LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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DE UNA SOLEDAD Y OTRA - Sentipensando


Pensaba que no me gustaban las multitudes, por razones distintas, a esta de saber ahora que mi soledad aumenta en la misma proporción que aumentan ellas alrededor mío.
Mi soledad tiene un rostro conocido y otro, que nadie se imagina; este último, no ríe, no llora, no habla, no juega y no abraza. Mi soledad, la otra, está tan aterrada como yo, de no encontrarnos en el mismo espacio pequeño e íntimo en donde solíamos sentirnos tan acompañadas y para nada extrañas, la una de la otra.
Pensaba que no me gustaban las multitudes y, es cierto.

IRMA, LaPillis 


LA OTRA SOLEDAD


No se trata de esa soledad,
esa que agota hasta 
las reservas ocultas en el interior 
de un sueño

es la otra, la corpulenta,
la del estrangulamiento tenaz,
esa que asfixia 
y no deja morir.


IRMA, LaPillis 
2015


A LA OTRA QUE ELLA ES - (Video con la voz de Rafael Rojo de la Vega)


 
A LA OTRA QUE ELLA ES
También yo pienso en la soledad
tanto, como ella en mí
ella tiene en su casa
un cajón con mi nombre
que ya no cierra porque
está repleto de gruesos silencios
y una colección de lágrimas y risas, de esas
que se cargan con energía solar
en muchas ocasiones
coincidimos y nos sentamos juntas
en la misma silla que me regalaron cuando empecé
a fijarme en las sillas
desde entonces, la soledad y yo
varias veces hemos hecho
expediciones a la selva
sin linterna y sin machete
al desierto fuimos
llegamos a pié y así salimos
otras veces hemos sido marineras
que a pulmón hemos puesto a prueba
la capacidad de nado y resistencia
no le reclamo nada
como ella, nada a mí cuando la olvido
cuando reniego de su omnipresencia
en las fotos de marzo
o, cuando me abraza en medio de la
multitud y las despedidas
y yo la ignoro con vehemencia
sin lograrlo;
pienso en ella, sí
en nombrarle la otra que ella es
que no es
la que quiero conmigo
en decirle
que tome valeriana o pepas
que duerma de lunes a lunes
que, es que -últimamente-
se pasa y me pesa
que mejor se vaya.

IRMA, La Pillis
2018

LA SOLEDAD DOLOROSA

Cuando pienso en la soledad mía, 
no se me ocurre pensar
en la ausencia del ser amado

eso es otra cosa

eso es,
una contracción con el vientre vacío,
una esquirla en el ojo del tiempo,
el corte al cuello de un amanecer azul

sí, eso es otra cosa,
estando a solas
siempre es posible respirar
y no duele.


IRMA, LaPillis 

PASAREMOS POR TODAS LA EMOCIONES

Siempre ha habido un poeta o una poetisa que ha dicho, ha escrito, no ha callado, ha denunciado y ha apuntado la palabra-dardo al enemigo y a la maldad del mundo. De sobra han estado los portaliras o bardos que van tejiendo redes de contención, de expresión y de motivación a ritmo de segundo en todas las sucursales donde el amor respira y donde no.
No sigamos pensando y diciendo que la poesía sólo es dulce empalagoso de repostería, amabilidad ocasional, tema enredado. Nombre tienen todas las cosas, y todo tiene razón de ser y significado. Que si algo ha de llevarse el viento, eso no son las palabras. Las palabras siempre se quedan y si se van, regresan, vuelven sin falta desde el eco de su más afinada intención.
La Poesía está aquí, y está para eso. 

Así vuelve y dice:

PASAREMOS POR TODAS LA EMOCIONES

Pasaremos por todas las emociones, 
como quien pasa los ojos 
por un paisaje surrealista 
desde la ventana rota de un tren 

todas las emociones 
nos llegarán perceptibles a los huesos 
y todas ellas nos mostrarán, 
ardiendo y por primera vez,
cómo ha sentido la Tierra 
la ausencia de la gratitud

ella, inocente e incrédula 
ha visto caer sus cabellos, 
uno a uno arrancados desde la epidermis
con la malicia de la garra humana;
así ha vivido la cerrada noche,
sin el arropo natural de su tibia melena, 
ni la melodía de las voces de su fauna
galopándole en el pecho, 
cuando desde su interior
lucha intentos por rotar 
el beneficio de sus estaciones 

ella, perturbada en su orden 
y acorralada su salud, 
clama nuevas oraciones y demanda razones 
ante un colectivo atolondrado 
que ha tenido que recordar, 
del susto y de golpe,
de qué color son los tomates,
los muebles de su casa,
y el origen de la blandura del pan 

ella, privada de cielo, de agua y de tierra,
junta estrellas alrededor de su cama
para que le alumbren 
la soledad de su almohada
junto a otra sin arrugas 

como ella,
pasaremos por todas las emociones 
en este viaje con destino a "alguna parte",
como si fuéramos olas temperamentales 
de un sólo mar que tiembla y se reduce

a un día le seguirá la hora aterradora 
o el minuto de alivio del día nuevo,
pero todos los días pensaremos en el amor,
"entre líneas", en el amor,
"en la menuda letra", en el amor,
"de reojo" o de lejos
 o ¡de iluminados!, en el amor

porque todos los días la maligna viralidad
-desde su bondad posible-
nos recordará de qué carecemos los mortales
y cuánto nos duele la profunda fractura 
de la libertad mientras hay vida;
nos estornudará en la cara 
-en partículas invisibles- 
la oportunidad de cambiar en cualquier 
momento nuestra suerte
y todas nuestras decisiones definitivas. 

IRMA, LaPillis 


CUANDO TODO ESO


Cuando no sientas,
cuando no sepas,
cuando no veas
en medio de la elástica incertidumbre, del aguante;
en la hora de las feroces palpitaciones, del sudor en pleno helaje;
en presencia del perdón ausente, del crujir del miedo;
en tiempos de luto por los días
que no amanecen;
en los callejones destemplados de tu voz, del otro silencio;
en la mirada que te debe la ternura, en la que tú debes;
en lo tortuoso de la ambivalencia infinita, de la frenética duda
mientras pasa el grito y sus cascabeles,
mientras se retira la ola muerta,
mientras llueve adentro,
mientras se dilata el ojo de la espera,
mientras averiguas dónde has estado
cuando la amistad te falte o
se te suelte esa costura;
cuando la sangre se ponga pálida y espesa;
cuando voz y bomba sean lo mismo
y el ruido te quiebre los huesos y las ganas;
cuando se te caiga la frente, los hombros, la densa lágrima;
cuando te olvides de respirar, cuando eso quieras;
cuando ya no seas más alegre o la alegría no te importe;
cuando miedo, rabia y locura
habiten el cuarto de tu casa y tu sonrisa,
cuando no te amen desde la altura de tu amor,
cuando la soledad haga nudos alrededor de tu pecho
cuando te pierdas,
cuando te aburras,
cuando te canses,
cuando todo eso,
¡ve al arte!,
ve al arte
y no regreses de allí.

IRMA, LaPillis




AUTOESTIMA


Alguien llega y, sin imaginarlo, 
ocupa aquella maldita soledad

se cree que por fin ésta se va, 
da por hecho la diaria salida del sol con su calor
y la entrada a su casa de la luz de la luna 
sobre todos los lugares donde 
podría menguar el estado feliz 
aumentar el miedo

pero un día,
una marea contenida y turbia
sube a los niveles de su cama,
y en la mesa principal 
se quedan peleando un par de copas
por la única boca que queda

otra vez, 
el reflejo de un sólo objeto en el espejo,
opaco, inerte, silencioso como 
la sombra del tiempo que sigue 
en lo eterno de su oscuridad

un ser sediento 
continúa bebiendo de la amargura 
del amor que no se tiene, 
mientras tanto, muy adentro de su pecho, 
otro "alguien" espera un guiño de sus ojos, 
una palmadita en el orgullo,
un abrazo a sus virtudes,
un "Te quiero" 
a la "única pieza" que es su humanidad. 


IRMA, LaPillis 

TU VOZ ME LLEGA

Un caracol me trajo tu voz
sin acercármelo al oído,
quiso ser el laberinto
por donde alguna vez
perdí tus coordenadas 
y sentí miedo de mi soledad
sin ápice de canto o melodía

ahora sé, que no hay
camino de retorno a ese
espiral que era tu risa,
caricia en aumento
subiéndose por mis pies
hacia el norte de mi voluntad

tu voz me llega, sí,
pero he devuelto el caracol
al mar.

IRMA, LaPillis 

TRAMPA

 



La soledad no sabe jugar,
la invito a menudo porque
me divierto con ella

me deja, pero no sabe jugar,
es tramposa:
era mi turno y no pude moverme

en el juego no se vale agarrar.

IRMA, LaPillis

ASÍ, TÚ


Como huésped invitado de mi casa,
así tú, llegas y te instalas 
en el diván de mi pensamiento

tu estadía
le pone flores a los jarrones de mi soledad
y anuncia humo
de la chimenea de mis sueños

habitas el rincón acumulado de silencio
donde descanso a solas y no descanso,
donde te espero

te alojas en los pliegues de las sábanas
de mi última nostalgia,
de mi única

convives con mi risa,
le calientas la sopa,
le pones medias,
llenas la tácita donde bebo a diario
el primero y último sorbo de conciencia

ocupas el cojín de la estancia
de aquel momento efímero
donde tu y yo... fuimos e hicimos

así, tú, 
cada vez que me visitas
con tu equipaje de nubes
y tu voz nos hace quitarnos los zapatos, 
soy espacio conquistado,
casa abierta,
boca besada.

IRMA, La Pillis 
2013

MENSAJE DE FIN DE AÑO 2023

 


Un último aliento y este año 2023 llegará, de pie o de rodillas, a su fin, pero no muerto. Como sea, las imágenes que todos los días registramos o no, de cada acontecimiento y experiencia vivida, hacen ya parte de la historia que se puede contar. Lo que se puede contar, es decir, aquello que para todos, ya fue. Si nos detenemos en ese razonamiento y logramos consultarle a la memoria sin que ésta nos reclame lo que, tras una voluntad inconsciente quisimos olvidar, es probable que lleguemos en cómoda reversa a los momentos aquellos que vivenciamos con toda la trascendencia posible o, a aquellos otros que, por descuido o despiste, omitimos respetarle su exclusiva e irrepetible única oportunidad. Como este, este instante para mí en el que escribo y, este otro instante para ti en el que lees. Cada instante pues, antes de ser recuerdo, es una elección de libre albedrío que, en su ininterrumpida sucesión, termina siendo el principio único del momento presente y la rotunda evidencia del propio y elegido direccionamiento que le hemos dado a nuestra vida. Presente.

A medida que escribo, no cesa la emoción en hacerse grande y en privilegiar el lugar de los sentimientos en los conceptos que voy razonando. Entonces pienso que si no fuera por ellos, este texto, con todo y su bien intencionado propósito, sería un error. Así que, en días como este, frente a la inminente despedida de este año, es inevitable pausar el agite de los quehaceres y silenciar el ruido para mirar y luego saber y luego asumir en qué lugar se está, quién se es, qué nos contiene y nos sostiene, con qué se cuenta y con qué no, y qué se puede contar de todo ello al momento de recibir el nuevo tiempo.  Así que, frente a ese difuminado tablero que muestra en retrospectiva lo acontecido y lo vivido, he querido recoger en unas palabras a este año, que en su conteo nos guarda apenas unos pocos días para dejarlo concluido y atrás. Pasado.

Lo que se puede contar... Tanto tantísimo y tan poco; no obstante, al final, uno bien sabe la cuantía de su abundancia y de su carencia. Consulto a mi memoria sabiéndola caprichosa. Lo que puedo contar que encuentro en ella, se define y resume rápido en la contundente imagen de un abrazo, una imagen interiorizada a partir de su innegable grandeza cuando en un gesto espontáneo, desprendido y desarmado de abrir los brazos y desbloquear el pecho, se comunica o se expresa lo inefable de un sentimiento que es receptor cuando se entrega.

Así, he de contar sobre abrazos; abrazos que enmarcaron Encuentros de rebosante felicidad y Despedidas de profunda nostalgia, donde la volátil espera se reinicia sin espera; abrazos redondos de emoción a Seres queridos por generosos, respetados por bondadosos, amados por amorosos; abrazos de estrechez gozosa al Tronco Familiar desde su raíz hasta sus brotes, por ser semillero de alegrías, campo de recursos y pan de paz; abrazo jubiloso a la Persistencia por el constante fuego a la Ilusión y por el rigor en el cumplimiento de la entrega de su recompensa; abrazos a los Sueños que despertaron; a la Paciencia que adoctrinó; a aquellos Temores que renunciaron al hostigamiento dejando serenidad a cambio; vital abrazo a la Salud desde la humilde y frágil condición humana, por ahuyentar a sus enemigos y mantenerse, ella misma, saludable en tantos casos; abrazos copiosos de respeto a la Madre naturaleza por el alimento, la belleza, la compañía y la hospitalidad; a las Mascotas que se fueron, a las que siguen siendo ángeles en este mundo que no les merece; abrazo de abundante respeto a la Música y al Arte por pintar a los grises de colores y a los colores de esperanza; obviamente, aunque apesadumbrado, un abrazo y con todas las letras a la Poesía, por la desafortunada desconexión del bienaventurado hilo inspirador y por la ausencia del aire respirable en la casa donde las palabras habitan; miles de intensos abrazos de gratitud y admiración a los Talentos, habilidades, genialidades y Bondades de esas personas que, cerca o lejos, nos hacen dignos de su beneficio, gracia o favor; abrazos de frescura y liberación a los Cambios, que permiten el derrumbamiento de las murallas del hartazgo, la inmovilidad y la resignada mediocridad; un abrazo silenciosamente dulce a la Soledad por todas las veces que nos recordó lo acompañados que estamos; abrazo y flor al valiente Guerrero que es trabajador humanitario y acosa estoicamente a la delgadez del gesto solidario y al fortalecimiento del egocentrismo. Y, por supuesto, el más consentido y sostenido abrazo al Amor, por ser maestro absoluto de obras intelectuales, estoico capitán de vehículos y rutas emocionales y, categórico guardián de luces y ocultas oscuridades; por probar a raja tabla que siempre Es y Está por encima de todas las cosas; por evitar la desconfiguración total del mundo; por orientar el mapa de las inquietudes; por ser bocado, ventana, hijo, moneda, agua, mano, aroma, risa, número, vereda, flor, letra, país, aguja, lágrima, juego, fuego, espuma, luna, cuna, cabalgata, útero, morral, vocal, molienda, estribillo, pata, arete, tribu, hombre del norte, mujer del sur.  

Como dije, la memoria es caprichosa; sin embargo, dejo aquí este día de diciembre del año 2023, un testimonio simplificado que me llueve de un cielo sentimental, que quiere desbordar las orillas de la distancia y de este tiempo exclusivo e irrepetible, entrañable y nostálgico, para abrazar con mis palabras en esta época de Navidad y fin de año, con el genuino deseo de que, mientras pasamos por la vida y la vamos contando, se eleve la curva de crecimiento de los abrazos y que estos sean múltiples, constantes y venerables. Futuro.

2024 . . . BIENVENIDO 

🤍❤️🖋️ . . . 


SINSENTIDO


He tocado fondo, y el fondo no termina,
el fondo es una cárcel redonda 
de paredes elevadas e idénticas perspectivas,
como un cilindro con su único
lado abierto boca abajo 

una ventana sin par
muestra sus dientes de cemento 
como una foto sonreída de la soledad 
dentro de un marco que llena todo el espacio 
y al mismo tiempo, lo vacía 

he tocado fondo,
y decirlo es como si hubiera 
llegado a algún destino, a algún sitio,
pero hay sitios que no son lugares
y hay lugares que son tumbas en 
donde los vivos duermen para no soñar

he tocado un todo imponente,
inclemente, contundente;
todo se resume 
al sinsentido del amor 
que no se puede vivir. 


IRMA, LaPillis 

DE ARMADURAS - Sentipensando


En la memoria, en el archivo de los primeros acontecimientos importantes de la niñez están, entre otras cosas, aquellas expectativas que se vieron frustradas y que dolieron una y otra vez, cuando sucedieron una y otra vez. Luego, en la adultez, apenas advertimos la acentuada joroba de un vacío interminable y una soledad innombrable, y pocas veces nos damos cuenta del peso de la armadura que por tanto tiempo hemos llevado encima para "protegernos", pero que, por pesada e impenetrable, nos ha mantenido aislados del gozo de vivir plenamente los acontecimientos del presente y de todas las posibilidades del amor que nos aguarda.

IRMA, LaPillis


SOY MUJER

 

¡Es mujer!
le han dicho a la mujer que me parió,
que no soy hombre
 
sí, mujer, es decir,
la ternura de la cáscara del durazno y
la esperanza de los troncos milenarios,
el viento que levanta fuego 
y la brisa que apacigua ardores

pelusa,
lija,
encaje,
dobladillo,
alcancía
vacía, de todo me lleno

soy la luz de la luna creciente y 
el preludio de su llenura,
y mis contracciones 
son el arrebato de los arreboles

soy húmeda y refinada sal 
en los pliegues, 
y en los contornos de mi universo 
reservado, pacífica caída de agua

tras la apariencia, 
en el centro vivo todas las revoluciones

soy un laberinto en mis adentros,
y en mis bordes 
soy cóncavo acomodo,
encuentro y distancia soy,
el punto entre la nada y las flores

soy la prisa de la gacela cuando me llaman,
cuando no me esperan, soy 
silencio de cuna vacía

soy 
vasija,
capullo,
ojal,
origen, 
fin, si quiero

la compañía, también soy,
el cobijo de todos los fríos,
cuando caen las pestañas
soy la soledad aglomerada

soy mujer, y no soy hombre,
porque de ellos soy 
el misterio,
la luz,
la locura

soy el perdón,
el olvido de todas las cosas pero también,
soy la memoria de la concha sin su perla

soy el aroma del tomate y 
la cebolla a fuego lento,
el deseo adherido en los dedos conocidos

soy ese encuentro de las olas 
con su amante orilla,
mordida, lamida a todas horas

soy la colorida hamaca en 
el balcón de las palomas ausentes,
el cuerpo adolorido en 
interminables 
calendarios, 
y mis pezones son los ojos de mi debilidad

soy la corbata,
la soga,
el cordón,
el fino hilo de la vida

la llama y la vela,
habitante y casa,
la cueva que guarda calores innombrables,
soy 
toda la sensibilidad del amor de los poetas

soy madre,
núcleo, 
recurso,
procedencia y principio,
el todo y la nada,
la vida,
hasta la muerte.

IRMA, LaPillis 


LLANTO LLUVIA

Por fuera 
se escurre la soledad por 
las ventanas de mis ojos

por dentro,
estoy empapada.


IRMA, La Pillis

EL IMPERFECTO DE MI CUERPO


Por mucho tiempo he ocultado
el imperfecto de mi cuerpo;
giro,
salto,
obra y arte,
todo

voy y vengo,
sin que nadie lo note,
sin embargo,
el esfuerzo no es doble por el espejo,
lo que es un par
siempre hace el milagro cuando es uno


no es temprano,
no es tarde,
pero llegó el cansancio

con los años,
aquello se ha extendido tanto 
que finalmente, arribó a mi alma


ahora, ella y yo asumimos la quietud,
la soledad que es nueva, otra

en retrospectiva me miro y
estoy lejos del otro lado,
de todo y de todos

mi única ala, 
reposa su eterno entusiasmo;
por fin le reconozco 
y presumo orgullosa 
mis horas de vuelo
observo su grandeza,

¡es perfecta!


IRMA, LaPillis 

UNA MUJER, Y OTRA


De un puñado de estrellas
no se saca un arito de oro;
no es como se cree,
no es como se quiere,
no es, como nada


demasiadas lágrimas han rodado
cuesta abajo
desde la cuna hasta el acunar

una mujer, y otra,
se acurrucan sobre piedras
más blandas que lo vivido

no hay cuento azul,
ni final rosa,
el silencio es un habitante
en la oscuridad de la garganta


todo lo que brillaba del universo,
se fue apagando como velas amanecidas 
a los pies de los santos


la soledad y la tristeza enriquecieron,
mientras que la alegría
nunca pudo burlar a la pobreza


por eso,
de un puñado de estrellas
no se saca un arito de oro;
no es como se cree,
no es como se quiere,
no es como nada


el cielo no es uno sólo,
como una sola, no es la mujer


para ella el cielo puede ser
un techo cuadriculado,
un bombillo en intermitente agonía,
una tarde entre sabores,
un segundo


unos ojos de miel,
dorados,
redondos,
dulces,
lustrosos,
vitales,

como un aro estelar
alrededor del pulso.


IRMA, LaPillis 

MUJER


Que te falte todo, mujer,
pero que no te falten
los colores del cielo y su horizonte,
el abrigo ni las medias de lana a
media noche,
tampoco ese libro que te dice cosas,
ni las naranjas, ni el agua del jardín
que no te falte el reposo,
la fiesta de colores,
el paseo sin zapatos,
las manos limpias
todo te puede faltar, pero no
el bendito amor y sus placeres,
la hoguera dentro y fuera,
el cojín mullido,
la maravillosa risa,
la soledad contigo,
la multitud de flores,
el aire de afuera,
la manía de ser música y danza
que no te falte la voz
pero mucho menos el silencio,
la prudente distancia y
los necesarios encuentros,
el goce del fin y del comienzo,
la espiritualidad profunda que es
luz de sabios y tu casa
que te sean devueltas
tus caricias y tus ternuras,
el abrazo de todos tus hijos
y de todos tus abrazos
el beso
que no te falte nada, mujer,
y, aunque así fuera,
si algo pudiera faltarte,
de buena madera estás hecha,
de buena fibra,
pareces una pompa de jabón
pero no lo eres:
tú, sólo desapareces
en manos de Dios.

IRMA, LaPillis

DESAHOGO DEL CIELO


Se desahoga el cielo
soltándose contra el techo del mundo,
golpea mi ventana con sus nudillos de hielo, 
pica al silencio


insiste rabioso descolgándose 
por las paredes y los cristales,
se escurren sus lágrimas por 
las mejillas de una avenida sin luz


ruge su soledad queriendo 
despertar a las piedras y al verano,
llora a goterones bajo los puentes sin agua,
los llena


gotea su amargura, 
no cesa,
falta todavía para la última gota,
d
e
c
a
n
t
a


se desahoga el cielo
amanecerá
limpio,
ligero,
lustrado


y nosotros,
sin llovernos nada.


IRMA, LaPillis 



DEL INSACIABLE EGO - Sentipensando

La verdad es que todos hemos querido alguna vez estar sentados en un trono, llámese el de un pensamiento, el de un corazón ajeno, el de una multitud, el de la verdad, el del tiempo o el del poder. Mirar desde arriba, pedir sin gesto, ser escuchado nuestro discurso y de inmediato, ser llenada nuestra copa, lavada por otro. 
Pocos se salvan de ese demandante ego que, fisurado, siempre pierde el agua que recibe y nada satisface su sed de cuna. 
La verdad, es que no hay verdad que pueda reparar lo insaciable, puesto que, quien se considera por encima del nivel del mar y de todas las cabezas, está condenado a vivir la soledad de su trono en su propio castillo de arena y, a ser dueño absoluto de su infeliz corona. 

IRMA, LaPillis

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

BYE BYE MARZO 2026

Abril: a pesar de todo, llegas entusiasta y sano a relevar  al agotado y sufrido Marzo perdona el desorden de la casa,  la soledad del nido,...