LA PILLIS
IRMA PÉREZ ESCORCIA
BIENVENIDOS
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.
Se trata de escribir
con la sencillez de una pluma
que no presume su levedad
con la sencillez de una pluma
que no presume su levedad
se trata de decir
con la claridad de una luciérnaga
que no hiere la curiosidad del ojo
con la claridad de una luciérnaga
que no hiere la curiosidad del ojo
se trata de nombrar
con la propiedad de un trueno
que no engaña con verano
con la propiedad de un trueno
que no engaña con verano
se trata de sentir
con la fortaleza de una mujer
que no le teme a la siguiente cuesta
con la fortaleza de una mujer
que no le teme a la siguiente cuesta
se trata
de continuar
de contener el aire
de bajar al fondo de un recuerdo que aún respira
mientras, el agua
sube
sube
sube
por encima de mi último pensamiento
de nosotros dos.
de continuar
de contener el aire
de bajar al fondo de un recuerdo que aún respira
mientras, el agua
sube
sube
sube
por encima de mi último pensamiento
de nosotros dos.
IRMA PÉREZ - 2018
No aspiro a la cordura, puesto que fue allí
desde donde se lanzó la razón para callarme
no quiero del agua, el silencio;
ni de la tierra, su boca contenida
tengo la noche entre letra y letra,
tengo un montón de luces quebradas,
tengo la sensatez a media gana
y algunas ilusiones de luto
pero tengo también una ventana,
una ventana cruzada de amarillo luna,
un reguero de semillas sonriendo afuera
y una sonrisa de pájaros como horizonte
no renuncio por eso a la locura,
puesto que es allí, desde donde me habla
el trigal con frenesí y me convence
limpia su voz, me dice a veces:
"un cultivo de espigas", eso somos,
y una sola espiga, ¡eso es pan!
IRMA PEREZ, La Pillis - 2017
Pensaba que sería diminuto el tiempo faltante,
no me engañé nunca
aún cuando ya era noche
para cuando nos conocimos
creí entenderlo todo sin renunciar a nada,
soltando todo aquello
que ya no se agarraba de mí
no te hablo desde las ruinas de mi amor,
mi amor no es polvillo,
ni materia conocida;
mi amor es un ojo celeste que te esperaba
para mostrarme el alcance de lo que no se ve
me hizo mirarte con paciencia
y cuando fue necesario
me endureció el juicio
sabes que casi desmoroné el tiempo
con tal de estar uno de sus segundos
abrazada en lo alto
pensaba que sería diminuto el tiempo faltante
para olvidarte, pero,
a mala hora hemos dejado entreabierta la puerta
y un “por si acaso” se ha colado hasta
el umbral de mi nostalgia
qué tiempo hace falta
para verle la cara al engaño...
el problema no es la puerta abierta,
el problema es el dolor engañado
no sé,
no me interesa ya lo que ayer
me corría por la
sangre,
tampoco siento la euforia de los amantes
ni el deseo de la luna de querer
acostarse sobre el agua
pensaba que sería diminuto el tiempo faltante
para sentirme y saberlo...;
no
perdono, que me sigas doliendo.A PUNTO
Subirle el volumen a la vida
¡todo el volumen al vivirla!
¡todo el volumen al vivirla!
verla como los pintores
sentirla como los poetas
saborearla como los niños
olfatearla como los perros
escucharla como los músicos
sentirla como los poetas
saborearla como los niños
olfatearla como los perros
escucharla como los músicos
participar del concierto
sentirse "tocado" tantas
veces
como la cuerda de un violinista
a punto de romperse
a punto de romperse
a punto...
IRMA PÉREZ, La Pillis
Es una necedad creer que el recuerdo
de un beso de amor
es un embeleco del romanticismo para
-como un cebo- alimentar
el enamoramiento y el deseo;
es mucho más que eso
esa evocación en particular,
en momentos de extensa soledad,
amargura o nostalgia,
tiene la potencia irreversible de
reanimar el pulso imperceptible del tiempo
y el poder de eclipsar el desencanto brutal
que provocan las renuncias desesperadas
¡qué despilfarro olvidar ese auxilio!
ese es el poder de ese beso,
lo sabe -bien lo sabe-
quien besó así, y lo recuerda.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2016
LARGUÍSIMO POEMA DE LO IMPOSIBLE
¡Latinoamérica, espabila!
si hay que dar un paso atrás
que sea sólo por apertura óptica
que sea sólo por apertura óptica
¡mírate!
contesta qué ves sin que te brillen los ojos.
IRMA PEREZ - 2016
Necesito volver al tiempo pasado
los talones del tiempo
tan disimulado él
dan ganas de querer volver
a la época en que Internet era sólo
una ilusión futurista
imaginada por pocos
no quiero saber
de la malignidad, tantos detalles
de la vanidad, tanto vacío
de la soledad, sus victorias
no se puede regresar -punto-
por antojo
por añoranza
por coordenadas
por correo
por mar
por apatía
por cobardía
por lo que sea
los talones del tiempo
siempre borran -adrede-
el rastro de la última pisada
en su santo criterio
de evitar intentos
de no querer seguir adelante
de querer ir para atrás
de atorarse
tan disimulado él
se fue cambiando hasta las muelas
sin que nos diéramos cuenta;
hoy, en el futuro de ayer
la imprevisible punta de la saturación
y, el filo de la fealdad
degüellan a cada momento
las posibilidades de empatizar y
el placer de sorprendernos
dan ganas de querer volver
al tiempo pasado
cuando querer saber y ver, era
un deseo
una sorpresa
una delicia
la degustación sin desperdicio de la espera
en vez
de esta necesidad de ahora
de apagar, e ir a buscar la sombra
de un anciano árbol de tamarindo.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2017
Dejé de huir de ti hace tiempo
porque el olvido me dijo
que se instalaba para quedarse
porque el olvido me dijo
que se instalaba para quedarse
mientras eso digo
raya, leve
la punta de una nota
la piel nueva que me ha salido
en la herida que
no sana del todo
la punta de una nota
la piel nueva que me ha salido
en la herida que
no sana del todo
casi muero sobre aquel teclado
que cantó dulzura en nuestro idioma
que cantó dulzura en nuestro idioma
por eso riño con el tiempo
porque aún sostiene un eco
que me raya la piel de aquella
herida
de la que el olvido
no me ha dicho nada.
que me raya la piel de aquella
herida
de la que el olvido
no me ha dicho nada.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2017
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.
CON MI PLUMA
Escribí versos, escribí cantos, escribí denuncias, testimonios, desvaríos y romances. Escribí "colmena" como la abeja obrera y...




