Se nace y se levanta esa mano,
el puño aprieta y sacude
el par de vidas,
como una uva pasa
en la mano de Dios
se dice que el soplo ayuda,
así que es cosa
de confiarselo todo a él,
sin un "hasta que" pues,
no se sabe
tampoco el brazo elástico
que abre la mano
adivina lo que rueda
y a lo que se enfrenta
se vive en el aire,
sin alas ni árbol qué trepar,
aquí no hay magia,
no se levita,
sólo se gira
para girar de nuevo
y luego,
otra vez y más,
mientras se vive el mareo
de la incertidumbre
y se ruega -sometido-
que se manifieste, definitivamente,
alguna providencia
sobre las dudas
o al menos,
tocar en puntas el piso del agujero
que tanto mira o,
estrellarse de una vez
en cualquier suerte,
con tal de entender:
porqué se nace
para terminar siendo
un par de dados
en permanente caída.
IRMA, LaPillis

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".