Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.

LO QUE SE HACE POR OTROS - Sentipensando




Todo lo que se hace "por otros"
debería mantenerse en la más absoluta reserva,
guardarse en lo profundo de la memoria del corazón
(en el frasquito de los recuerdos dulces);
allá en donde el presumido ego
no pueda encontrarlo y deshaga el regalo.
Que "esos otros" lo sepan, lo reciban y se sirvan,
es suficiente.
¿No es así?


IRMA, LaPillis




CUANDO TODO ESO




Cuando no sientas,
cuando no sepas,
cuando no veas
en medio de la elástica incertidumbre, del aguante;
en la hora de las feroces palpitaciones, del sudor en pleno helaje;
en presencia del perdón ausente, del crujir del miedo;
en tiempos de luto por los días
que no amanecen;
en los callejones destemplados de tu voz, del otro silencio;
en la mirada que te debe la ternura, en la que tú debes;
en lo tortuoso de la ambivalencia infinita, de la frenética duda
mientras pasa el grito y sus
cascabeles,
mientras se retira la ola muerta,
mientras llueve adentro,
mientras se dilata el ojo de la espera,
mientras averiguas dónde has estado
cuando la amistad te falte o
se te suelte esa costura;
cuando la sangre se ponga pálida y espesa;
cuando voz y bomba sean lo mismo y
el ruido te quiebre los huesos y las ganas;
cuando se te caiga la frente, los hombros, la densa lágrima;
cuando te olvides de respirar, cuando eso quieras;
cuando ya no seas más alegre o la alegría no te importe;
cuando miedo, rabia y locura
habiten el cuarto de tu casa y tu sonrisa,
cuando no te amen desde
la altura de tu amor,
cuando la soledad haga nudos alrededor de tu pecho
cuando te pierdas,
cuando te aburras,
cuando te canses,
cuando todo eso,
¡ve al arte!,
ve al arte
y no regreses de allí.

IRMA, LaPillis




DE LA DESIDIA COMO PANDEMIA - Sentipensando

 





Claro que es bastante preocupante acomodarse a este mundo, conformarse con el habitual malestar diario tras el titular de turno pues, ya se sabe que luego, lo que sea, se minimiza con pildoritas de colores y otros guiños solapados de la bufonada mediática. Nada raro sería ya que, por pura costumbre, se haya quedado anestesiada la conmiseración o, que haya crecido desproporcionadamente un callo sobre el callo de la desidia, de tanto usarla. Nada raro.

¿No será esta es la verdadera pandemia?, me pregunto, y en seguida me contesto: Esta es, la que al final nos matará a todos con todo y el último palito. Y no la actual, para la que sí se pensó en vacuna, en algo se pensó. Sí, esta es la virulenta que, de lenta, nada; la más contagiosa, la más cruel, la más letal enfermedad de la humanidad lejos del cáncer.
Pero la humanidad está acomodada y conforme, adaptada al malestar del ojo y del estómago. Ajustada a su suerte y a sus cifras de muertes. Acostumbrada a una realidad degenerada en sus conceptos, deformada en sus preceptos, sin ápice de alegría ni de Amor.
¿Amor? Amor. "Amor", van y buscan la palabra en el diccionario porque, aunque no se crea, muchos no saben qué es, no le conocen. Igual, luego no la acuñan o no la acogen en sus vidas porque hay gente vieja desde los siete años que siendo adultos no tienen recuerdos de haber estrenado alguna juventud. Eso es desamor, ¿sabe?, la ausencia absoluta de amor.

Así las cosas, difícil está que este mundo se dé cuenta de la piedad que se debe a sí mismo por el abandono y el inminente desahucio; que se dé cuenta de lo enfermo que está, y de que para recuperar su salud necesitará un contundente bofetón en la conciencia, o tal vez una trompada inesperada y certera al equilibrio de su insensatez, o bien, un derechazo que le dé un giro completo a su voluntad, a su estúpida visión empotrada en el egoísmo. O tal vez, un fin.

IRMA, LaPillis





DEL QUE PECA Y REZA - Sentipensando



Eso de creer que, "el que peca y reza, empata",
es el argumento particular del egoísta-tramposo,
en el que jamás se debe confiar.

IRMA, LaPillis




COLIBRÍES PARA USTED


Usted no imagina con
la urgencia que le escribo las
cosas que vienen a mi mente

ellas pican mi imaginación,
dejan la impronta y salen corriendo
como si la palabra fuera un colibrí y
como si el colibrí fuera un invento mío

usted no sospecha de qué va esto,
saber que le escribo con la prisa
de un fogonazo sentimental
sobre esa cosa o esa palabra que siempre
quiero inmortalizar
cada vez que usted viene a mi mente

usted no sabe de la magia que hago
para llevarle el colibrí en este poema,
ni tampoco del milagro que sucede
cuando atrapo esas letras que
han de libar sus ojos,
como lo hace mi mente,
cuando me viene usted

ahora lo sabe,
era urgente

yo soy la palabra,
usted es mi flor.

IRMA, LaPillis


UN POEMA POEMA


Siempre ha habido
un poema escudo,
un poema agua,
un poema verde,
un poema boya,
un poema aceite,
un poema roca,
un poema hermano,
un poema pan,
un poema madre,
un poema abrigo,
un poema faro,
un poema novio,
un poema nido,
un poema sombra,
un poema oasis
la poesía siempre es el amor
encargándose de todo.

Irma, LaPillis



En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis