LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

DEL BESO

¡¿Qué pasa con los besos?!
con los besos en la calle,
en los labios, en la boca,
con el beso a cualquier hora
en la silla, en cualquier parte

qué pasa con los besos
que parecen criminales,
ocultos en las horas oscuras
y a vergüenza condenados, 
que terminan muriendo
en manos del prejuicio
o del malicioso
que lo considera un pecado

qué pasa, pregunto yo,
que amo el beso,
el febril, el loco, apasionado
el tierno, el de amor inesperado

¡en la boca!
¡mil veces!
¡que se sepa!

que si por él
he de morir yo tanta veces,
después de un beso,
tantas veces, también,
yo habré resucitado.

IRMA, LaPillis 

POEMA PARA EL HOMBRE QUE NO LLORA

Las lágrimas desembocan en el mar,
el hombre que diga que no llora,
es de los mortales
el más triste de todos

pobre contenedor 
de silencio y desconsuelo,
tortuga sin cabeza que 
ni repta,
ni vuela,
ni trepa

frustrado niño que no juega,
frustrado hombre que no sueña

el infinito océano es su espejo,
reflejo de su propia pena 
que no se conduele ni cesa

el hombre que diga que no llora,
tiene amarrada a su cuello
la piedra del orgullo,
y su vida, lanzada al vacío
como lágrima por su mejilla,
cae,
cae,
cae.

IRMA, LaPillis
2013


SOBERANÍA MIA



Aquí estoy de nuevo, en una esquina cualquiera
de este espacio amañado de fantasmas y duendes,
entapetado de hilos de luz y de otros hilos que,
otrora, entraran por debajo de mi puerta

me siento sobre su escasa sombra 
y alcanzo a ver mis pies desnudos 
aferrándose al piso como garras de león 
a la desprendida roca

mi cuerpo inmóvil, tirita y suda, 
sufriendo calambres y dolores en las uñas de
mis encarnadas manos, ya cansadas de arañar
las mismas paredes sin pintura

aquí, en un rincón cualquiera, 
desde el vértice de este lugar 
donde vivo la quietud del tiempo,
me sorprendo de improviso 
de la claridad que oscurece mis ojos

entonces, me doy cuenta de mi propia clausura
y aparezco sin pestañear, sin duda, 
de pie, desnuda, 
al borde de la puerta

siento que caen cadenas, grilletes y muros,
y al fondo, tras el estruendo y la agitación 
unas trompetas en su tesitura divina
me anuncian la bienvenida 
con su beso de viento sobre mi palidez

ahora, es otro lugar, otro ser me habita
expuesto y vulnerable como recién nacido

un miedo de desabrigo me amenaza 
y me toma por el cuello,
me quiere quitar el aire y todo impulso de
conocer mi soberanía

pero yo, ya estoy afuera,
yo, ya, 
me supe libre. 


IRMA, LaPillis







AL BORDE DE TUS OJOS




Yo amo ese pedacito de piel...,
ese pequeño pliegue
al borde de tus ojos
donde a veces cae tu lágrima,
donde estoy cuando sonríes,
donde sueño poner mi boca.

IRMA, LaPillis

FINALES

Mírame,
sigo siendo el mismo
aunque digas 
que me ves distinto

a mí me pasó el tiempo por encima
y con sus instrumentos afilados
me quitó la piel y otras cosas,
me pintó con el color
de su ácida saliva
y le quitó el brillo
a los dientes con que sonreí
mis mejores melodías

sin embargo, mírame,
sigo como siempre,
de pie donde me pongan,
afinada permanece mi garganta
entre la nota más baja
y aquella que más te alcanza

mírame y, no dejes de mirarme,
que necesito esa mirada tuya
como chispa que atice el viento,
consumiéndome,
prendiéndole fuego -por fin-
a mi última madera,
con su abrazo.

IRMA, LaPillis 


Poema TU ROSTRO DE CIELO


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

ENTRE LA POESÍA Y YO

La Poesía se ha ido. Ella hace eso a veces. Pero esta vez, antes de irse, me habló con los ojos llenos de verdad y de bondad. Enfática y con...