domingo, 14 de mayo de 2017


Filosofar es adentrarse dentro del pensamiento sin ataduras ni atavíos, artesanalmente; es atreverse a buscar en el recinto más profundo y desconocido del ser humano y disponerse a descubrir allí, - mas allá del enunciado - alguna pista, algún chispazo, algún indicio sobre la existencia de "una luz o verdad", para luego mirarse a los ojos, con asombro y conciliación, uno con ella.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2017



En este trayecto existencial
desde el principio del sonido
al final del eco
algún poeta
o una poetisa - como yo -
habrá dejado señales
como migas de pan
en ese camino que
él o ella
ni siquiera conoce
los poetas escriben
todos los días de su vida
- aunque no escriban -
y a veces
se pierden en caminos ajenos
pero
nada qué hacer
esto es lo de ellos:
"abrir las rejas del
campo y
apuntar
sin temblar
a las fronteras".

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2016
De la manada
del jardín
del sistema
del firmamento
de la multitud 
de la red
no es
- ni siquiera -
esta sombra mía
que orbíta sin
trascender las paredes
del mundo
de quién es entonces
la huella que tiene
mi nombre
de dónde es la luz que
me hace sombra
con qué argumento me creerá
algún día
algún juez de la tierra
esta historia...
no obstante
hablan los zapatos
en mi closet
sobran las pruebas
suman los testigos
y, sin embargo
como un acertijo
pareciera que
justo cuando lanzaron el semillero
el viento hubiera estornudado
sobre mi.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017
Es la mano vacía e indignada
 la que empuña firme la espada
es el brazo acalambrado y desnudo
el que levanta decidido la espada
es el ojo lacrimoso y atónito
el que ve promesa en la espada
es el corazón infeliz y cabreado
el que decide el filo de la espada
es la razón invalidada y presa
la que atina al objetivo de la espada
- ¡que caigan esas cabezas!
que cambien los adjetivos
que otro golpe de fortuna
se afile y nos divida el tiempo -
es hora
es ahora
que es el hombre libre
el que no necesita espadas.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017

Las personas, como los frutos, estamos expuestos durante la vida, a la buena luz o a la buena sombra. Muchos, en cambio, sólo reciben la acometida del rayo maligno de la deforestación y, es así como pierden sus bosques y en consecuencia la posibilidad de frutos sanos y florecimiento. Las personas, entonces, se relacionan con lo que se ha alimentado su tierra. 
Así, las personas, como los frutos, somos una transformación y un resultado: De la pulpa amarga, amargo el jugo, de la dulce fruta, ... ¡adivina!

IRMA PEREZ, La Pillis - 2014

En la prisa por
el espanto del tiempo perdido
la muerte afila su sonrisa
sin ser vista
nadie la ve porque todos corren
no corren de ella
corren de ellos
van mutilando los brazos del día
y la noche se acuesta en el piso
con hambre
hacen ruido
filas
reglas
el espacio es el oro
por el que se tumban las cabezas;
la masa está cruda
y el horno
ya perdió su fuerza.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2016
Se nace y se levanta esa mano
el puño aprieta y sacude el par de vidas
como una uva pasa en la mano de Dios
se dice que el soplo ayuda
así que
es cosa de confiárselo todo a él sin
un "hasta que", pues no se sabe
tampoco el brazo elástico
que abre la mano
adivina lo que rueda y a
lo que se enfrenta
se vive en el aire
sin alas ni árbol que trepar
aquí no hay magia
no se levita
solo se gira para girar de nuevo
y luego, otra vez y más
mientras
se vive el mareo de la incertidumbre
y se ruega, sometido
que se manifieste definitivamente
alguna providencia sobre las dudas
al menos
tocar en puntas
el piso del agujero que tanto mira
o, estrellarse de una vez en
cualquier suerte
con tal de entender
porqué se nace
para terminar siendo
un par de dados
en permanente caída.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2014

Esta es la hora
en que
se cierran las ventanas
las grandes
las viejas
las blancas
las de madera
las del bus
las de la finca
todas las ventanas
se cierran
a esta hora
pero hay unas
que se rehúsan
que ponen tranca
que coquetean
que disimulan
que no suben
que no caen
que se resisten
que alargan el atardecer
ventanas abiertas
- a esta hora -
como mis párpados
cómplices
inocentes
vigilantes amangualados
con el deseo necio
de mis ojos
de verte
a esta hora.

IRMA PÉREZ, La Pillis


Hace tiempo no hay noche
digo, para los dos no hay noche
la quietud del cuerpo
no comulga 
con la inquietud de la mente
en cambio
el fuego...
el fuego es una foto de mi.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014


Hay quien piensa
en la misa
otro que piensa
en la dieta
está quien piensa 
en la fiesta
en su "aire"
también, quien no piensa
en nada
pero yo
no pienso
ni en la misa
ni en la dieta
ni en la fiesta
ni en el aire
porque
cuando rezo
cuando como
cuando celebro
cuando respiro
y, cuando sueño
pienso en ti
en ti...
como quien piensa
en su misa
en su dieta
en su fiesta
en su aire
en su sueño...

IRMA PÉREZ,La Pillis - 2013
Hubo una vez un mundo
donde la gente leía:
miraban primero las letras solas
 luego las juntaban
¡ésa era una palabra!
una palabra decía tanto
como dos o más seguidas
y la gente quería saber más
decir más...
¡ésa era una frase!
entonces, escribieron mucho
mucha verdad
mucha mentira
muchas historias
mucha mierda...
¡eso era un libro!
de todo se escribió, incluso
sobre el sentir
sobre el pensar
sobre el vivir
sobre el amar...
¡ése era un poema!
hubo una vez un mundo así
pero, había que evolucionar.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013
En sombras amanece la pregunta
se ensombrece el cielo
la casa
la punta inicial de la respuesta
la sombra, a todo le hace sombra
y bajo ella
se pudre la raíz que no se calienta
las dudas son sombras
habitantes de los ojos ciegos
pelos en la cara que
necesitan despeinarse
sacudirse con fuerza
pasar por el mareo que precede
el maravilloso evento
de descubrir la luz.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013

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DE LO IMPERDONABLE


Cosas imperdonables están sucediendo
cosas que pasan desapercibidas
invisibles
torpemente aceptables
como el tiempo de ayer
y el minuto anterior
como la última vez que se sabe de alguien
y la primera en que nos dio su abrazo
como la transición de las estaciones
y la dolorosa muda de piel de la tierra
como el fin del romanticismo
y el placer de jugar cualquier cosa
como la costumbre del hambre ajena
y la complicidad con la gula
como las ilusiones falsas
y las mentiras cultivadas
como la ronquera de los pájaros
y la tos del mar
como el brillo hipócrita de lo aparente
y lo convincente de su sonrisa
como lo que omitimos por egoístas
y lo que acusamos por ignorantes
cosas imperdonables están sucediendo
cosas que han pasado desapercibidas
invisibles
torpemente aceptables
como el paso del amor
y de todo el amor.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014

Anoche lo supe
no lo vi
nadie me lo dijo
lo supe solo así
así, como se saben 
esas odiosas certezas que
revientan el oído de la realidad
un fin
un desprendimiento
una visión ocre
el uno con el otro
sin ser
tu y yo.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014

FINALES


Mírame
sigo siendo el mismo
aunque digas 
que me ves distinto
a mi me pasó
el tiempo por encima
y con sus instrumentos afilados me quitó
la piel y otras cosas
me pintó con el color
de su ácida saliva
y le quitó el brillo a los dientes con que sonreí
mis mejores melodías
sin embargo
mírame
sigo como siempre
de pie donde me pongan
afinada permanece mi garganta
entre la nota más baja
y aquella que más te alcanza
mírame y
no dejes de mirarme
que necesito esa mirada tuya
como chispa que atice el viento
consumiéndome
prendiéndole fuego - por fin -
a mi última madera
con su abrazo.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2013

TODO PASA


Pasan tantas cosas mientras pasa el sol:
el rio pasa
la basura
el dolor
la rata pasa
pasan las protestas
el vecino
la hoja
pasa la hora de la cita
el sabor salado
la imagen
pasa el pan por la garganta
el miedo al coco
el frío pasa
la fiebre
pasa la incertidumbre
pasan tantas cosas mientras pasa la luna:
el sueño pasa
el celador
la loca pasa
el humo
pasan las arañas y las ganas
el beso en la escalera
pasa el minuto de llanto
el viaje
abril
el martes
y, mi vida pasa
como pasa todo
todo
excepto tú
que no sucedes
ni pasas.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2012
Sin importar nada
el día sucede
afuera
adentro
o camino con él
o, él
se irá sin mi.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2016




Es mi fortuna, mí amor
que sea tu hombro
el mullido cojín de mi cansancio
que sea tu cuerpo un puerto 
desde donde
me saludas
me guardas
me esperas
que tus ojos sean
mi campo
mi hogar
el cielo abierto
donde citamos los encuentros
qué puedo ser yo, mi amor
cuál tu fortuna
qué luna de oro te falta
qué deseo que haya querido tu boca
y yo
no haya sido ese beso.

IRMA PÉREZ, La Pillis- 2013

COSTURAS


Teníamos en nuestras manos
la tela que con tantos hilos tejimos…
… Arte…
le hicimos fuerte
colorida
llena de texturas
tomamos medias, metro, tiza
delineamos tu figura, la mía
ajustamos el molde
reforzamos los costados
juntamos alfileres para cada encuentro
hilvanamos, - por si acaso -
revisamos la puntada
marcamos algunos ojales para
los botones de ambos
Qué maravilla
¡tu ojal y mi botón!
¡tu botón y mi ojal!
como dos manos abiertas, dispuestas
a acercarse
a cerrarse
a soltarse
precisa quedó la prenda en tu pecho amplio
en mí, como justa pretina alrededor
de mi cintura
la estrenamos
la lucimos
pasamos la prueba
-a prueba de todo, parecía ser -
de la intemperie
de la acidez
de la mancha
del hierro
de las puntas salidas
pero la usamos y
abusamos
una y otra vez
llego el desgaste
cedió la puntada
se deshizo en flecos
se rompió en pedazos
ahora, el costurero amontona hilos y agujas
las tijeras aguardan silenciosas en el fondo
y los dedales…
los dedales se ponen de moda.

COMPAÑÍA


Atiendo a la sombra cuando 
me llama para decirme algo
ella me observa
me detiene
es grande si me retiro
si me acerco, hasta me abraza
me obliga a verla para verme
ella no siempre es de lo claro la oscuridad
de hecho, refleja muy bien todo lo que
le sobra y le falta a mi contorno
ella no habla
no dice nada
solo escucha
fuma
hacemos dúo con figuras de humo
entonces, le cuento lo que ella ya sabe
y cada vez, cada tantas veces
le agradezco que esté allí
al menos ella, - mi sombra -
conmigo.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2012
¿Qué es lo que pasa con el tiempo?
El tiempo enloqueció. Nunca más hizo fiesta ni siesta, nunca más se sentó en la puerta de su casa a ver pasar los detalles de la vida. Nunca más se acomodó a ningún disfrute. Nunca más se relajó, ni se subió a un columpio a elevar las emociones y, nunca más se tomó un café con el hombre, mientras ambos fumaban su pipa en calma. Un día empezó a correr y nunca más se detuvo. 
El tiempo enloqueció. Lo que vivimos ahora es la esquizofrenia de cada día; segundos, minutos, horas, meses - nombres del tiempo - que, apenas si hacen contacto con la realidad. 
I.P.
Esta mañana siento
cómo pasa la navaja
descubrir el horizonte tras
el velo de mi ventana 
- como cada día -
hoy, no ha sido igual
no puede ser igual y, al mismo tiempo
no puede ser distinto
sé que con sólo mi mano izquierda
puedo doblar el pensamiento que me acosa
pero mi mano derecha
está inquieta y muy ansiosa
así que esta mañana
estoy partida en dos
como papaya a punto de ser
picada en pedacitos
pasa la navaja y tiemblo preguntándome:
¿Cuál de mis dos manos, decidirá este día?

IRMA PEREZ, La Pillis - 2013


EL POEMA MÁS CORTO

Fue.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014


Voy a proponerle al sol
que me invite
a subirme a su espalda
que abra bien los brazos
y patee las nubes bien lejos

entonces
desde allá arriba 

ver
entender
qué es lo que le pasa a la gente
que ya no "suda".

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014

DE LLAVES Y PUERTAS


El pensamiento es una llave que
abre todas las puertas
hay tantas puertas que he abierto
y, sin embargo
ninguna ha sido
para encontrar mis sueños, todavía
a veces
en los recovecos de esos
diálogos conmigo
aparece la forma
el entusiasmo hace espuma
la llave gira
los pies se liberan como
llegando a casa
si…, como llegando
pero, otras veces
como ahora
el pensar, no es llave
tampoco cerradura
es, en cambio
una puerta lisa y sin bisagras
como tapia antigua de cemento
en donde rebotan todas las posibilidades
como inútiles llaves de caucho.
IRMA PEREZ, La Pillis – 2014

Hay poetas por fuera de los círculos
autores en anonimato al margen
de toda figura geométrica
de toda métrica
mirones del espacio
extranjeros de lo colectivo, eso
que se queda al otro lado
de este "campo abierto"
donde vivo yo
hay poetas obstinados
gente rara que huye de la gente
solitarios que prefieren
la "otra cosa" a lo habitual
gente atorada de emociones
observadores como búhos
nocturnos
invisibles
hay poetas que guardan
la voz cuando escriben
porque están convencidos de que
"es otra" la voz que
susurró aquellas palabras
saben que se precisa aquella... aquello...
ese vibrato en la amargura, en la dicha
esa ronquera en el nudo ciego del verso
esa agudeza que alcanza a la distancia
esa compasión con el silencio
ese tono, cuando al amor le falta el aire o,
cuando todo lo que cansa, sobra...
hay poetas que no pertenecen a nada
y nada les pertenece
autores por fuera de los círculos
voces anónimas
letras sin libros
habitantes de campos abiertos, en todo caso.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2017