LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.




¡Qué cosa! 
tantos poetas haciendo poemas.
Y tantas veces 
la vida
como un papel en blanco,
mudo, 
arrugado rabiosamente,
listo para ser arrojado a la basura.


IRMA,LaPillis




De repente, 
llega la poesía y dice cosas 
que yo hubiera querido decirte

ella es el derrotero 
de mi lenguaje pobre
para mi desmesurado amor.

IRMA, LaPillis

POR SI ACASO

Voy, salgo de casa, 
dejo la cama tendida,
limpio el lavaplatos,
llevo monedas, bufanda,
notas sobre educación,
motivación, esas cosas, 
y una galletita,  por si acaso...

todo por si acaso,
acaso me toque esta vez,
esperar y esperar, 
y esperar en la puta calle.


IRMA, La Pillis 



A diario buscar la palabra
que sea el anzuelo que atrape las ansias
de los peces que viven, sin saberlo,
en las orillas de su propio océano
palabra: anzuelo de ansias
espera de grueso hilo: la pesca.

IRMA, LaPillis

DESAHOGO



Tengo unas ganas de ponerme furiosa,
de que la rabia me muerda, 
de morder la rabia,
de tragarme la bala,
de que me trague el pozo

quiero quitarme la molestia que me agobia
y el fastidioso ruido del mutismo que me mata

el borde de la cuenca de los ojos pintarlo con rojo,
y con rojo destacar este momento febril e irrespirable

tengo unas ganas de acorralar la ira,
de ponerla a agonizar colgada de un árbol,
que de rodillas suba a la cumbre del acantilado y
de allí se lance por pura piedad consigo misma

quiero ser los pies de la rebeldía y con ellos 
abrir un hueco en la tierra por donde
la cólera sea engullida, triturada, escupida

quiero irrumpir en la habitación del juez,
subirme al visible estrado y ser contundente
como su embravecido trueno

acusar a la impotencia de invasión y abuso
y usar mi pulso como voz, testigo y prueba

tengo unas ganas, 
ahora..., 
de sentarme a la sombra de un árbol
a escribir versos desahogados 
y serenos...


IRMA, LaPillis



UN SILENCIO DE 1968

De un momento a otro, 
el ruido de la metrópoli,
los monótonos relojes,
los callejeros susurros,
la ronquera de la maquina,
el agitado latido,
la bronca de las nubes,
la tos de la chicharra,
las voces cantando,
los vecinos llegando,
las perversas sirenas,
los motores andando


la rabieta del agua, -la de mis ojos-
la estridencia del gallo,
la algarabía del perro, -mi voz-
el estallido del mundo, -mas allá del mundo-

el vacío finito,
la amistosa soledad,
la amabilidad de la luz verde, -de la vela-
la complicidad de la calma,
el derroche de ganas, -de risas-
el placer de oír, -de amanecer-


todo,
todo lo que existe desapareció,
se fue contigo


de un momento a otro, me espanto,
silencio,
silencio,
silencio por debajo del silencio,
por encima de la vida, el silencio


como un día domingo a las tres de la tarde
en 1968.


IRMA, La Pillis 
2015

LA OTRA SOLEDAD


No se trata de esa soledad,
esa que agota hasta 
las reservas ocultas en el interior 
de un sueño

es la otra, la corpulenta,
la del estrangulamiento tenaz,
esa que asfixia 
y no deja morir.


IRMA, LaPillis 
2015


MALDICIÓN



Cada vez que me rozas
se me abre esa herida

ni tiempo le das 
para que sane,
para que cierre

azotadora,
despreciable,
inmundicia de poder

no me pidas que aguante,
que me vaya por uno de tus lados,
que no abra mi boca para maldecirte

¡guerra maldita!

IRMA, La Pillis 

ELEGIR

Esto que hago...,
quizá no pueda hacer otra cosa,
quizá sí

uno no puede pasarse la vida 
sentado en la mecedora de un "quizás",
uno no puede disolverse, 
y no elegir.


IRMA, LaPillis 
2015

SI PUDIERA SER TU


Si pudiera ser tú un sólo momento,
entendería lo que siendo yo, no puedo


sólo se que te encontré herido,
mal herido,
pero claro, no fue tu herida
lo que vi en tus ojos el primer día,
tampoco el segundo, ni el noveno


jamás tu abrazo me ha hecho pensar
en las variables del clima
o en lo temperamental del tiempo,
pues siempre me has rodeado
como frazada de fleece y rosas
todos los días de primavera en invierno


si pudieras ser yo un sólo momento,
entenderías lo que siendo tú, no puedes


que también yo tengo una herida,
que no sana porque es reciente,
que me la hice un día
con una de las esquinas de tu tormento,
que si me muevo se abre,
que si no, es peor,
que me duele más
cuando desapareces,
cuando recuerdo el último instante
en que te vi y no te detuve,
cuando, abandonándote, 
lo dejas todo, a mí,
y cuando, sin anestesia,
me cruza de un lado al otro del pecho
el frío arpón de tu imagen, sin vida


si pudiera ser tú,
pero no, soy yo,
observadora de tu lucha,
chicharra despertador de tu pesadilla,
amiga en la tribuna
entre la multitud que te ama,
entre la soledad que te espera


así, siendo yo, 
y tú
¡gracias a Dios!
siendo tú.


IRMA, LaPillis 
2014

PROFÉTICO


Viene una caballería armada,
al frente son carne y hueso 
cabalgando en contra

hostiles y resentidos,
como el más despiadado adversario;
vienen a degollarlo,
a atravesarlo por el centro

querrán patearle como otras veces,
escupirle,
endilgarle sus miserias con ensañamiento y,
con arrogancia y frialdad, 
mirarle desde arriba

vienen todos envalentonados a invalidarlo,
por todos lados echando baba y plomo
secundando una guerra
unilateral e inútil

de este otro lado,
el amor aguarda
desarmado,
firme,
dispuesto a defenderse sólo

les mira de frente
con melancólica ilusión

no le teme a ellos,
le teme a la profecía:
que otra vez,
tampoco le vean.

IRMA, LaPillis 



UN HORIZONTE POSIBLE

Estoy al otro lado del acantilado,
no tan lejos como para no verte

a su borde le huye tu pie derecho
pero tu izquierdo, se revela suicida; 
le miras de reojo,
de frente, nunca como ahora

te preguntas
por la vida,
por la muerte,
te quieres mover,
correr en reversa,
pero la serpiente se ha enroscado
y es un rastrero con raíces

le arrancas frustrado plumas a las aves
mientras ellas
sólo pasan de largo sobre tu cabeza;
ninguna finge

estás como la trémula hoja
del árbol de otoño,
como la gota que se precipita sobre
la vertical de un espejo,
como la jugada desahuciada 
en un juego de "Jenga",
como la oxidada armadura del miedo,
todo, a punto de 
una caída inminente y sin presagio
en los brazos firmes
de un horizonte posible.


IRMA, LaPillis 



LEJOS DE LO IMAGINARIO





Hay un lugar para cada par de pies,
un lugar donde es blando caminar y
es posible desarrugar las alas

un lugar abierto como sábana de cielo,
cerrado como abrazo a media noche

hay un lugar para ti,
hay un lugar para mi,
lejos,
muy lejos de lo imaginario.

IRMA, LaPillis 


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

ENTRE LA POESÍA Y YO

La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con...