Un sentimiento
abarca mi pecho,
se aglomeran los latidos
y viajan por mi cuerpo
reuniéndose en mis manos
las enlazo con fuerza
como si de ello dependiera
mi deseo cumplido
invoco, entonces, al amor
para que se manifieste
en tu sonrisa
este minuto oro por ti,
por ti ruego mis
días y mis noches,
y en mis manos lo contemplo
-al amor-
mientras, le entrego mi plegaria
y me preparo
para sonreír contigo
sin duda:
¡toda mi fuerza en ello!
IRMA, LaPillis
