
Nadie puede decir
que cuando pasa el viento
no pasa nada
sin embargo,
en su "dar por hecho",
todos lo dicen,
como si "despeinarse"
no fuera un acontecimiento
revolucionario,
el movimiento, una protesta
en contra de la muerte
y,
como si la brisa no fuera
caricia de tus dedos
-de ida y vuelta-,
entre la nostálgica
memoria de mi pelo.
IRMA, LaPillis
2018


