Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

 "Tú eres la parte más bonita de mi día", me dijo. Y eso era todo lo que yo quería escuchar de la parte más bonita del mío.

I.P.



 

Estoy al otro lado del acantilado,

no tan lejos como para no verte
a su borde le huye tu pie derecho,
pero tu izquierdo, se revela suicida
le miras de reojo,
de frente, nunca como ahora
te preguntas
por la vida,
por la muerte,
te quieres mover,
correr en reversa
pero la serpiente se ha enroscado
y es un rastrero con raíces
le arrancas frustrado plumas a las aves
mientras ellas
sólo pasan de largo sobre tu cabeza;
ninguna finge
estás como la trémula hoja
del árbol de otoño,
como la gota que se precipita sobre
la vertical de un espejo,
como la jugada desahuciada en un juego de "Jenga",
como la oxidada armadura del miedo
todo
a punto de una caída inminente y sin presagio,
en los brazos firmes
de un horizonte posible.

IRMA P.

HALLAZGO

 


Qué día fue aquél en que el miedo
se nos alojó en la médula y olvidamos
cómo se siente no vivir con él
hay memorias con largas horas de vuelo
que no encuentran nunca
un pequeño recuerdo de esa suerte,
pues ni siquiera el flash de un déjà vu
levanta sospecha de
las mentiras del confort
cómo se siente
cuando no se siente miedo,
ningún miedo,
miedo a nada,
miedo al miedo;
el amor levanta la mano
y se ofrece a contestar
todas las preguntas
a cambio de intercambiarse
un sólo momento con él
ese fue el día en que,
por fin,
el sosiego,
se recostó confiado sobre
su propio hallazgo.

IRMA P.


 En la respuesta al "Para qué" de todas las cosas, reside la razón de ser del corazón que nos mantiene vivos. Cualquier otra pregunta nos mantiene al margen de saber cosas como: cuál es el nervio que más nos entusiasma la sangre, la medida de nuestros intangibles, y el alcance, incluso, de aquellos bordes propios que tocaron aquellas cosas que no pudimos ver. Por eso, cada vez que completamos ese adverbio, "para", somos un poco menos ignorantes de nosotros mismos; es decir, somos un poco más felices.

I.P.


   Imaginación: Dícese de la facultad especial que tiene el hombre que, en el pájaro, se llaman alas.

Irma P.

CONTENTAMIENTO


Ahora soy yo quien sale de atrás
de la cortina de humo,
me toca a mí dejarme ver,
salir por encima de todo lo altivo y lo esquivo
tengo el color de todas las flores y
cubierta estoy con sus aromas
ahora soy yo la más alta,
la más extensa,
a las penas despido y al miedo invalido
lleno y reboso calles, pechos,
rincones, papeles, rostros,
el espacio de una sola silla,
la hora turbia,
el mudo vacío
¡denme la coordenada que yo llego!
que tengo ganas de ser frazada,
globo al vuelo, menta fresca,
red, hombro, puerta abierta,
música dentro el cuerpo
y, fuera de él ¡canto!
ahora soy yo quien habla,
con mi boca de sol
derrito nubarrones
y enciendo antorchas con
mis ojos de luna
estoy lista,
contenta, atenta,
preciosa, ávida;
sólo falta que alguien respire y diga mi nombre:
¡A l e g r í a!

Irma PÉREZ

(Ilustracion, Peijin´s art)


La Pillis Poetuits


 

 Si no queremos bonito al Ser único que somos, terminaremos siendo como esos bajitos de estima que se la pasan mirándose en su propio reflejo de agua para no sentirse solos, para no verse solos, para no saberse solos. Como "los Narcisos", confundidos ególatras por castigo -pobres al fin- siempre necesitando en exceso para poder sobrevivir la profunda soledad que les habita, por la absoluta desproporción del amor que carecen.

IRMA P.


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

CON MI PLUMA

Escribí versos, escribí cantos,  escribí denuncias, testimonios,  desvaríos y romances.  Escribí "colmena" como la abeja obrera  y...