LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

TENGO QUE DECIRLO

Tengo que decirlo
sé que las palabras son inútiles en
su solemnidad y en su alcance


sé que no hay poema de amor
que contenga esa sublime metáfora
y que, como una alabanza,
plasme lo increíble sin caer en la locura

sé que soy humilde escribana y no puedo
conseguir los miles de adjetivos amorosos
para describir y llegar a la altura del
vuelo de un latido de un corazón cisne

todo eso lo sé, pero quiero decirlo,
intento lo que mi voz no podría sin que
la exaltación la quiebre al tratar de superar
el maravilloso paisaje sonoro de "su nombre" y
de su voz pronunciando el mío

no exagero, no guardo métrica
ni comparo vino con vino,
ni contengo la desmesura del
amor delicado y constante
que me llega de su aliento
cada segundo
de cada minuto
de cada hora
de cada día

yo sólo quiero decirlo
y usar la voz de los elementos,
con fuego como el mitológico dragón,
con agua como la ballena llena,
con tierra como el chile rojo y
con aire, como el huracán Irma
en su más apaciguado rugido

decir que, en nombre de mi cuerpo
-campo de arroz,
piedra volcánica,
territorio de mariposas-
en nombre de mi alma y de esta mujer
-nido de esencias y de pájaros-
recojo todas mis voces contenidas,
resonancias ellas de sus
incontables "te quiero" con y sin palabras,
para con solar vehemencia
y sin reservar noche para mi sonrisa, proclamar:
¡amo, amo a ese ser que me ama!

he dicho.

IRMA, LaPillis


LÁGRIMAS DE FELICIDAD

Hay recompensas con las que el amor se pasa de magnánimo. Entonces, uno tiene que llorar un poquito para decantar la felicidad que el corazón no alcanza a contener.
Así es como se desborda -el amor- y se descubre que en realidad, en algunas ocasiones, el regalo puede ser un par de ojos que no dejan de mirarte con todas las estaciones rebosándose esplendorosamente, virtuosas en su ética, brillantes en su estética y de exuberante florecimiento; todo ello, gracias a las mismas lágrimas de aquel lloro tan dichoso y tan afortunado.


IRMA, LaPillis




ADULTOS DEL MUNDO


Adultos del mundo
tu descendencia te mira con miedo,
-miedo no de ti, no seas idiota-
le temen al triunfo de la idiotez

a ti te miran con rabia
por ese miedo,
por la desesperanza y el desamparo,
por tus decisiones y omisiones

porque has sido
embustero,
agorero,
farandulero,
bandolero,
rastrero

por lo que ellos tendrán
que ser y hacer mañana
con eso.

IRMA, LaPillis

Fotos, Pinterest

DEL SEMBRAR PARA OTROS - Sentipensando

 


De este mundo saldremos todos, los buenos y los malos, y todos dejaremos algún registro como evidencia de "eso" que más nos dilató la pupila. En todo caso, el haber vivido no será un fracaso, un fraude o un desperdicio, mientras hayamos entendido cosas como que, el sembrar un árbol vale todo la pena, aún cuando sepamos que no alcanzaremos a sentarnos nunca a disfrutar de su sombra. 

IRMA , LaPillis


EN MI LIBRO




Mi vida escrita como un libro,
día a día,
hoja a hoja,
en renglones cortos
como delgada línea de arena,
que cuentan y develan
las veces, esas veces…,
todas las veces que mi alma
quiso emigrar, y emigró
todo queda allí:
mis espacios,
mis puntos y mis pausas,
mi algarabía,
mi pereza,
mi risa,
mi pierna rota, mi debut,
mi cobardía,
mi escondite,
¡todo lo osada que fui!
queda
el cansancio,
la mala racha,
las primeras veces de todo
y de ellas, las últimas,
las repetidas
queda también
la gran culpa,
la gran duda,
lo indudable,
la búsqueda contínua
mi pulmón izquierdo,
mi mano derecha,
la burla de mi memoria,
los picos de mi sistema nervioso,
el amor a tantos y a tantas cosas,
el recurrente sueño,
ruego,
verso
el rostro mío de la rabia,
todas las flores que respiré,
las bocas mías
el que me amó…
pero, sobre todo,
queda mi silencio,
ese que siempre habló por mí,
voz de tinte rojo
que usó mi sangre
para escribir las noches y los días
de todo
lo que yo
nunca
pude decir.

IRMA, LaPillis

DE LO ÚNICO QUE NOS LLEVAMOS - Sentipensando



De todo tiempo y circunstancia, 
lo único que nos vamos a llevar "al otro lado" 
es el amor dado y recibido. 
El resto es bobada. 


IRMA, LaPillis 

DE LOS ARTISTAS - Sentipensando



Los artistas somos codependientes 
de los independientes que 
no podrían nunca vivir sin el arte. 


IRMA, LaPillis 

ESTAMOS TRISTES

No nos digamos mentiras
no es cosa de mala racha
de vacas flacas
de pesimismo
de fatalismo
de dramatismo
no estamos cansados
ni sorprendidos,
tampoco locos
ni malheridos
peor que eso,
todos,
todos estamos tristes
tristes...,
siempre a punto de ser felices.

IRMA, LaPillis



LLUEVE

 

Llueve afuera,
adentro llueve
y usted no entiende,
lo inútil de un paraguas
algunas veces.

IRMA, LaPillis




DEL VERDADERO ACTO DE AMOR - Sentipensando

 
Muy triste es ver al amor ser usado
como pantalla publicitaria para llamar la atención.
El verdadero acto de amor no se publica,
no se vocifera, no se divulga, no se anda contando.
Ese es un ruido que hace el hipócrita que
ofrece la mano y "espera la foto".
Todo por la foto, no por la otra mano.

IRMA, LaPillis




LA PARTE MÁS BONITA DE MI DÍA - Sentipensando

 





"Tú eres la parte más bonita de mi día",
me dijo.
Y eso era todo lo que yo quería escuchar
de la parte más bonita del mío.

IRMA, LaPillis







HALLAZGO


Qué día fue aquél en que el miedo
se nos alojó en la médula y olvidamos
cómo se siente no vivir con él
hay memorias con largas horas de vuelo
que no encuentran nunca
un pequeño recuerdo de esa suerte,
pues ni siquiera el flash de un déjà vu
levanta sospecha de
las mentiras del confort
cómo se siente
cuando no se siente miedo,
ningún miedo,
miedo a nada,
miedo al miedo;
el amor levanta la mano
y se ofrece a contestar
todas las preguntas
a cambio de intercambiarse
un sólo momento con él
ese fue el día en que,
por fin,
el sosiego,
se recostó confiado sobre
su propio hallazgo.

IRMA, LaPillis

DEL "PARA QUÉ" - Sentipensando


En la respuesta al "Para qué" de todas las cosas,
reside la razón de ser del corazón que nos mantiene vivos.
Cualquier otra pregunta nos mantiene al margen de saber cosas como:
cuál es el nervio que más nos entusiasma la sangre,
la medida de nuestros intangibles,
y el alcance, incluso, de aquellos bordes propios que
tocaron aquellas cosas que no pudimos ver.
Por eso, cada vez que completamos ese adverbio
"para",
somos un poco menos ignorantes de nosotros mismos;
es decir, somos un poco más felices.

IRMA, LaPillis



CONTENTAMIENTO

Ahora soy yo quien sale de atrás
de la cortina de humo,
me toca a mí dejarme ver,
salir por encima de todo lo altivo y lo esquivo
tengo el color de todas las flores y
cubierta estoy con sus aromas
ahora soy yo la más alta,
la más extensa,
a las penas despido y al miedo invalido
lleno y reboso calles, pechos,
rincones, papeles, rostros,
el espacio de una sola silla,
la hora turbia,
el mudo vacío
¡denme la coordenada que yo llego!
que tengo ganas de ser frazada,
globo al vuelo, menta fresca,
red, hombro, puerta abierta,
música dentro el cuerpo
y, fuera de él ¡canto!
ahora soy yo quien habla,
con mi boca de sol
derrito nubarrones
y enciendo antorchas con mis ojos de luna
estoy lista,
contenta, atenta,
preciosa, ávida;
sólo falta que alguien respire
y diga mi nombre:
¡A l e g r í a!

IRMA, LaPillis


DE LA VIDA - La Pillis Poetuits


 

Cierta lógica tiene "la puta vida" 
de los que no dejan de llamarle "puta" a la vida. 
Si así le llaman, así le verán venir. 

La Pillis Poetuits 

DE LOS BAJITOS DE AUTOESTIMA - Sentipensando

Si no queremos bonito al Ser único que somos, terminaremos siendo como esos bajitos de estima que se la pasan mirándose en su propio reflejo de agua para no sentirse solos, para no verse solos, para no saberse solos. Como "los Narcisos", confundidos ególatras por castigo -pobres al fin- siempre necesitando en exceso para poder sobrevivir la profunda soledad que les habita, por la absoluta desproporción del amor que carecen.

IRMA, LaPillis

NOMBRES

Hay nombres propios que son referentes
de deseo de olvido,
que son sensación de sabor metálico,
textura de pavimento,
caminos empañados como espejo de ególatra,
callejones estrechos atorados en su arrogancia,
trágicos símbolos del amor ausente
y, como las calles de una sola vía,
"finitos", prematuramente,
a mitad de esa palabra

pero hay otros nombres, en cambio,
que son cascabel alegre en los tobillos,
letrero de neón en la garganta de la noche,
banda sonora de un momento sin cicatriz,
merengue dulce en la boca salada,
apodos y apelativos que
al evocarlos o pronunciarlos
son garantía de equivalencia y reciprocidad,
la confirmación confiable y plena
de que siempre que se traen a la memoria
o se nombran,
se llega a casa...,
a casa.

IRMA, LaPillis


PARECIDOS


No soy distinta a ti, mujer;
me duelen igual tus esguinces y tus heridas,
la torcedura de la certeza y todas sus dudas

del inflamado miedo, sufro toda su fiebre,
de la enconada mentira, toda su pestilente pus

huyo de la rapacidad del egoísmo
aunque a veces me alcanza e igual, me cobra

no soy distinta a ti, mujer,
estoy de tu lado,
al lado tuyo,
enfrente de tí por si caes de bruces;
atrás, como sombra redonda y móvil

tengo la piel delgada debajo de los ojos,
encima de las manos y del sentir;
me levanto por un sueño
y me acuesto a soñarlo

como tú, sé del salto al vacío,
a la cama, llena de cansancio;
estamos en lo convexo y en
lo cóncavo del amor

somos la boca para la palabra,
el beso,
la oración

la mano trabajadora,
la tierna,
la empuñada

no soy distinta a ti, mujer,
ni al hombre que
me lee ahora y pasa saliva

él, que ha de parir su propia vida
-a diario-
como tú,
como yo,
y se verá en mí y yo en él;
se reconocerá en las similitudes
y se conocerá en las diferencias;
en este poema sin género ni genialidad,
tan lleno, sólo,
de parecidos.

IRMA, LaPillis

HOGAR



La oscuridad es relativa:
anoche se fue la luz,
cero por ciento de luz
de ayer a hoy
después de unas risas en mi cama,
anoche,
todos nos dormimos
con el corazón lleno de sol.

IRMA, LaPillis




DE LA IMPORTANCIA DE LAS COSAS - Sentipensando



Ahora me importa poco muchas cosas. 
Pero lo poco que me importa
me importa mucho. 

IRMA, LaPillis 


 

DE LO QUE SUCEDE EN DOS DISTANTES LUGARES AL MISMO TIEMPO - Sentipensando


La tibieza de un amanecer a media noche,
en una simultánea exhalación
de dos extremos.

IRMA, LaPillis


(Entre Madrid y Bogotá)

DEL SENTIDO DE LA VIDA - Sentipensando


No te pierdas.
No hace falta brújula.
El sentido de la vida está a la izquierda,
en el centro de esa placita en donde se reúnen las pulsaciones.

Por lo demás, lo de siempre:
al fondo, a la derecha, está el baño.


IRMA, LaPillis





DEL FALSO BRILLO Y DEL OTRO - Sentipensando




A veces, a la equivocación, uno entra por la puerta más abierta, más aceitada; esa, la atractiva, la coqueta, la de las luces de neón. Y entonces, uno cree que, literalmente, todo lo que brilla es oro. Hasta que un destemplado, inquisidor y violento resplandor, venido de algún rincón de la consciencia y del sentir más quebrantado, devela lo insuficiente e inconveniente del criterio adoptado, obligándonos a abandonar el lugar y la palabra que no es posible habitar.

Pero ese es, precisamente, el giro que ajusta la tuerca para que no se nos siga cayendo la mirada, para que desde la garganta se equilibren las certezas del norte y el sur; para aprender a no descalificar y dudar de la madera que, sin ser de oro, también tiene en su superficie un brillo auténtico, profundo y espectacular. El brillo que, desde su sustancia, difícilmente decepciona.

IRMA, LaPillis


DEL PUNTO CIEGO DE LA VIDA - Sentipensando


 

De alguna manera,
una parte de ti no vive el suceso inefable de lo que omites,
y ese es el punto ciego 
por donde lo mágico de la anatomía sagrada se te escapa
junto con el placer de vivir tantas cosas. 

IRMA, LaPillis 

VENTANAS - La Pillis Poetuits

 

No es posible sobrevivir sin ventanas.
Esto mismo pasa con cualquier vivienda.
La Pillis Poetuits

DEL QUIEBRE DE LA ESTIMA - Sentipensando


Lo despectivo que escuché de mí, en boca de esa persona, no alcanzó ni a rozar un poco mi autoestima.
Lo que sí hizo, fue quebrar la estima hacia lo que yo consideraba, de su amistad, superior a la nobleza del mármol.

IRMA, LaPillis

DE LO QUE HEMOS DEJADO DE MIRAR Y APRECIAR - Sentipensando

De manera imperceptible, un día dejamos de ver ciertas cosas: naturaleza viva y activa, compañeros de plumas, de cuatro patas; campo y cielo abierto, raíces, tréboles, dientes de león a la vista; siluetas y sombras asombrosas, todas las texturas todos los colores; una quebradita, dos troncos abrazados, tres nubes, sólo tres nubes; dieciocho vacas y dieciocho garzas, barbas larguísima de pasto verde, el olor a hierba; hojas que crujen a carcajadas, aguacates y duraznos voluptuosos y ofrecidos; un caminito, una huella larga de mil huellas cortas, un camino contando la historia por donde va y viene descalza la libertad todo el tiempo.

Ese mismo día, cuando hemos dejado de observar todas esas cosas, de buscarlas y apreciarlas, también hemos dejado de ver que así lo tragamos y que así lo asumimos; entonces se cree que todo va normal, que es lo que hay, que siquiera estamos vivos, que no estamos solos porque estamos rodeados de gente, que somos más valiosos e importantes que los elementos de naturaleza. Y así, inmersos en los hábitos y en el conformismo de lo usual, acostumbrados y amañados en un metro cuadrado, satisfechos con lo que apenas alcanza la mano y el ojo, no nos damos cuenta de que, literalmente, hemos "normalizado" la vida sin cielo y al cielo, sin ninguna vida.

Finalmente y como en todo, siempre habrá quien encuentre este texto sombrío, inclemente, molesto o aburrido, cuando en realidad es un ventanal que ofrece un paisaje de vasto verde con extensísima vista al mar.

IRMA, LaPillis 

UN MUNDO RARO - Sentipensando


Ridiculeces, chismes y bufonadas:
rarezas increíblemente privilegiadas que suben como espuma
sobre el gusto y el antojo de la humanidad.
Un mundo "raro", dicen.
Y ese adjetivo, lo absuelve todo.

IRMA, LaPillis





En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

ENTRE LA POESÍA Y YO

La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con...