LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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DEL CREAR CONCIENCIA - Sentipensando

 


Imágenes, voces, mensajes a la puerta "creando conciencia".
No hay excusa y tampoco opción para no ver la realidad. Pero esa es una selección y una elección de cada uno, pues cada uno tiene la suya, su realidad, tiene su propia conciencia según la permeabilidad de su criterio y las márgenes de su sensibilidad e, ineludiblemente,
su propio tiempo para conciliar el sueño.

IRMA, LaPillis 

DEL MOMENTO IRREPETIBLE - Sentipensando

Hay instantes que alcanzan a palparse con la luz de la conciencia, momentos que se sabe que no se repetirán, y aún así, no se sabe. Por eso se saborean, por eso deben ser saboreados. Mirando hacia adelante, el futuro sólo existe en su forma inmediata, el resto es pura imaginación, supuestos de la hiperactividad de la mente y en ocasiones, el descarrilamiento de la vía de la realidad de alguna ilusión o de un mal pensamiento; mirando hacia adelante vamos dejándonos, imperceptiblemente vamos cambiando el manto visible del cuerpo que habitamos porque quizá, si lo notáramos, moriríamos de tristeza a cada segundo. Han pasado apenas unos días, y de esta imagen soy el recuerdo de un momento, en mi tiempo, que sólo yo sé. 

IRMA, LaPillis 



LAMPARITAS - Sentipensando


Al nacer, todos llegamos con una lamparita encendida. Es nuestro deber y nuestro derecho mantenerla así durante todo el trayecto de la vida y mientras caminamos hacia nuestro horizonte particular pues, calor, fuego y luz son las tres cosas fundamentales que necesitamos para acompañar la existencia.

Calor: la justa medida del amor que procura, privilegia y preserva la calidad y calidez de todas las cosas que armonizan y equilibran la vida.

Fuego: la justa medida de apasionamiento y entusiasmo que todo lo mueve, lo potencializa, lo crea y lo reinicia.

Luz: la perfecta medida de conciencia y sabiduría que todo lo revela, lo encausa, lo facilita y lo ilumina.

Al nacer, todos llegamos al mundo del bien y el mal con una lamparita encendida. Cada lamparita pertenece a uno y a un sólo ser único, pero ellas son al mundo como los dedos a la mano. De la vida, son la vida. Del ser, son el don.

Al nacer, todos llegamos con un don.

IRMA, LaPillis

VOY AL LLANTO


Buscaba, sin saber qué buscaba 


punzándome la espalda con su dedo,
la ansiedad irrita -al extremo-
a los malos hábitos


no tengo resguardo para
mi disminuida cordura


voy al llanto,
sin avanzar
más allá de su orilla.


IRMA, LaPillis 


***

101
“Me duele algún sentimiento que desconozco;
me falta algún tema pero no sé cuál;
no tengo ganas en los nervios.
Estoy triste debajo de la conciencia.”
Fernando Pessoa

DEL DESPRENDIMIENTO TOTAL - Sentipensando

Nadie puede salir de una experiencia sin terminarla, 
y ese fin sólo puede verse a unos cuantos pasos desde el afuera.
Pareciera que semejante desprendimiento sólo es posible 
cuando menos atenta o más liviana esté la conciencia 
de tal obsesión.

IRMA, LaPillis 

ASÍ, TÚ


Como huésped invitado de mi casa,
así tú, llegas y te instalas 
en el diván de mi pensamiento

tu estadía
le pone flores a los jarrones de mi soledad
y anuncia humo
de la chimenea de mis sueños

habitas el rincón acumulado de silencio
donde descanso a solas y no descanso,
donde te espero

te alojas en los pliegues de las sábanas
de mi última nostalgia,
de mi única

convives con mi risa,
le calientas la sopa,
le pones medias,
llenas la tácita donde bebo a diario
el primero y último sorbo de conciencia

ocupas el cojín de la estancia
de aquel momento efímero
donde tu y yo... fuimos e hicimos

así, tú, 
cada vez que me visitas
con tu equipaje de nubes
y tu voz nos hace quitarnos los zapatos, 
soy espacio conquistado,
casa abierta,
boca besada.

IRMA, La Pillis 
2013

JORNADA

Al final del día,
ellos
se desocupan,
salen,
llegan
buscan dónde
tirar lo que traen,
el bolso,
el traje,
la conciencia
cuando la almohada se hunde,
se quedan sólo,
con lo que son.

IRMA, LaPillis 

DEL SENTIR PROPIO QUE NO ES DE UNO - Sentipensando

Cosas que uno siente, que no son del todo de uno, ni realidad propia del presente, pero si, cosas mías.

Justo después del medio día lo sentí: Un desplome total del entusiasmo y la tranquilidad, como si hubiera recibido una mala noticia, un sobresalto. Sensaciones incómodas comenzaron a alterar mi cuerpo y mi espíritu. Se me vino encima todo eso que se siente cuando se está asustado o se tienen nervios frente a algo o a algún presentimiento. La taquicardia era perceptible, la ansiedad aguda e intermitente, alternaba con mi respiración. La locura de la inquietud de ir de aquí para allá, de allá para acá. Un incomprensible estado de perturbación y miedo, como si se estuviera a punto de colapsar. Unas ganas de llorar sin conciencia ni razón atoradas adentro del pecho y haciendo presión para salir, una intranquilidad agobiante...

¿De dónde todo eso? ¿Porqué ese desasosiego? ¿Porqué ese sentir tan desagradable e inexplicable?

Entre tanto, un plan de salida previo con un amigo me distraía de esa molestia, creyendo que cuando llegara a recogerme pasaría; pero se demoró, así que ese incumplimiento hizo acrecentar el malestar, ya que ahora se sumaba a aquel sentir, la molestia de la espera y de otra contrariedad. Esperé.

Alrededor de mí y por dentro, seguía la ansiedad, pero ahora se parecía a la tristeza; sin embargo, más intensa, sin pausa y sin nombre. En total mutismo, experimentaba esa cosa desesperante de no entender qué sucedía, de querer sacudirme para quitarme ese fastidio de encima tan parecido al de la frustración. O quizás mejor, de abrir una puerta y salir corriendo. Dormir no era posible y por lo demás, sin ganas de nada. Exactamente me encontraba en medio de un ataque de nervios. 

Como suele creerse, pensé que tal vez un whisky me relajaría, así que me tomé dos, yo que no paso de un trago al mes, si acaso. 
Y así, esperé. Esperé. Por fin llegó. Una vez lo vi, lo olvidé todo. 
Llegamos tarde. Otro era el plan a seguir... Una llamada que recibió mi amigo, abrió la tierra debajo de él, de nosotros, y en el vértigo de aquella caída -con él- fui viendo las respuestas a mis preguntas de esa tarde. 

Esa noche, sin compararme, sin peso ni márgenes, muy tranquila, lo abracé en silencio, sabiendo con toda claridad y compasión, lo que él estaba sintiendo.

IRMA, La Pillis  
2015

QUEJADERA

Como un mal hábito, 
descubro de repente
esta costumbre de lamentar
lo no vivido,
lo escaso,
lo excesivo,
el hacer,
el estar,
el no,
el si

la queja silenciosa
se acomoda sagaz en mi cabeza
como tormenta y tormento
que no cesa y que acosa

todo es pared, laberinto y selva,
es decir:
obstáculo,
sin-salida,
espesura

qué me salvará de esta incomodidad
que es mi “yo” sonámbulo
sin la conciencia de las cosas buenas

y me quejo

quién hablará de mis días de lucha
si el miedo es mudo

y me quejo

cómo llegaré al principio del camino
si no hay ninguno a mis pies tampoco

me pierdo mientras ando entre vacíos
y así,
me quejo una vez más

la tormenta lo sabe y por eso es
tormento demencial, quejadera, joda

cada que musita gime, chirrea, se queja…

caen lágrimas enormes
como goterones pesados
y mi vida, a nivel del piso,
se tiñe roja frente a un cristo
que parece no mirarme

y me quejo

me quejo y me lamento,
como ayer, me lamento,
como ahora, ya lo dije, es un hábito

refunfuñando, lloro como tormenta anciana
que habla y se queja por mi boca

mientras tanto,
ni me veo, ni me escucho,
tampoco se me ocurre el lamento
ni una sola queja o diminuta protesta,
por esta ceguera patética de mí.

IRMA, LaPillis 



EN ALAS DE PEGASO

Para aquellos que se sientan identificados, este poema va con el ritmo de mis pulsaciones quizá, màs extremas. Igual, sòlo me aproximo a lo que nunca he vivido, a lo que a través de las historias de seres amados he podido ver y sentir. Reverencia con toda mi admiración, consideración, aprecio y respeto para todos, pero especialmente para aquellos que han logrado subirse al lomo de su propio Pegaso.
Para el resto, pues nada, decirles que este es un mensaje de amor, escrito entre las líneas de un poema muy triste pero, como en la vida real lo he visto y constatado felizmente, con la firme convicción del "si es posible" y de la fuerza poderosa de la esperanza que, el rodearlos amorosamente, les ofrece.
💚

Es de noche, y de repente 
cabalgo sobre un caballo desbocado,
me suda la sangre en frío
mientras recibo lengüetazos desde adentro
de los tizónes que nunca se sofocan

las imágenes amables se atoran en el camino
y desaparezco del mundo y de mi,
incapaz de soportarme presente

con la velocidad que me da el fuete,
corro y corro y corro como huyendo,
buscando aquello que me sople las venas
que me encienda y que igual, me apague

vivo entonces la excitación de la oscura noche
en el fondo de un océano de espejos rotos,
como abstractos autorretratos en agonía

vivo la mentira como una planta carnívora
que sale de mi boca y que se levanta robusta
como un muro que me deja del lado de mis pérdidas,
¡oh! mis pérdidas -cuantas lágrimas por ellas-
y la insufrible soledad

al final, un ser mermado y solo se arrincona
dentro de mi agotado cuerpo, 
enfermo cuerpo con la ropa sucia,
la mirada sucia y la piel del mismo color,
suplicando sueño y más sueño
para no estar en ninguna parte

es de día, y de repente
no encuentro caballo ni pies de regreso,
quizá era el tiempo cabalgando y no yo -me digo-
o quizá era yo en un espacio atemporal, brevìsimo
como un mudo e imperceptible chasquido de dedos

la memoria se oculta para no avergonzarse,
la voluntad llora su inutilidad y sumisión,
la conciencia se declara anestesiada
y niega cualquier ansia, cualquier culpa

y la vida... pero la vida...,
ah, la vida en cambio me muestra de nuevo
las otras cosas que siempre olvido, las que amo,
me hace señas, me sonríe,
me llama, me acaricia, me mira

y yo, yo entonces sin saber qué ve, qué la mueve,
me descargo sobre el piso-cama de mi dolor
y allí me dejo recoger y (¡por favor!) abrazar

en el alivio de ese amparo,
cierro el confiado abrazo
y no deseo morir jamás de otra manera

es otro momento y de repente,
cabalgo por el aire sobre mi propio Pegaso,
vuelvo a estar entre el cielo y la tierra,
sobre lo perdonable y lo perdonado,
frente a mi mirada y a otros ojos,
por encima de aquel océano de espejos rotos,
entre el amor y la pared.

IRMA, La Pillis

EL VACÍO TAMBIÉN ES UN CIELO


Me lancé trémula al vacío
cuando ya mis pies
no encontraron más la tierra firme

qué iba yo saber volar,
saber alguna cosa

si acaso, "algo":
el peso descomunal de
mi cuerpo precipitado,
ausente de conciencia
cayendo en los brazos de la nada

ha pasado un tiempo infinito;
sin duda se han secado mis mejillas y 
mi cabello, ahora, es largo como 
plumero de pavo real


entre claros y oscuros
se fue quedando la espera y
no sé en qué momento
dejó de importarme el miedo o
en qué segundo dejé de temblar

pero, tampoco sé qué día fue ése,
en que comencé a ser parte 
de los pájaros que hacen del vacío
su mejor cielo 
para emigrar al sol.

IRMA, LaPillis 

FURIA

Hoy tengo 
un desespero,
un agobio

la ansiedad se desborda,
no quiero detenerla,
estoy fastidiado,
furioso,
con ganas de patalear,
incómodo,
alterado
una fiebre perturbadora me sacude la mente,
me provoca envestir a la conforme multitud,
gritarles al oído bien fuerte, bien agudo,
abofetearles la vanidad y lanzarlos desde
lo alto
a ver
si con la caída, "caen"
hoy soy preferible dormido, pero
se me encresparon los nervios,
las cuerdas vocales
la paciencia se resiste violenta
quiero patear la indiferencia,
hacer una algarabía
que moleste,
que inquiete
alborotar a las avispas para que
les piquen la conciencia y la desidia
deshacerme
-de alguna manera-
de esta frustración que hoy
se levantó amotinada en la sangre
con los rostros
esclavizados,
deformados,
clonados,
-clon
clona
clonados... dos,
tres
siete
cientos... -
del mundo.

IRMA, La Pillis
2016

VOLVER A LA NIÑEZ

Volver a pasar por allí,
saber poco,
reír mucho,
andar sin monedas,
correr sin conciencia,
imaginar sin límites,
acompañar sin reloj,
estrenar ilusiones,
dar besos,
abrazar sin temor

volver a ser, como cuando 
no se es "grande".

IRMA, La Pillis 
2013

AMANECE


Amanece el día y me llama,
me llama con su voz blanca,
con su voz de trino

la diminuta luz abre el espacio,
entran el eucalipto y el pino,
entra el tiempo,
la cosquilla,
la conciencia,
la vainilla

ya no duermo,
ya no quiero

este día amanece
y me llama,
cada segundo me mira.

IRMA, LaPillis




SUPOSICIONES, Letra y voz de IRMA, LaPillis


Cuántas vidas se han roto
por cuenta de las suposiciones…

supongo que está bien,
supongo que no quiere,
supongo que se fue,
supongo que así es,
supongo que lo leerá,
supongo que no le gustó,
supongo que ya comió,
supongo que es feliz,
supongo que sí,
supongo que no

y así,
apoltronado en cómodas conjeturas, 
un juez imaginario, con voz imaginaria,
desde su imaginario sin constatar y sin conciencia,
condena a la realidad y a todas sus posibilidades
a no ser certeza de una sola pieza,
a ser el quiebre
desde donde comienzan
todas las distancias.

IRMA, LaPillis 

ME ABANDONÉ


He sido ventana abierta,
siempre distraída con 
tu frío o tu calor


pero creció maleza,
invadió el espacio 
y me avisó rotunda,
que ya no abro más 
que tampoco cierro


no he debido olvidar
mi razón de ser, de estar,
el abandono ha sido mio


sospecho ahora,
que esta conciencia en alerta
es una guadaña
-presta y en espera-
en mis manos.


IRMA, LaPillis 

2014

EXHAUSTA


El pelo revolcado de horas,
la punta del tacón boca arriba,
el puño blando,
la quijada descolgada
así, el ánimo
la espalda con calambres,
las piernas confundidas,
los senos olvidados,
el pecho ahumado,
la mente goteando,
los pies histéricos
la conciencia en duda,
el inconsciente ausente,
la mirada en blanco,
el corazón en neutro

esta noche sueño 
que soñaré tu mano
por todo mi cansancio.


IRMA, LaPillis 
2016

DE LA VERDAD


Un día te das cuenta,
de que "la verdad" es la mentira
que todos están acostumbrados a oír


un día te das cuenta,
de que decir la verdad
es mantener aceitadas y abiertas
todas las puertas

un día te das cuenta,
de que decir la verdad
es ¡increíble!

un día te das cuenta,
de que la verdad molesta como
pisotón al callo del ego, y ese dolor
lo conoce el dueño de ese pie

un día te das cuenta,
de que la verdad tiene nombre propio
y lugar y tiempo propio,
que no necesita intercesor,
ni moneda,
ni retórica de discursos terrenales

un día te das cuenta,
de que la verdad
no sólo facilita la vida,
pero también le despeja el camino de
tentativas falsas que sí conducen
a abismos certeros e irreversibles

un día te das cuenta,
de que la verdad es la realidad
que el mentiroso no puede soportar
sin avergonzarse

un día te das cuenta,
de que la verdad es una pieza única,
como una piedra preciosa
en nuestras manos

un día te das cuenta,
de que una vida por fuera de la verdad
es una vida en coma con la conciencia
de unas ganas insoportables de despertar

un día te das cuenta,
de que la verdad,
es que no hay verdad absoluta,
que cada ser tiene la suya y
que es digno de ella,
privilegiado y soberano de ella,
claro, hasta que miente

un día te das cuenta
de que la verdad, sea cual fuere,
es el único escenario perfecto para
ejercer la libertad de vivir y
vivir en libertad

un día, como hoy, te das cuenta,
de que crees saber la verdad de la Verdad,
y encuentras, en cambio,
que sólo estás empezando a averiguarla

la verdad..., ¿acaso la hay?

IRMA, LaPillis
2015

DE LA HORA SOÑADA PARA ESCRIBIR - Sentipensando

 

He leído:

"Los peces morderán bien el anzuelo justo antes del amanecer y justo después del anochecer, cuando la comida es abundante. Los peces se retirarán a las aguas más frías y profundas al mediodía, cuando el sol está en su apogeo".
No sé si voy a amanecer o estoy anocheciendo, pero tengo una abundancia de letras, una miscelánea de imágenes y un festival de modelos creativos que se me van acrecentando a minuto y van desbordándose, como un líquido emocional que va desembocando en este lago, para nada artificial, en el que me encuentro. Así que, tengo mi red repleta, descosiéndose mientras lidio con mi afán para no perder la pesca que se me ofrece en este momento que parece uno entre mil. Yo sé.

No sabía yo, en cambio, que a plena luz y al alcance del ojo, dos agujas al norte anuncian ausencia de vida en ciertos universos; que en ese momento uno tiene el sol -solazo- justo encima de la cabeza y que por eso, al calor de la superficialidad de los conceptos y las emociones, no se puede lograr juntar ni un par de palabras o ideas seguidas; los argumentos se derriten, y la poca inspiración termina en frustración de cenizas de un intento achicharrado. Qué malestar. Qué molestia.

No tenía conciencia yo entonces, del entendimiento de que, cuando queremos decir algo, escribir algo, entregar algo, así como en la pesca, para que un pez/escrito muerda/atrape el anzuelo/intención, hay que saber esperar el momento preciso que es sólo uno; el adecuado instante, la hora más silenciosa y serena, la de la escucha del propio latido, la del agua en calma, para percibir con absoluta certeza ese ascenso de la burbuja que viene del fondo buscando el respiro de lo que contiene, y que detona con intensidad sobre la superficie el movimiento de las ondas y las olas que definen el poema, la obra de arte, el regalo.
Hay que estar despiertos a la hora de más sueño, lúcidos en la hora soñada para escuchar la musicalidad que proviene del lado profundo; ese acorde que suena en el fino espacio de ese preciso instante entre la claridad cuando se torna oscura, y la oscuridad cuando amanece; es decir, en la inefable hora, la del vaivén de los tonos, del ritmo, de la abundancia; la de las dos bellezas, la de la extraordinaria visión, esa, la de la transición de la luz.
No sé si voy a amanecer o estoy anocheciendo pero...
Tengo buena pesca en mis manos y, con fuerza y firmeza sostengo mi red hasta su vacío.
Sírvase quien quiera.

IRMA, LaPillis




SUPOSICIONES


Cuántas vidas se han roto
por cuenta de las suposiciones…

supongo que está bien,
supongo que no quiere,
supongo que se fue,
supongo que así es,
supongo que lo leerá,
supongo que no le gustó,
supongo que ya comió,
supongo que es feliz,
supongo que sí,
supongo que no

y así,
apoltronado en cómodas conjeturas, 
un juez imaginario, con voz imaginaria,
desde su imaginario sin constatar y 
sin conciencia,
condena a la realidad y 
a todas sus posibilidades
a no ser certeza de una sola pieza,
a ser el quiebre
desde donde comienzan
todas las distancias.

IRMA, LaPillis 

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

POEMAS LARGOS

Dicen que los poemas largos están  condenados a no ser leídos yo escribo poemas largos nada tengo en contra del decir breve,  o dudas del po...