LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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MEMORIA


Hay personas que no se les permite 
guardar mucho en la memoria,
aún no sé si es una vieja sentencia 
o un absurdo privilegio a pocos dado

le explico, es 
como si fueras una fruta bajada del árbol
dispuesta, lista, cuchillo en mano,
abierta, sin piel ni pepas,
mordida, bebida, jugo de plato,
hollejo, pulpa terminada,
su fin en la tierra o
en la basura aprovechada

parece trágico pero es mágico

no es posible guardar nada en la memoria,
siempre todo se reinicia,
se vuelve sobre un nuevo sol,
se regenera la fruta del árbol,
dispuesta, lista, cuchillo en mano,
abierta, sin piel ni pepas,
jugo de plato, fin

hay personas que no guardamos 
mucho en la memoria,
y aunque cierta vergüenza nos presiona 
porque el mundo no cree que olvidamos,
aquí estamos, 
como frutas o como humanos,
sin memoria, 
recordando. 

IRMA, LaPillis 
2014


2014
no

POR NACER Versión 2008 y 2025




En el 2008 esto escribí y así lo hice:

🤍🖋️

martes, 8 de julio de 2008

POR NACER
APENAS SOY UNA SEMILLA...
NO SE QUE NECESITO, NI CUANTO PARA CRECER...
CON UN POCO DE TIEMPO SABRE QUE SOY, QUIEN...
ENTONCES REBOSARE CUALQUIER ESPACIO
Y MI NOMBRE SERA CONTUNDENTE
EN LA MEMORIA DE LOS OJOS
QUE ESPERAN...
I. P.


Hoy, después de 17 años, desde esa distancia de tiempo y edad, me suenan conmovedoras mis palabras... Ahora ya no soy una semilla, ahora soy la maduración del fruto. Ahora sé muchas cosas, de todo un poco, lo que hizo falta saber para ser quién soy y para elegir qué saber ahora. Hoy sé que para nada sirve ser pretencioso, que no hay que llegar a rebosar ningún espacio, y que mi nombre es y será una huella no más acentuada que aquellas de las que aprendí y las que amo; es decir ellos, los que hoy son la memoria de los ojos que esperaron. Y claro, debo decirlo, ahora leo un poco más y escribo un poco mejor. El tiempo ha pasado imperceptible y mi ortografía y yo seguimos activas, observadoras y vigilantes procurando no perder de vista la puntuación, el acento, la narrativa y el énfasis en el contenido de la vida.

Hoy, entonces, escribiría aquél texto mío del 2008 así:


🤍🖋️
martes, 8 de julio de 2008

POR NACER
Apenas soy una semilla,
no sé qué necesito ni cuánto para crecer
un día el tiempo me dirá qué soy, quién,
y entonces, rebosaré mi espacio,
y mi nombre será palabra de gratitud que
sonará contundente
en la memoria
de los ojos que me esperaron.

IRMA, LaPillis

RECUERDO Y MEMORIA


Disimula la memoria cuando 
pierde los recuerdos,
tan fácil se van depositando 
los acontecimientos, uno sobre otro, 
sobre la piel del tiempo, 
y debajo van quedando 
el ayer de ayer, y de mañana

apenas trozos de recuerdos recuerdan 
el pequeño, el repetido,
el olvido más deseado;
igual, el detalle de la vida,
los primeros pasos,
la sonrisa del abuelo,
el sabor de aquellos labios

disimula la memoria,
nunca se sabe cuánto, 
hasta que llega tu recuerdo
como reciente caricia,
como tibieza en la cama,
como estrenando nostalgia,
como herida en el alma,
como ahora,
como nunca.


IRMA, LaPillis 

MENSAJE DE FIN DE AÑO 2023

 


Un último aliento y este año 2023 llegará, de pie o de rodillas, a su fin, pero no muerto. Como sea, las imágenes que todos los días registramos o no, de cada acontecimiento y experiencia vivida, hacen ya parte de la historia que se puede contar. Lo que se puede contar, es decir, aquello que para todos, ya fue. Si nos detenemos en ese razonamiento y logramos consultarle a la memoria sin que ésta nos reclame lo que, tras una voluntad inconsciente quisimos olvidar, es probable que lleguemos en cómoda reversa a los momentos aquellos que vivenciamos con toda la trascendencia posible o, a aquellos otros que, por descuido o despiste, omitimos respetarle su exclusiva e irrepetible única oportunidad. Como este, este instante para mí en el que escribo y, este otro instante para ti en el que lees. Cada instante pues, antes de ser recuerdo, es una elección de libre albedrío que, en su ininterrumpida sucesión, termina siendo el principio único del momento presente y la rotunda evidencia del propio y elegido direccionamiento que le hemos dado a nuestra vida. Presente.

A medida que escribo, no cesa la emoción en hacerse grande y en privilegiar el lugar de los sentimientos en los conceptos que voy razonando. Entonces pienso que si no fuera por ellos, este texto, con todo y su bien intencionado propósito, sería un error. Así que, en días como este, frente a la inminente despedida de este año, es inevitable pausar el agite de los quehaceres y silenciar el ruido para mirar y luego saber y luego asumir en qué lugar se está, quién se es, qué nos contiene y nos sostiene, con qué se cuenta y con qué no, y qué se puede contar de todo ello al momento de recibir el nuevo tiempo.  Así que, frente a ese difuminado tablero que muestra en retrospectiva lo acontecido y lo vivido, he querido recoger en unas palabras a este año, que en su conteo nos guarda apenas unos pocos días para dejarlo concluido y atrás. Pasado.

Lo que se puede contar... Tanto tantísimo y tan poco; no obstante, al final, uno bien sabe la cuantía de su abundancia y de su carencia. Consulto a mi memoria sabiéndola caprichosa. Lo que puedo contar que encuentro en ella, se define y resume rápido en la contundente imagen de un abrazo, una imagen interiorizada a partir de su innegable grandeza cuando en un gesto espontáneo, desprendido y desarmado de abrir los brazos y desbloquear el pecho, se comunica o se expresa lo inefable de un sentimiento que es receptor cuando se entrega.

Así, he de contar sobre abrazos; abrazos que enmarcaron Encuentros de rebosante felicidad y Despedidas de profunda nostalgia, donde la volátil espera se reinicia sin espera; abrazos redondos de emoción a Seres queridos por generosos, respetados por bondadosos, amados por amorosos; abrazos de estrechez gozosa al Tronco Familiar desde su raíz hasta sus brotes, por ser semillero de alegrías, campo de recursos y pan de paz; abrazo jubiloso a la Persistencia por el constante fuego a la Ilusión y por el rigor en el cumplimiento de la entrega de su recompensa; abrazos a los Sueños que despertaron; a la Paciencia que adoctrinó; a aquellos Temores que renunciaron al hostigamiento dejando serenidad a cambio; vital abrazo a la Salud desde la humilde y frágil condición humana, por ahuyentar a sus enemigos y mantenerse, ella misma, saludable en tantos casos; abrazos copiosos de respeto a la Madre naturaleza por el alimento, la belleza, la compañía y la hospitalidad; a las Mascotas que se fueron, a las que siguen siendo ángeles en este mundo que no les merece; abrazo de abundante respeto a la Música y al Arte por pintar a los grises de colores y a los colores de esperanza; obviamente, aunque apesadumbrado, un abrazo y con todas las letras a la Poesía, por la desafortunada desconexión del bienaventurado hilo inspirador y por la ausencia del aire respirable en la casa donde las palabras habitan; miles de intensos abrazos de gratitud y admiración a los Talentos, habilidades, genialidades y Bondades de esas personas que, cerca o lejos, nos hacen dignos de su beneficio, gracia o favor; abrazos de frescura y liberación a los Cambios, que permiten el derrumbamiento de las murallas del hartazgo, la inmovilidad y la resignada mediocridad; un abrazo silenciosamente dulce a la Soledad por todas las veces que nos recordó lo acompañados que estamos; abrazo y flor al valiente Guerrero que es trabajador humanitario y acosa estoicamente a la delgadez del gesto solidario y al fortalecimiento del egocentrismo. Y, por supuesto, el más consentido y sostenido abrazo al Amor, por ser maestro absoluto de obras intelectuales, estoico capitán de vehículos y rutas emocionales y, categórico guardián de luces y ocultas oscuridades; por probar a raja tabla que siempre Es y Está por encima de todas las cosas; por evitar la desconfiguración total del mundo; por orientar el mapa de las inquietudes; por ser bocado, ventana, hijo, moneda, agua, mano, aroma, risa, número, vereda, flor, letra, país, aguja, lágrima, juego, fuego, espuma, luna, cuna, cabalgata, útero, morral, vocal, molienda, estribillo, pata, arete, tribu, hombre del norte, mujer del sur.  

Como dije, la memoria es caprichosa; sin embargo, dejo aquí este día de diciembre del año 2023, un testimonio simplificado que me llueve de un cielo sentimental, que quiere desbordar las orillas de la distancia y de este tiempo exclusivo e irrepetible, entrañable y nostálgico, para abrazar con mis palabras en esta época de Navidad y fin de año, con el genuino deseo de que, mientras pasamos por la vida y la vamos contando, se eleve la curva de crecimiento de los abrazos y que estos sean múltiples, constantes y venerables. Futuro.

2024 . . . BIENVENIDO 

🤍❤️🖋️ . . . 


LA MEMORIA DE MI PELO

Nadie puede decir
que cuando pasa el viento
no pasa nada


sin embargo,
en su "dar por hecho",
todos lo dicen,
como si "despeinarse"
no fuera un acontecimiento
revolucionario,
el movimiento, una protesta
en contra de la muerte
y, 

como si la brisa no fuera
caricia de tus dedos
-de ida y vuelta-,
entre la nostálgica
memoria de mi pelo.


IRMA, LaPillis  

2018



NOMBRES

Hay nombres propios que son referentes
de deseo de olvido,
que son sensación de sabor metálico,
textura de pavimento,
caminos empañados como espejo de ególatra,
callejones estrechos atorados en su arrogancia,
trágicos símbolos del amor ausente
y, como las calles de una sola vía,
"finitos", prematuramente,
a mitad de esa palabra

pero hay otros nombres, en cambio,
que son cascabel alegre en los tobillos,
letrero de neón en la garganta de la noche,
banda sonora de un momento sin cicatriz,
merengue dulce en la boca salada,
apodos y apelativos que
al evocarlos o pronunciarlos
son garantía de equivalencia y reciprocidad,
la confirmación confiable y plena
de que siempre que se traen a la memoria
o se nombran,
se llega a casa...,
a casa.

IRMA, LaPillis


IRMA, EL HURACÁN

Todavía hay ciertos "vientos" que nos lo recuerdan... En su momento (hace dos años ya), esta catástrofe mundial nos atravesó la existencia y yo, en este poema mío, lo evidencio así:


IRMA, EL HURACÁN

Soy la tempestad del mundo,
desde mis adentros
emito el aullido desgarrado y furibundo que
he heredado de las incontables heridas
que supuran y sangran en la piel de la tierra
soy la lengua seca del mar,
la garganta del nido vacío de los peces,
la ira contenida de miles de toros recordando
su última “fiesta”
soy la voz, y todas las voces del animal desaparecido,
la memoria de los árboles del desierto,
las manchas ocres y encarnadas del planeta azul,
la erosión de las almas sin oportunidad de brillo ni parto
soy la bola de plástico en las tripas de la vida marina,
la indignación de los termómetros,
la desafiante carga eléctrica del rayo, y toda
la suciedad del humo: de todo el humo
soy el llanto del verano,
el ardor del invierno,
las cenizas del otoño,
el fin de la primavera,
todo el dolor del funeral de las estaciones
soy la sangre negra y turbia de las aguas,
la frustración del celeste, del majestuoso cielo,
y mis cuerdas vocales chirrean en agudo
reclamando la existencia y la soberanía del sol
soy la voz chillona y destemplada
para el sordo que se escucha sólo a sí mismo,
ese pusilánime que sólo expulsa de su boca
la fetidez de sus propios gases
soy la calamidad resultante
por el desprecio a cohabitar,
por coartar la convivencia,
por masacrar la vida y el respeto
y, el respeto por la vida
soy la cara más excitada de la frustración,
el cultivo promovido y próspero de la vergüenza,
la deformidad de la atmósfera con su disfraz de bruma,
el hervor final de un espacio manipulado entre límites
soy el lamento, el eterno y desahuciado lamento
de todas las masacres sin purgatorio,
de lo que ya no es posible reintegrar,
de lo extinguido, de lo extinto
por lo demás,
tengo nombre, rostro y características de humano,
pero yo soy la etérea evidencia del quiebre del tiempo,
la profunda huella filtrada por debajo de las piedras
un huracán perturbado que,
sublevado por abuso y obligación,
ha sido lo que es,
y en cuya naturaleza no está la gota
del bien ni del mal,
como sí, en el hombre que mal elige,
al que le dejo la tristeza de los dioses,
y del que hoy, finalmente, me libero.

IRMA, LaPillis 

SOSPECHA


Me pregunto en qué mundo vivo
cuando no estás en mi mundo
¿acaso entiendes los "paraqués"
de esta primavera empinada de nostalgia
y del valle que anduvimos
en este diseminado semillero de recuerdos?
No sé si la muerte me conoce,
ni si es cosa de ella
este cuerpo que respira adormecido,
quizá es la causa silenciosa
de esta trémula sospecha
de mi deseo de todo
a tu lado, contenido
parece que estoy
donde no estoy,
que algo pasó con la rutina del tiempo,
que todo está
roto,
cojo,
malherido
que soy la memoria que camina a solas,
las horas de tu mundo
sin el mío.

IRMA, LaPillis 
2013

HÁBLAME, POESÍA

Háblame, Poesía,
reúnete conmigo en el mismo cruce
de la luminiscencia de los símbolos y
la elocuencia del silencio

llama al instrumento,
prescribe el tono,
redondea la partitura antes de que se
destemple la oportunidad y la memoria

has de saber que para tu virtuosa artesanía,
se juntan las horas y yo,
me afino cada día.

IRMA, LaPillis

FRUTO AMARGO

Llega el jugo a la mesa,
el color recuerda el cítrico que 
alborota a la lengua

un sorbo 
delata una amargura 
de memoria añeja:
no es posible beberlo

la boca del mundo
no aguanta mas limones amargados,
así tampoco,
la abundancia de árboles 
cuyo fruto recuerda 
el sabor impotable del hombre.

IRMA, LaPillis 


DE LA HISTORIA DE UN PAÍS

 
















Cuando un país sigue andando por encima de sus errores, y encima los olvida, se condena a repetirlos y a vivir la vergüenza y la frustración del retroceso del necio e incapaz.

🖊
DE LA HISTORIA DE UN PAÍS
Todo está escrito con lápiz,
en la mano del último optimista
un borrador de nata
se dispone a hacer lo suyo: borrar el error
sonrojado, mira el papel,
pasa por encima del grafito,
lo muele deshaciéndose con las evidencias
poco brillo encuentra en el trazo
pero, es por mucho, ¡mucho!
que lo ve salvable,
sabe que el resto
son perforaciones con fondo,
baches enormes en donde la sal, no marina,
en abundancia
humedeció el papel y rompió
el recuerdo hasta el olvido,
hasta la ilusión imposible de creer
que la historia de un país
no tiene memoria que la cuente
pero todo está escrito,
y la geografía del papel está colmada
de interrogantes, exclamaciones
y puntos suspensivos
el último optimista lo piensa,
suelta el borrador,
pasa la hoja,
acude a lo indeleble:
¡sangre en sus plumas!
con ellas, la continuidad escribe
lo que no es
un boceto de la vida.

IRMA, LaPillis




TAMAÑOS


Siempre todo más grande que yo...

eso estoy sintiendo
desde aquel día
que no alcanza mi memoria

la sensación de tantas cosas
mal aprendidas,
mal interpretadas,
mal enseñadas,
mal paridas,
que me acosan 
como garras en alto,
como abominable hocico
que acecha mi sombra,
derramando ambiciosa baba,
engulléndose mi vida
pasaboca de su boca

parásito gigante de mis sueños,
de mi tiempo aterrado,
de todos mis intentos
y mis huellas...

Siempre yo más grande que todo,
¡qué cosa!

y yo, ahora,
queriendo ser menor,
invisible,
pequeña,
del tamaño de una moneda
para caber debajo
de todas las puertas cerradas.

IRMA, La Pillis
2013


LA TOCADA


Después de ese encuentro,
nunca pude volver a ser la misma,
yo no quería ser la misma,
yo no sabía qué quería,
yo no me vi desaparecer

otra yo, empezó
a sonreírme en el espejo,
me vistió con jeans y lino,
me perfumo de hormonas y aromas
y me desnudó frente a esos ojos
cuando más ataviada de ropa estuve

un desapego a lo habitual
me cedió el tiempo para las
nuevas urgencias, es decir:
su boca,
su silencio,
su risa,
su voz,
su sí,
todos sus "te espero"

pero,
eran sus manos que,
cuando me veían,
sonreían con los dedos
las tibiezas de toda su ternura...

sí, pregúntenle a mi barriga
-sin hacerme llorar-
o ¡a mi pelo!
y resistan la respuesta
sin lagrimear un poco;

no, nunca pude
volver a ser la misma,
yo no quería ser la misma

yo quería ser esa...
esa que, tampoco soy hoy:
la que no le extrañaba,
la tocada,
la oída,
la que no imaginaba ser, un día,
un recuerdo en su memoria,
de ese encuentro.

IRMA, LaPillis 


DE LO EXTRAÑO DE ESTE TIEMPO


Abusa, lo extraño de este tiempo,
de nuestra voluntad y destino
tan a la deriva

los caprichos de la incertidumbre 
han anestesiado el paladar
de los sueños sin dejar 
rastro de sabor en la lengua de este día que 
va pasando ya, delgadísimo y corto
por el ojo de la aguja que cose la perplejidad 

este tiempo, arbitrario y contradictorio, 
ni siquiera pasa lento como sucede
cuando los amantes se esperan
o los niños esperan,
o nos esperamos tú y yo 

abusa, lo extraño de este tiempo, 
del tiempo presente que no
avanza a ritmo de alta ola pero tampoco,
de ola en calma

se excede con cierta crueldad,
desde donde nos mira mudar de piel y
cambiar de domicilio, de atuendos,
correr en pistas y en tareas simultáneas,
aprisa moler las horas y el hueso de la paciencia

todos los días nos ve prender y
apagar las luces del pensamiento, 
del ánimo, de la casa
y a nosotros, a ti y a mí, 
aguantar el desvanecimiento en la memoria 
del extrañadísimo abrazo nuestro
antes de que, como él, 
empiece a parecernos extraño.


IRMA, LaPillis 


TÚ, ¿QUÉ CANTAS?

Tu corazón
sentirá la emoción
que dirigirá tu intención,
cuando en la acción,
hayas de cantar la canción que te sabes

Tu razón
será el dragón que
en cualquier situación,
ahuyentará la pasión
que nuble tu visión,
cuando en la decisión,
hayan de escucharte cantar

Al final, para toda ocasión,
en la reunión o desvinculación
del corazón y la razón,
siempre serás la memoria
de tu canción de cuna.


IRMA, LaPillis




DE ARMADURAS - Sentipensando


En la memoria, en el archivo de los primeros acontecimientos importantes de la niñez están, entre otras cosas, aquellas expectativas que se vieron frustradas y que dolieron una y otra vez, cuando sucedieron una y otra vez. Luego, en la adultez, apenas advertimos la acentuada joroba de un vacío interminable y una soledad innombrable, y pocas veces nos damos cuenta del peso de la armadura que por tanto tiempo hemos llevado encima para "protegernos", pero que, por pesada e impenetrable, nos ha mantenido aislados del gozo de vivir plenamente los acontecimientos del presente y de todas las posibilidades del amor que nos aguarda.

IRMA, LaPillis


DEL "SI HUBIERA" Y DEL "AHORA "

 

¿Cómo sería si hubiera...? ¿Qué sería si hubiera hecho otra cosa? ¿Cómo sería si hubiera pensado diferente o, si hubiera sentido distinto...?

Nos gusta hacernos la pregunta, aunque de antemano sabemos que la respuesta siempre corre por cuenta de la imaginación. El "hubiera no existe", dice una canción por ahí, y esa afirmación resuena como un deseo desahuciado reclamando al fondo de la memoria. Parece que el nombrar todo lo que encierra un "si hubiera", hace que de alguna manera, aquella posibilidad de que, algo que no fue, se manifieste y quede como testimonio de lo que alguna vez se quiso, de lo que no se eligió y de lo que ya no puede ser; así también, de lo que hay, de lo que es, de lo que está latiendo todavía; de lo que aún, de alguna forma, sigue vivo, tan vivo que incluso en las fotos se ve cómo respira.

"Si hubiera...", si hubiera trabajado más, si hubiera leído aquel libro, si hubiera estado más atento, si me hubiera quedado en casa, si hubiera hecho caso, si hubiera dejado de pensar tanto en mí, si hubiera reído más, si hubiera estudiado, si hubiera sido más fuerte, si hubiera pensado más y sentido menos, si hubiera tomado otra decisión; si le hubiera dicho, si le hubiera escuchado, si hubiera ido, si hubiera dejado pasar, si hubiera corrido, si hubiera mirado un poco más allá, si hubiera sido más paciente, si hubiera abrazado más, sentido más; si hubiera hecho eso..., o aquello...
Tanto que pudo haber sido AYER, por todo lo que es AHORA.

Ahora... y, ¿qué es el "ahora"?
El "ahora" es este segundo que nos deja perplejos frente a un reloj sin maquinaria, que no avisa futuro seguro ni oportunidad sin prisa ni pausa. El "ahora" es ese segundo que cambia de nombre a cada instante, que precluye, que se consume todo, que en todo se transforma, que siempre quiere irse para ser relevado por otro "ahora" que se encargue de continuar el tiempo en donde los "si hubiera", cada vez y cada tanto, pudieran ser menos.
Es así, como el "si hubiera" pasa a ser una letanía tormentosa e inútil, un lamento sin opción de lugar ni de tiempo, una inservible queja del pasado. En cambio, el "ahora" es: la oportunidad que tiene el "haber" de poder "ser" gracias a la fuerza del "hacer" en el presente; es el momento exclusivo, el lugar y la hora pertinente, la ocasión única en que el "haber" determina no ser en el futuro, efervescencia eterna del desasosiego o ardor agudo del arrepentimiento.

IRMA, LaPillis

DESPARRAMADA - Sentipensando


La caja se abrió y cayeron desparramadas todas las fichas del rompecabezas. La imagen es tan lamentable y agotadora que de primera arrebata el entusiasmo e incluso - en confesión - diría que la fe. Parece imposible reunir media docena de fichitas para lograr una idea, un inicio, un estímulo. Hay días así, la percepción de uno mismo atravesada por la exigencia, pero al mismo tiempo desparramada, dispersa y perdida; el ser dividido en miles de pequeñas figuritas, el sujeto con los verbos boca abajo y ocultos, apilados unos encima de otros; el individuo sin lugar, como sobrante de las formas y del espacio; los hábitos de la mente incapaces de construir, de atinar, de hilvanar, mucho menos entonces, de controlar el paso de ningún hilo por el ojo de ninguna aguja. Así, la creatividad en un caos absoluto, induce a un estado de atolondramiento y parálisis que finalmente se traduce en una pasividad insoportable dentro y fuera del núcleo vital que nos dirige.
¿Pero qué pasó, porqué se fragmentó la existencia, qué pudo haber abierto la caja del “puzzle” con tal descuido y torpeza?
En la imposibilidad de advertir conscientemente todo lo que pasa alrededor y más allá, nos vamos distanciando de ciertos hechos que van sucediendo paralelos a aquellos que sí capturamos con todos los sentidos. Sin ir más lejos, cuando estamos sumergidos en un nuevo aprendizaje, es muy difícil aceptar, que antes de asumirlo - lo aprendido - éramos sin "eso" y eso bastaba. La suma de lo aprendido entonces, nos hace lo que somos ahora en su totalidad, claro, y lo que somos es precisamente, debutantes de lo que no hemos sido jamás. A veces, casi todas las veces, ni se percibe tal transformación - metamorfosis - otras, se cae de ciertas alturas para estrellarse contra el suelo, así, desparramados como fichitas uniformes sin origen ni final; esparcidos en piezas sueltas con bordes incompletos que ponen a prueba la convicción, la memoria, la persistencia y la paciencia. Un juego que inconcluso, no es aceptable, ni sano; ponerlo sobre la mesa, buscar, encajar y resolver es su única opción aconsejable, de lo contrario, ni la singularidad de la pieza tiene sentido, ni sentido singular tiene romperse la cabeza y abandonarse en un insufrible acertijo de por vida.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2016


SOY MUJER

 

¡Es mujer!
le han dicho a la mujer que me parió,
que no soy hombre
 
sí, mujer, es decir,
la ternura de la cáscara del durazno y
la esperanza de los troncos milenarios,
el viento que levanta fuego 
y la brisa que apacigua ardores

pelusa,
lija,
encaje,
dobladillo,
alcancía
vacía, de todo me lleno

soy la luz de la luna creciente y 
el preludio de su llenura,
y mis contracciones 
son el arrebato de los arreboles

soy húmeda y refinada sal 
en los pliegues, 
y en los contornos de mi universo 
reservado, pacífica caída de agua

tras la apariencia, 
en el centro vivo todas las revoluciones

soy un laberinto en mis adentros,
y en mis bordes 
soy cóncavo acomodo,
encuentro y distancia soy,
el punto entre la nada y las flores

soy la prisa de la gacela cuando me llaman,
cuando no me esperan, soy 
silencio de cuna vacía

soy 
vasija,
capullo,
ojal,
origen, 
fin, si quiero

la compañía, también soy,
el cobijo de todos los fríos,
cuando caen las pestañas
soy la soledad aglomerada

soy mujer, y no soy hombre,
porque de ellos soy 
el misterio,
la luz,
la locura

soy el perdón,
el olvido de todas las cosas pero también,
soy la memoria de la concha sin su perla

soy el aroma del tomate y 
la cebolla a fuego lento,
el deseo adherido en los dedos conocidos

soy ese encuentro de las olas 
con su amante orilla,
mordida, lamida a todas horas

soy la colorida hamaca en 
el balcón de las palomas ausentes,
el cuerpo adolorido en 
interminables 
calendarios, 
y mis pezones son los ojos de mi debilidad

soy la corbata,
la soga,
el cordón,
el fino hilo de la vida

la llama y la vela,
habitante y casa,
la cueva que guarda calores innombrables,
soy 
toda la sensibilidad del amor de los poetas

soy madre,
núcleo, 
recurso,
procedencia y principio,
el todo y la nada,
la vida,
hasta la muerte.

IRMA, LaPillis 


EN ALAS DE PEGASO

Para aquellos que se sientan identificados, este poema va con el ritmo de mis pulsaciones quizá, màs extremas. Igual, sòlo me aproximo a lo que nunca he vivido, a lo que a través de las historias de seres amados he podido ver y sentir. Reverencia con toda mi admiración, consideración, aprecio y respeto para todos, pero especialmente para aquellos que han logrado subirse al lomo de su propio Pegaso.
Para el resto, pues nada, decirles que este es un mensaje de amor, escrito entre las líneas de un poema muy triste pero, como en la vida real lo he visto y constatado felizmente, con la firme convicción del "si es posible" y de la fuerza poderosa de la esperanza que, el rodearlos amorosamente, les ofrece.
💚

Es de noche, y de repente 
cabalgo sobre un caballo desbocado,
me suda la sangre en frío
mientras recibo lengüetazos desde adentro
de los tizónes que nunca se sofocan

las imágenes amables se atoran en el camino
y desaparezco del mundo y de mi,
incapaz de soportarme presente

con la velocidad que me da el fuete,
corro y corro y corro como huyendo,
buscando aquello que me sople las venas
que me encienda y que igual, me apague

vivo entonces la excitación de la oscura noche
en el fondo de un océano de espejos rotos,
como abstractos autorretratos en agonía

vivo la mentira como una planta carnívora
que sale de mi boca y que se levanta robusta
como un muro que me deja del lado de mis pérdidas,
¡oh! mis pérdidas -cuantas lágrimas por ellas-
y la insufrible soledad

al final, un ser mermado y solo se arrincona
dentro de mi agotado cuerpo, 
enfermo cuerpo con la ropa sucia,
la mirada sucia y la piel del mismo color,
suplicando sueño y más sueño
para no estar en ninguna parte

es de día, y de repente
no encuentro caballo ni pies de regreso,
quizá era el tiempo cabalgando y no yo -me digo-
o quizá era yo en un espacio atemporal, brevìsimo
como un mudo e imperceptible chasquido de dedos

la memoria se oculta para no avergonzarse,
la voluntad llora su inutilidad y sumisión,
la conciencia se declara anestesiada
y niega cualquier ansia, cualquier culpa

y la vida... pero la vida...,
ah, la vida en cambio me muestra de nuevo
las otras cosas que siempre olvido, las que amo,
me hace señas, me sonríe,
me llama, me acaricia, me mira

y yo, yo entonces sin saber qué ve, qué la mueve,
me descargo sobre el piso-cama de mi dolor
y allí me dejo recoger y (¡por favor!) abrazar

en el alivio de ese amparo,
cierro el confiado abrazo
y no deseo morir jamás de otra manera

es otro momento y de repente,
cabalgo por el aire sobre mi propio Pegaso,
vuelvo a estar entre el cielo y la tierra,
sobre lo perdonable y lo perdonado,
frente a mi mirada y a otros ojos,
por encima de aquel océano de espejos rotos,
entre el amor y la pared.

IRMA, La Pillis

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

POEMAS LARGOS

Dicen que los poemas largos están  condenados a no ser leídos yo escribo poemas largos nada tengo en contra del decir breve,  o dudas del po...