jueves, 3 de diciembre de 2015

Hasta que vuelvas
con tu traje de once luces
y tu rostro de penúltima luna,
hasta que me alcances
de nuevo y yo esté... 
esté quizás mas grande
o tal vez menos pequeña,
hasta entonces,
te despido agradecida
por sacarme a bailar
en puntas de pie, sin quebrarme
y, en aceitadas ruedas
por encima de los pisos falsos
y las expectativas imposibles,
por todo lo bueno que queda
de este tiempo con tu nombre,
por todas tus noches sin desvelo
y todos tus días de sueños;
por pasar...
por la garganta pasar,
Noviembre.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015

Dicen que un día, muy de los primeros, la mujer dejó de sonreír y así día a día su descendencia. No cuentan exactamente qué fue lo que pasó, sin embargo, dicen que esa fatal consecuencia empezó, cuando entristecida y sin entender porqué, se vio involucrada y como señuelo en aquel cuento condenatorio de la manzana. 

I.P.


No depende de ti
la altura que alcance
con mis propias alas,
a veces
estoy sobre la copa de un árbol
y canto la balada del sol
y otras
camino la calle
y busco la miga
por donde andan los pies
que corren
que pisan
que se detienen a verme
que nunca se detienen.
Pero también hay otras veces
en que nada esta arriba
y tampoco hay nada abajo
y se crea ese espacio
que tiene las formas de tu cuerpo
y la fuerza de tu ser,
y con aquella confianza
que libera la bondad
del tiempo compartido
me entrego de nuevo al juego
y jugamos
y vuelo contigo
¡y volamos!
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2013

Como la copa de cristal
que no puede ocultar su contenido,
así el rostro y la mirada
no pueden esconder su claridad
o su agua turbia,
a veces, lo feo
puede ser la otra mitad
del vaso lleno,
otras veces, la belleza
puede ser tan solo
un recipiente vacío.
IRMA PEREZ, La Pillis

Poema, MUJER

MUJER
Mujer
quién te dijo que pintaras tu rostro
que ocultaras tu rastro
que engañaras al tiempo
que aumentaras tu ego
que bajaras de peso,
quién te convenció de eso,
de eso que te distrajo de ti;
quien te lo dijo se pierde de ciego,
es que no es la belleza
es
la mujer.
IRMA PEREZ, La Pillis

Tengo tantas cosas en la cabeza sin palabras
pudiera ser
debería ser suficiente no decir nada
pero no
todo espera en la punta de los dedos
en el final de la garganta
a que se detenga el hervor
que repose
que no queme.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Digan lo que digan
el tiempo de una foto
siempre es pasado.
Luego no hay nada
pues, entre eso y esto 
solo se ha robustecido
la importancia
de "aquello"
de volverte a ver.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014
Ese poeta que escribió
los versos más tristes esa noche,
cómo pudo saber
sin conocerme
que tu no estarías conmigo.
Si, poeta
esos fueron los versos más tristes
que escribiste
para mi larga noche
y para este largo olvido.
IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014

Poema, LAS NOCHES MAS LARGAS

LAS NOCHES MAS LARGAS
Las noches de luna llena son las mas largas
un beso dura un siglo
lo mismo que una balada o un te quiero...
son mas largas y son mas frias
es mentira la fama de tanta belleza
los romanticos se engañan porque saben soñar
los solitarios beben la copa de lagrimas y vino
los crédulos dialogan con ella y con las matas
los amantes se reunen y se apresuran y se aman
y yo
yo en las noches mas largas de la luna
me siento a mirarle pasar por mi ventana
tan grande...
tan brillante...
tan efímera...
tan sola...
ella... como yo...
IRMA PEREZ, La Pillis - 2012

Poema, BÚSQUEDA URGENTE

BÚSQUEDA URGENTE
Puede uno perder las llaves
el reloj, la bolsa de monedas,
puedo uno perder el avión
el curso, la oportunidad,
puede uno perder la magia
las ganas, la sensibilidad,
puede uno perder el tiempo
el camino, la cabeza,
puede uno perder el mapa
el texto, la linterna,
perder como quien no gana
ganar perdiendo
perder después de perder,
puede uno perder el miedo
la fuerza, la fe...
puede uno perderlo todo
pero no puede uno
perderse a sí mismo
y como si nada
seguir viviendo.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015

Poema para leer con una copa de vino al lado.


Emoticón heart
Si la poesía fuera un viñedo:
la mujer mira el viñedo
y se come la uva 
con piel, pepas y todo,
el hombre mira el viñedo
y se come la uva
con todo;
el hombre no mira el viñedo
y se come la uva,
la mujer no mira el viñedo
y pasa de la uva.
El viñedo es del hombre
y la mujer da por hecho
una copa con su nombre,
el viñedo es de la mujer
y el hombre degusta
y vuelve si le embriaga;
el viñedo es del hombre
y el hombre compra el vino
en un supermercado,
el viñedo es de la mujer
y la mujer se mira en la botella
antes de comprarlo,
Hay que ver las posibilidades infinitas
que hay en un racimo de uvas;
por fortuna, abundan los viñedos,
los colores de uvas
y las formas de las copas,
pero no es el viñedo el que
selecciona el género,
es la boca,
que encuentra el poema.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015

Poema, ESTOY

ESTOY

Puede ser una luz
la cortina abierta
la musica por la ventana
el sombrero colgado
cualquier señal
y estoy o no...
Pero para ti
amistad incondicional
bahia de amores
con o sin luz
en silencio o en sombra
el sombrero afuera
la pared sin nada...
para ti será claro
y sabrás que estoy
como siempre he estado
no tendrás dudas
como nunca has tenido
porque estar para ti
es una certeza
siempre un acierto
sin preguntas
sin respuetas...
solo lo sabes
solo lo sé.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2012

Por mi amigo he ido a la batalla
sin que me lo pidiera;
le encontré en el suelo
en la otra orilla,
sin fuerzas, sin armas y sin voz,
en el pozo insufrible
de su propia sangre y lagrimas;
desde allí, desde ese abismo
me miraba quedo en agonía
con la súplica tímida, última quizá,
de quien solo le teme al abandono.
Nunca me dijo que me quedara
pero yo, yo aún no sè
qué pensaba dentro de mis botas,
cuando pequeña, delgada y dispuesta
le cargué en mis brazos
queriendo ponerle a salvo a toda costa.

Al final vine a saber
que no hay guerra pequeña
ni paz a medias,
que la amistad no es si se permite tibia,
que en el mundo estamos
y que a veces somos solo dos,
que el otro es vulnerable, como yo
imperfecto, como yo
escudo y resguardo, como yo,
pecho blindado
entre la punta de una flecha envenenada
y el corazón.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2105
Hay una parte de su historia
que el hombre no cuenta nunca,
porque si lo hiciera,
todos sus silencios
se convertirían en chicharras.
Dicen que las chicharras,
mueren con el estruendo
de su propio sonido.
IRMA PEREZ, La Pillis - 2015

Poema, CUANDO TE VEO, LE VEO

CUANDO TE VEO, LE VEO
Te lo explico con los ojos cerrados
porque esta es la forma
en que siempre le veo...
Sólo cuando tu apareces
se transforma en ti
y tu en él,
tiene la cualidad de ser la ternura de la sombra
el vestido de tul de la luz que no ves cuando te beso
el farolito intermitente que nos guarda los rubores
y a tus bellos ojos, en los ojos mios.
Ahora entenderás, mi amor
cuánto me gusta saber
que cuando cierro los ojos puedo verte
pero cuando los abro y, te veo,
el amor se explica con tu sonrisa de verso
y como poema
se desnuda
y se hace.
IRMA PEREZ, La Pillis

Poema, EL OLOR DEL PAN

EL OLOR DEL PAN

Yo no sé hacer pan
quizá por eso tus manos 
son sagradas para mi...
como bendita es esa mezcla 
con harina, huevos, agua
cariños y otras cosas...
Basta abrir el horno
un poco
para saber a qué huele
el amor algunas veces...
IRMA PEREZ, La Pillis - 2012