perdona el desorden de la casa,
la soledad del nido,
el vacío de los mapas,
la distancia del abrazo
te parecerá que se ha detenido el
ciclo de la vida,
que has equivocado el turno,
pero sucede que esta vez,
son la primavera y la fauna quienes te reciben
con la pureza de un aire renovado
y de un espacio despejado
en sus corredores más amplios
para conversar
ahora, el hombre nada en oscuras y
extensas aguas que desconoce,
sin pausa bracea con fuerza, aguanta;
cada vez está más cerca de conocer
el revés del miedo que lo atora,
que lo ahoga,
de asistir, puntualmente,
a la hora en que el gallo avisa y canta
todos los días
el retorno de la mañana
del mañana...
sin pausa bracea con fuerza, aguanta;
cada vez está más cerca de conocer
el revés del miedo que lo atora,
que lo ahoga,
de asistir, puntualmente,
a la hora en que el gallo avisa y canta
todos los días
el retorno de la mañana
del mañana...
de tu continuidad, Abril,
hablarán todos sus hechos y, claro está,
el testimonio fiel y único
de tu última madrugada con nosotros.
el testimonio fiel y único
de tu última madrugada con nosotros.
IRMA, LaPillis
