domingo, 14 de mayo de 2017

Es la mano vacía e indignada
 la que empuña firme la espada
es el brazo acalambrado y desnudo
el que levanta decidido la espada
es el ojo lacrimoso y atónito
el que ve promesa en la espada
es el corazón infeliz y cabreado
el que decide el filo de la espada
es la razón invalidada y presa
la que atina al objetivo de la espada
- ¡que caigan esas cabezas!
que cambien los adjetivos
que otro golpe de fortuna
se afile y nos divida el tiempo -
es hora
es ahora
que es el hombre libre
el que no necesita espadas.

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017

No hay comentarios:

Publicar un comentario