
Cuestionable el habitual orden de las cosas,
levantar primero el techo de una casa
o devorar el fruto de lo que aún no es árbol
hay un orden natural
que va aceitando el engranaje
en donde se acomodan los trayectos,
pero el "deber ser" no siempre comulga
con los caprichos de la vida,
ni una madre come antes que su hijo,
ni "tú y yo" de luna de miel
sin un anillo de Saturno
el amor tiene su táctica rigurosa y precisa para
cruzar dos hilos sin enredarlos o romperlos,
es un entrelazamiento al uno a uno,
en donde dos fibras se disponen
a hacer un filamento continuo,
con la posibilidad de soltarse siempre
desde cualquiera de sus puntas.
IRMA, LaPillis



