Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

Casi olvidé tu nombre,
amaneció un día cualquiera
y, como cualquier día,
te recordé 
al cerrar los ojos por la noche;
me parece que ya no existes,
que te conocí
en agua hervida de amor,
ya evaporada;
y no es que ahora
te llame a versos,
como quien sacude
la manta del olvido
es que,
casi olvidé tu nombre,
después de
tanto y tanto,
que olvidaste el mío.

IRMA PÉREZ
AGUA: Dícese del líquido... Dícese del líquido vital... Dícese del líquido vital, esencial. ..Dícese del líquido vital, esencial y divino, sin cuya fuente todos los seres vivos... todos los seres vivos, nos vamos a ir a la m..... ir a la muerte, si no dejamos de darla por hecho y considerarla de último renglón... de último renglón, por debajo de otras necesidades... por debajo de otras necesidades que subestiman... que subestiman, la importancia de la sed.... 
La SED.
I. P.
La POESÍA
está en todas las cosas,
en todo está,
como en el aire
se respira, y se eleva un verso
se sueña, y se vive el poema
se amanece, y el poema
se convierte en soplo
y aliento de mar que abre ventanas,
levanta cortinas,
fluyeeeeeendo
de afuera
hacia adentro
y,
viceversa.

IRMA PÉREZ

PARA EL DIA DE LA POESÍA

Hoy es día de la Poesía
y,
si en algún momento,
uno de mis poemas le
roza la mejilla,
dígase que ha sido besado.
Si por el contrario,
nada pasa por su piel,
cambie de poeta:
si le gusta la poesía, lo requiere.
Aquí,
un punto de encuentro
entre usted y yo.

IRMA PÉREZ
Todos somos
cuerda de instrumento,
filamentos solitarios,
hierro frío,
gemido ahogado
hasta que,
unas manos nos tocan,
una voz,
una mirada nos desliza
esa caricia y...
¡sonamos!
vibramos en todos
los tonos que somos;
sí, el amor es el sonido
de un par de cuerdas
en concierto...;
hazlo de nuevo,
tócame.

IRMA PÉREZ
Tengo una emoción guardadita...
a nadie le contaré
que lloro cuando me pienso
cuando recuerdo la niña
que la mujer no deja de ser
cuando llega este mes de marzo
y el amor se pone a reunir
mis monedas de oro
en una bolsita de colores
que me cosió
días antes de yo nacer;
sí, por eso lloro como agua
que le sobra al mar
y también,
por eso es
que a nadie le cuento,
porqué lloro.

IRMA PÉR
EZ

PROFÉTICO


Viene una caballería armada,
al frente son carne y hueso 
cabalgando en contra

hostiles y resentidos,
como el más despiadado adversario;
vienen a degollarlo,
a atravesarlo por el centro

querrán patearle como otras veces,
escupirle,
endilgarle sus miserias con ensañamiento y,
con arrogancia y frialdad
mirarle desde arriba

vienen todos envalentonados a invalidarlo;
por todos lados echando baba y plomo,
secundando una guerra
unilateral e inútil

de este otro lado,
el amor aguarda
desarmado,
firme,
dispuesto a defenderse sólo

les mira de frente
con melancólica ilusión,
no le teme a ellos,
le teme a la profecía:
que otra vez,
tampoco le vean.

IRMA PÉREZ


Un minuto sí,
el otro no,
el siguiente sí,
el otro no
como oleaje con
distintas mareas,
viene,
va,
a mi orilla va
y viene,
un minuto sí,
el otro no,
el siguiente sí,
el otro no
y así,
en esa sucesión
todo-el-día...
...pensándole.

IRMA PÉREZ
Tu realidad es un aguacero
que arrecia
sobre nuestra hoguera
los intentos 
por mantenerla viva,
fracasan, uno tras otro
vacío mis pulmones,
traigo más leña,
abro ventanas,
gasto cerillos,
pero, a esta distancia,
sólo yo veo
cuánto de ceniza
somos ya, tú y yo;
juntos sostenemos
aquel paraguas cuando
coincide la calidez de
nuestras manos,
cuando no,
tu realidad es un aguacero
que arrecia sobre mí;
qué suerte tendremos de
no empaparnos,
de no correr como ceniza en agua
por las alcantarillas más cercanas,
si ambos sabemos que
ese techo -de hilos o cemento-
cada día está
más lleno de rotos.

IRMA PÉREZ
La puerta está abierta,
entran y salen
las águilas de la espuma
la próxima que se asome,
apuntará su pico
dándome la espalda
embelesada,
distraída,
ya atrapada;
la puerta está abierta,
yo estoy afuera
y,
estaré.

IRMA PÉREZ
Algún día
volveré a mi casa,
allí
donde una silla espera
frustrada y solitaria,
como el chiste malo
de una habitación de lujo
algún día
sabré qué decir,
y sacaré las palabras
rompiendo sus fundas
para que respiren otra vez
sin más espera,
sin otro ensayo,
con el juicio dado de alta
y la frente bronceada
papel y vidrio serán
la misma cosa,
otros ojos leerán atónitos
y otros oídos
no querrán oír
ese día,
cuando vuelva y cuente,
de qué se trata el silencio
cuando es insoportable.

IRMA PÉREZ

El tiempo no conoce
la paciencia
aburrido en su rutina,
parece eludir el tedio de 
no ser más que eso
y, de no tener boca que besar
el tiempo es un envidioso
asolador de la luz
y de los ánimos
nadie se escapa
de perder el aliento
o de claudicar
en la insuficiente pausa,
pues, él,
desde de su primera
y única lanzada,
sólo sabe correr.

IRMA PÉREZ
A su efímero paso,
la felicidad me ha dejado
al filo del miedo
su silencio es espantoso y
el entorno habitual,
es un abrazo sin brazos;
me pregunto,
en su brevedad,
¿qué habrá querido decirme
mientras estuvo?
¿dónde podré esconderme
ahora, de lo inconcebible?
quizá la tristeza
sea menos cruel,
quizá no demore
quizá, tranquilamente,
me lo explique.

IRMA PÉREZ
El mundo y sus munditos,
esos pequeños círculos 
en donde siempre reina
un rey sin reina,
y una reina sin rey

munditos
como puntos negros
de un cielo nocturno
que riñen por el brillo y el
protagonismo,
tras máscaras que se amoldan
según la mentira
o la vanidad más viral

el mundo fue
lo que cayó de las manos
de ese Newton, que quiso saber
qué quedaría útil
luego de aquel vertical suelazo
pero, por más mejorado
el génesis, o que las manzanas
dieran su dulzura y su belleza,
el mundo siempre ha
descuartizado sus bendiciones

caída y pecado
son los reconocidos gusanos
culpables de la desintegración
del mundo

creencia justificada
y precedida ahora,
por esos munditos
en cabeza de una sola mujer o de
un sólo hombre que,
como reyes ególatras
con tendencia al engaño,
van disparados
hacia un agujero negro
y en sentido contrario a
nuestro único y absoluto
lugar de origen.

IRMA PÉREZ

MUJER, que lees,
para ti
para otros lees,
para la sangre
para el grito y la memoria,
para el descanso y la
esperanza, lees,
llenas la boca de tu mente
y, de repente,
conoces el ancho de un latido,
luego,
eso eres.

IRMA PÉREZ

DE PUERTAS, DE CONTINUIDAD


Uno nunca sabe delante de qué "puerta" está. Tampoco uno puede asegurar en qué instante se entra, en qué momento la voluntad rota sus estaciones y el entorno desaparece en rutina. El tiempo pasa por las pieles de las sillas y el cuero de las manos, la movida es intensa, el orgasmo y el caos son dos brazos alzados a cada lado del vulnerable esqueleto de la vida, y pocas cosas permanecen intactas e inmóviles como los ojos yertos de un maniquí. De allí, entran y salen para nunca más o para siempre, los nombres y los recuerdos que cuentan la historia que somos, la que vamos haciendo, la intransferible, la irreversible.
Uno nunca sabe de la continuidad nada, porque continuar es un verbo plural que funciona paralelo al universo. Sin embargo, todo lo que necesitamos entender y saber es que, aunque lanzados a la vida, siempre hay un hilo que nos enlaza unos a otros, un arnés que nos rodea, un faro que es centro, interior y periferia, y una llave maestra  que abre todas las "puertas".
I.P.


La mente es un lugar
en donde todo cabe,
todo
cabe un piano,
un pedazo del África,
la ballena azul con su familia,
varios tomos de medicina,
cabe la fila del hambre,
la población de China,
las flores de Medellín,
la distancia entre los polos,
¡caben mis locuras!
los sueños de los niños,
el sabor del tamarindo,
la voz de Elvis,
un beso
todo cabe
sí, ¡no!
mejor sácame de allí
y empiézame a querer.

IRMA PÉREZ
Al final del día,
ellos
se desocupan
salen
llegan
buscan dónde
tirar lo que traen,
el bolso
el traje
la conciencia;
cuando la almohada se hunde,
se quedan sólo
con lo que son.

IRMA PÉREZ

PAR DE DADOS


Se nace y se levanta esa mano,
el puño aprieta
y sacude el par de vidas
como una uva pasa
en la mano de Dios
se dice que el soplo ayuda,
así que, es cosa
de confiarselo todo a él,
sin un "hasta que" pues,
no se sabe
tampoco el brazo elástico
que abre la mano
adivina lo que rueda
y lo que se enfrenta
se vive en el aire,
sin alas, ni árbol qué trepar
aquí no hay magia,
no se levita,
sólo se gira
para girar de nuevo,
y luego,
otra vez, y más
mientras,
se vive el mareo
de la incertidumbre
y se ruega -sometido-
que se manifieste
definitivamente,
alguna providencia
sobre las dudas
o, al menos,
tocar en puntas
el piso del agujero
que tanto mira
o, estrellarse de una vez
en cualquier suerte,
con tal de entender:
porqué se nace,
para terminar siendo
un par de dados
en permanente caída.

IRMA PÉREZ

URGENCIA


Amanece,
y es urgente verte,
siempre es urgente
esta necesidad se levanta temprano,
-antes que yo-
y pone mis ansias
a galopar sin detenerse
amanece,
y en medio del alboroto
que hago con la cucharita del café
y con la punta de mi zapato,
voy intuyendo, penosamente,
a esta urgencia en sala de espera,
y a la enferma esperanza
de “otro día sin tí”
sin precisar cuidados,
desahuciada
amanece,
y todo vibra sin aire como golpes
de tambor en cuero tenso,
y me siento como su única nota
discordante
y monótona
y sola…
ahora,
me urge sólo que este día termine,
para que otra vez
amanezca con otra premura,
con la misma,
con esta de verte todos los días,
urgentemente.

IRMA PÉREZ

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

CON MI PLUMA

Escribí versos, escribí cantos,  escribí denuncias, testimonios,  desvaríos y romances.  Escribí "colmena" como la abeja obrera  y...