Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

UNA PAUSA PARA SENTIR












Cada luz que avanza 
me convenzo más de guardar 
la seriedad para lo invisible;
lo visible es tan frágil en su temporalidad
como decir "hoy", la fecha siguiente

es cómica la imagen que va en serie,
esa que a su turno desfila sobre la pasarela del tiempo 
con el uniforme que aprueba la autoridad de la moda

cada luz que pausa 
es un espacio de descanso al ojo que no ve, 
para que el corazón sienta, 
seriamente, 
eso es, 
de la vida, 
su lado más misericordioso. 


IRMA, LaPillis 


TRIBUTO A UNO MISMO

 













Qué diálogo tendríamos...
tú, es decir, yo, mi ser amado

cuál sería la deuda al 
sueño infantil que tuvimos, 
cuál el aplauso más sonado

qué reto, qué conquista no celebramos,
a qué otro viaje, a qué otro cuerpo 
le hubieras apostado

cuánto amor no nos dimos 
y cuánto nos olvidamos,
qué hubieras escrito,
qué árbol hubieras sembrado

cuántos abrazos nos negamos 
y cuántas palmaditas de vez en cuando

qué nos mantuvo de pié, 
qué amigo, qué credo,
qué sombra nos distrajo

así, te hallo en todas las respuestas 
que nos damos, 
en todos los "si" y los "no" ya usados

entonces, tú, es decir, yo, 
mi ser amado,
qué duda nos queda 
de que de esta vida, 
¡en hombros! no salgamos.


IRMA, LaPillis 


POETAS - Sentipensando













No hay poetas malos ni buenos. Hay poetas. 
Todos dicen lo mismo, lo distinto es el techo que recuerdan.

IRMA, LaPillis 

SERÁ LA FIEBRE


🧿

Soñé que todos caminábamos sobre el agua, pero que el milagro era, poder beberla.

🧸

No dejo de ver la multitud hacerse un punto... Ahí va mi amor.

🧵

No hay poetas malos ni buenos, hay poetas. Todos dicen lo mismo, lo distinto es el techo que recuerdan.

🧩

Soñé con una Frida diciéndome: 

"Donde no puedas amar no te demores."

🧶

Sus palabras están tan frías que, una más, y moriré de hipotermia.


IRMA, LaPillis

(Serie de pensamientos surgidos y escritos en estado febril, 2017)

DEL ESCRIBIR Y COMUNICAR - Sentipensando

 










Uno tiene que saber, que si a uno le gusta escribir y comunicar, eso, poco o nada, le interesa o le importa al lector. 

Uno no tiene que decirle qué pensar, qué sentir y mucho menos -ojalá menos- qué tiene que hacer. Tampoco es del oficio señalar tal o cual "deber".  Como el de nadie. 

Un sólo renglón se necesita para conectar, desde la fibra, un punto a otro. 


IRMA, LaPillis


DEL CREER EN LO QUE SE QUIERA CREER - Sentipensando






El que quiera creer, que crea; y que crea, en lo que quiera creer. 

Creer, con convicción profunda, como se cree que el agua es el insustituible elemento vital, que el sol es el magno astro de luz que incansable y constante dilata el día y recibe con ojos cerrados a la noche; creer, como se cree que el "ahora" es el único tiempo vivo y disponible que tiene el halcón, el cerezo, y el hombre y la mujer que respiran. 

Llega la Semana Santa y el mundo, -sin mencionar religión o tendencia espiritual- recuerda u olvida su significado según la historia que va y la que se va contando. Desde su casa, desde su paseo, desde su biblioteca, su despensa o su misa. 

Sabemos que muchos dioses han aparecido y desaparecido con el tiempo, dioses de todo tipo y de todo estilo; en todo caso, deidades surgidas del intenso y creciente vacío existencial del que la humanidad no escapa de su hondura. Y entonces, en el anhelo de no caer en la desesperanza, los ha ido idealizando y creando, atribuyéndoles autoridad, belleza y dominio de estatura terrenal cuya permanencia, efímera, está determinada por el manoseo constante o la exagerada valoración del concepto colectivo.  

Hay un universo infinito, miles de incógnitas, innumerables escenarios, seres vivos, en guerra o en paz, como granos de arena. La vida, como un puzzel, partida y repartida en un juego impredecible entre el bien y el mal.

Qué bueno que cada quien encuentre y recueste su credibilidad en la energía que más le resuene esplendorosa y poderosa, pero esa es una búsqueda que dirige la abundancia de lo que predomina en cada corazón. El pecado -porque ha de ser pecado por dentro y fuera de cualquier religión- es andar tan apáticos y antipáticos, tan resentidos y distanciados del amor; citarlo con desprecio apasionado como si eso no fuera la mayor y peor de las condenas; no aceptar con la serenidad y seriedad que da el respeto que viene de él, que el otro no haya elegido lo mismo que uno, el mismo rito, la misma canción, la misma celebración, la misma orilla, el mismo Dios. 

Me recito: el que quiera creer, que crea; y que crea, en lo que quiera creer. 


IRMA, LaPillis

UN GOLPE A LA CABEZA POR LA POESIA

 








A veces es necesario, 
golpear la cabeza contra las paredes del entendimiento 
para entenderse y entender
 
el corazón, que no las tiene, 
siempre está expuesto a los espasmos 
de la tragicomedia existencial, 
de alguna emoción de tinte rabioso, 
de una contradicción de áspero deletreo o, 
un reclamo de enfática resonancia
 
la mente habla de letras y números, 
y al mismo tiempo se contesta: agua y aceite
 
no se entiende que las estadísticas 
riñan brutalmente con la poesía
que se empina por detrás de lo viral y, 
animosa levanta sus brazos
saludando con vehemencia 
a un sobrepoblado mundo 
que no la reconoce ni la mira
 
maestra como es, 
tira de las orejas a las dudas y sin saber cómo, 
la voluntad se llena de flores, 
le quita el oxígeno a la frustración 
y aviva todos los motivos que sostienen 
una vocación lírica
que parece escurrirse 
por los sifones de la desesperanza
 
al final, la sensibilidad parpadea 
ruborizando las mejillas de un silencio
que yacía en un verso contenido
 
entonces, todas las paredes desaparecen 
frente a la sublime entrada del lenguaje y 
la estética del vocabulario
 
A veces golpeó mi cabeza 
contra las paredes del entendimiento y, 
por lo general,
ellas caen.


IRMA, LaPillis 



En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNA PAUSA PARA SENTIR

Cada luz que avanza  me convenzo más de  guardar  la seriedad para lo invisible; lo visible es tan frágil en su temporalidad como decir ...