miedo 
sin mirarme ni una sola vez a los ojos. 

IRMA, LaPillis 


TRANSPARENCIA



Caída monumental,
vértigo y espasmo

toda la fuerza sublevada,
todo el peso liberado

sólo desbocándose
sobrevive una catarata,
toda su transparencia
se lo debe a ello.

IRMA, LaPillis 




LAMPARITAS - Sentipensando


Al nacer, todos llegamos con una lamparita encendida. Es nuestro deber y nuestro derecho mantenerla así durante todo el trayecto de la vida y mientras caminamos hacia nuestro horizonte particular pues, calor, fuego y luz son las tres cosas fundamentales que necesitamos para acompañar la existencia.

Calor: la justa medida del amor que procura, privilegia y preserva la calidad y calidez de todas las cosas que armonizan y equilibran la vida.

Fuego: la justa medida de apasionamiento y entusiasmo que todo lo mueve, lo potencializa, lo crea y lo reinicia.

Luz: la perfecta medida de conciencia y sabiduría que todo lo revela, lo encausa, lo facilita y lo ilumina.

Al nacer, todos llegamos al mundo del bien y el mal con una lamparita encendida. Cada lamparita pertenece a uno y a un sólo ser único, pero ellas son al mundo como los dedos a la mano. De la vida, son la vida. Del ser, son el don.

Al nacer, todos llegamos con un don.

IRMA, LaPillis

DE AQUEL ALETEO, DE AQUELLA EMOCIÓN

Una emoción se me salió del pecho 
como pájaro recién enjaulado, 
embravecido, lleno de miedo

con el arrebato de su aleteo,
levantó la arena que oscureció los 
ojos del corazón que amaba;
se hizo heridas y lastimó,
alma y carne lastimó

esa emoción, tan ciega como el egoísmo, 
tan incontrolable como el celo,
cayó intensa y de golpe 
desfigurando la intención 
con el rostro de una ofensa 

la respuesta me regresó quebrada y 
con otra emoción
envuelta en la amargura de una furia dilatada, 
desconocida, inesperada

a mi emoción, debilitada ya en 
sus articulaciones y sin rostro definible,
le llovió vergüenza en sus mejillas,
alojándose en su mirada y cerrándole su boca, 
vacía ésta de sonidos y motivos 

dentro de mí, la pena lloraba su pena 
y en mi pecho lloraba el cielo 
por la deshonra al amor de mis amores

estoy triste y lleno está mi tiempo de tristeza;
reconozco la salida aquella
-el aleteo aquel, desesperado-
como la entrada a la pajarera de 
la espantosa torpeza en donde 
el encuentro y la conciliación pierden sus alas

pasaron las nubes;
con mi tranquilidad a resguardo,
intento aquietar la mente 
con sed y más sed de quietud

el silencio me presta su hombro y 
escucho a mi corazón, por fin,
dirigirme en estas palabras

estreno emoción al arribar 
al consciente acuerdo de mi desatino

mi pecho trina un ritmo calmo,
la nueva emoción es pública desnudez, 
hueso a la vista,
soberbia sin plumaje,
soleada confianza,
ágape anticipado por la solicitud de perdón 
que entrego a los ojos del corazón 
que tanto amo, 
aunque éstos, limpios ya,
pudieran no querer estar más 
para mirarme. 

Irma, LaPillis 

LA MIRADA QUE IMPORTA - Video




Cada par de ojos suma,
y tú terminas siendo la suma 
de todos los que te miraron sin conocerte

cada respuesta barniza la grieta que ocultas
y nadie sospecha que por ahí te quiebras,
que por ahí te vas de tí 
sin despedirte, sin darte la cara,
extrañándote desde las entrañas de tu alegría y 
de la superficial imagen de afuera 

cada par de ojos suma, sí, 
todo eso suma a la resta que resulta 
de gastar lustre para la mirada ajena,
por la compañía, 
por el amor, 
por el inefable abrazo que no te das

tú, que conoces qué leche han absorbido tus huesos,
la hora que te despierta y
la calidad de tus sábanas en invierno,
mírate lejos de los ojos ajenos,
y desde ese otro lado, regálate "un día de ayer",
un diálogo con reflectores a telón abierto en 
donde las matemáticas regresen a los mercados 
y a los estadistas,
y tú, 
frente a cualquier espejo, 
encuentres generoso saldo a favor
en la auténtica mirada de aprobación 
de quién mejor y más te conoce.


IRMA, La Pillis 


LAS CARAS DEL SILENCIO - Sentipensando

El único silencio pleno y agradable es aquel que está desprovisto de todas las temperaturas de los sentimientos; ese que es antesala y preludio de algo importante; el que no contiene nada y nada lo contiene.

Todas las emociones tienen sonido, algún color, algún filo. Es inevitable y comprensible entonces, que estemos todo el tiempo escuchando "una orquesta", cambiando de ritmo, reiniciandonos sin pausa, latiendo a brincos o sostenidos en una nota llorona y larga como el grito lastimero de una cuerda de violín. Pienso entonces que hay silencios de silencios y, Silencios, y que ninguno se parece al otro en el modo de pronunciarse ni en la forma de escucharse. 

Como ese silencio que llega abruptamente y viene cargado de imposición, unilateral y egoísta como el mandato de un tirano o, aquél que se evidencia en la decisión de consentimiento consciente y permanente de no dar respuestas ni opciones o, ese que -eso sí- es la única opción por exceso de miedo o por exceso de mentira, de dolor o bien, por exceso de vergüenza. Qué decir de ese silencio que queda como aguja en los oídos cuando alguien se va, cuando todos se van.

A veces, estos silencios son como ondas de confusión y energías rotas que emiten mensajes equivocados e infinitos, tan parecidos a los mensajes que nos mandan en textos e imágenes por Internet. Un silencio así es tan peligroso como una bomba de tiempo y, aunque no lo parezca, su sonoridad es tan elocuente que quedarse en él, es estar haciendo tanta algarabía como el mismísimo ruido. 

Todo silencio premeditado e intencional es el resultado de una decisión voluntaria y libre y, como todo, esa postura también conlleva un precio y una consecuencia, la misma que se debe asumir cuando se actúa de manera contraria. 

Activos y pasivos hacemos el balance que refleja nuestra vida. A veces el silencio es más explícito que todas las palabras o argumentos; es un "si" o un "no" otorgado como respuesta tajante y absoluta, pero también, es un hecho en sí mismo y como tal, al final, es lo único que cuenta.  

Yo amo el silencio, en ocasiones es mi compañero, la vía por la que me gusta andar y pasearme tanto. Amo aquel silencio que no tiene doble, ése, el silencio necesario, el silencio cómplice, el amoroso, el compasivo, el solidario, el "porque sí", el imprescindible..., el que lo dice todo.

IRMA, LaPillis 


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

ENTRE LA POESÍA Y YO

La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con...