LA PILLIS
IRMA PÉREZ ESCORCIA
BIENVENIDOS
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.
EL MUNDO Y SUS MUNDITOS
CASI TE OLVIDO
Casi olvidé tu nombre,
amaneció un día cualquiera
y, como cualquier día,
te recordé al cerrar los ojos por la noche
me parece que ya no existes,
que te conocí en agua hervida de amor,
ya evaporada
y no es que ahora te llame a versos
como quien sacude la manta del olvido,
es que,
casi olvidé tu nombre,
después de tanto y tanto,
que olvidaste el mío.
DEL AGUA O LA SED - Sentipensando
LA POESÍA ESTÁ EN TODAS LAS COSAS
PARA EL DIA DE LA POESÍA
Hoy es día de la Poesía,
y si en algún momento,
uno de mis poemas le roza la mejilla,
dígase, que ha sido besado.
Si por el contrario,
nada pasa por su piel,
cambie de poeta:
si le gusta la poesía, lo requiere.
Aquí,
un punto de encuentro
entre usted y yo.
HAZLO DE NUEVO
Todos somos
cuerda de instrumento,
filamentos solitarios,
hierro frío,
gemido ahogado
hasta que
unas manos nos tocan,
una voz,
una mirada nos desliza
esa caricia y
¡sonamos!,
vibramos en todos
los tonos que somos
sí, el amor es el sonido
de un par de cuerdas
en concierto...
hazlo de nuevo,
tócame.
IRMA PÉREZ
MIS LAGRIMAS DE MARZO
Tengo una emoción guardadita...,
a nadie le contaré
que lloro cuando me pienso,
cuando recuerdo la niña
que la mujer no deja de ser
cuando llega este mes de marzo
y el amor se pone a reunir
mis monedas de oro
en una bolsita de colores
que me cosió
días antes de yo nacer
que le sobra al mar,
y también,
por eso es que
a nadie le cuento,
porqué lloro.
IRMA, LaPillis
EZ
UN AGUACERO SOBRE NOSOTROS
que arrecia
sobre nuestra hoguera
por mantenerla viva,
fracasan, uno tras otro
traigo más leña,
abro ventanas,
gasto cerillos,
pero, a esta distancia,
sólo yo veo
cuánto de ceniza
somos ya, tú y yo
aquel paraguas cuando
coincide la calidez de
nuestras manos,
cuando no,
tu realidad es un aguacero
que arrecia sobre mí
qué suerte tendremos de
no empaparnos,
de no correr como ceniza en agua
por las alcantarillas más cercanas,
si ambos sabemos que
ese techo -de hilos o cemento-
cada día,
está más lleno de rotos.
ÁGUILAS DE ESPUMA
La puerta está abierta,
entran y salen
las águilas de la espuma
la próxima que se asome,
apuntará su pico
dándome la espalda,
embelesada,
distraída,
ya atrapada
la puerta está abierta,
yo estoy afuera,
y estaré.
IRMA, LaPillis
PALABRAS LIBRES
Algún día, volveré a mi casa,
allí, donde una silla espera
frustrada y solitaria
como el chiste malo
de una habitación de lujo
algún día, sabré qué decir,
y sacaré las palabras
rompiendo sus fundas
para que respiren otra vez
sin más espera,
sin otro ensayo,
con el juicio dado de alta
y la frente bronceada
papel y vidrio serán
la misma cosa,
otros ojos leerán atónitos
y otros oídos, no querrán oír
ese día,
cuando vuelva y cuente,
de qué se trata el silencio
cuando es insoportable.
CUANDO PASA LA FELICIDAD
la felicidad me ha dejado
al filo del miedo
el entorno habitual,
es un abrazo sin brazos
en su brevedad,
¿qué habrá querido decirme
mientras estuvo?
ahora, de lo inconcebible?
sea menos cruel,
quizá no demore
quizá,
tranquilamente,
me lo explique.
DE PUERTAS, DE CONTINUIDAD - Sentipensando
JORNADA
ellos
se desocupan,
salen,
llegan
tirar lo que traen,
el bolso,
el traje,
la conciencia
se quedan sólo,
con lo que son.
PAR DE DADOS
URGENCIA
y es urgente verte,
siempre es urgente
-antes que yo-
y pone mis ansias
a galopar sin detenerse
y en medio del alboroto
que hago con la cucharita del café
y con la punta de mi zapato,
voy intuyendo, penosamente,
a esta urgencia en sala de espera,
y a la enferma esperanza
de “otro día sin ti”
sin precisar cuidados,
desahuciada
y todo vibra sin aire como golpes
de tambor en cuero tenso,
y me siento como su única nota
discordante,
y monótona
y sola…
me urge sólo que este día termine,
para que otra vez
amanezca con otra premura,
con la misma,
con esta de verte todos los días,
urgentemente.
TODO EL DÍA
LA CARRERA DEL TIEMPO
aburrido en su rutina,
parece eludir el tedio de no ser más que eso,
y de no tener boca qué besar
asolador de la luz y de los ánimos
o de claudicar en la insuficiente pausa,
pues él,
desde de su primera y única lanzada,
sólo sabe correr.









