Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

DE ESOS SILENCIOS

Me enfermo del peor de los silencios,
soporto su escalofrío y todos sus calambres 
frente los ojos que se confunden con el 
rosado de mis mejillas afiebradas

no es mentira si no lloro,
si me levanto un poco y camino,
si me quedo mirando cuando nada miro o, 
si no me quejo y sonrío

me enfermo de estas aguas que no fluyen,
de saber del lujo que es para mí
la espera,
que cada vez que respiro… duele,
que me duele la tarde cada vez que termina 
me duele demasiado la soledad de mi cuerpo

pero no, no moriré por esto,
aunque esta sea la estancia más oscura 
la última instancia de este sueño

sólo estoy enferma del peor de los silencios,
presintiendo el no retorno del deseo
ya casi,
sintiéndome
sobreviviente absoluta de ti.

IRMA P. 



Hay días en que uno se levanta alebrestado, con la indignación sin piel y expuesta. Así, como soldado en ayunas de motivo, causa y principio para aguantarse-mamarse-bancarse un uniforme que no merece su capacidad de aguante. Hay días así. 

IRMA P.  



 

LA HORA DEL LIMBO

 

Esos estados inmersos en el sin saber,
ese lugar donde 
la pesada incertidumbre te 
empuja al fondo del pozo como 
cuerpo de pluma con pies de piedra, 
por horas, 
por días,
respirando sin pulmones

todo parece haberse detenido en 
el borde inferior de la esquina de esta página,
justo en el renglón que dice:
“y deberás empezar de nuevo y 
de nuevo, y una vez más, 
y así sabrás que…”

entonces, 
quedas como estás, sin estar,
ni en lo caliente, ni en lo frio,
parecido a un reloj detenido en 
la muñeca del limbo
donde el tiempo en espera se reprime

pero, 
eso es falso,
porque la vida se las sabe todas:
pasa y te saluda -paralela-,
te alza una mano y se despide 
mientras tú le miras 
y sólo sabes que 
sigues inmerso, inmóvil,
en algo así como... la nada.

IRMA P. 




En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

CON MI PLUMA

Escribí versos, escribí cantos,  escribí denuncias, testimonios,  desvaríos y romances.  Escribí "colmena" como la abeja obrera  y...