LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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LO QUE NOS ARDE EN EL PECHO


¿Qué vamos a hacer con tanta tristeza?
la última vez que nos visitó la compasión
ni siquiera tiene fecha
porque no hubo notario que la certificara, 
ni gobernante, ni dama, 
ni experto,
ni mujer, ni hombre,
ni piel de nadie que filtrara pena
o un ápice de ternura 
en alguno de sus ojos

desde entonces, 
la tierra acumula sus vergüenzas
debajo de almohadas de plumas y 
en alcantarillas techadas con alfombras de lujo 
y cabezas con corona

la mezquindad y la violencia 
se anotan la gran cifra de victimas a diario,
declarando camposanto al mundo, 
y a la vida, desierto de bondad, páramo
 
¿Qué vamos a hacer con tanta tristeza?
si no nos conduelen las lágrimas de la alegría,
si no nos conmueve un poema de amor,
si no nos talla la inmoralidad, la mentira,
si no nos queremos
 
¿hacer? 
nada haremos con tanta tristeza,
si es que, en el pecho, no nos arde nada.  

IRMA, LaPillis 



LA TRISTEZA ESTA AQUÍ

La tristeza está aquí,
no la esperaba,
entra,
se apoltrona en mi cuerpo,
lo llena, lo enfría, lo clausura

piel y huesos
se quiebran en la silla
y en silencio
solloza mi melena solitaria

lágrimas alargadas
se zambullen
dentro de las ojeras
y pronuncian su nombre

todo lo que callo es penoso,
una queja me abre la boca,
se escapa,
me escucho,
soy un lamento,
sólo un lamento

la soledad me mira
con su mirada ausente,
soy su espejo,
ella es la que habla

me dice que no,
que no hay nada que hacer,
que la tristeza está aquí,
instalándose,
y que por ahora
se queda.

IRMA, La Pillis  
2014


PUTA TRISTEZA

La puta tristeza esa..., 
tiene que ser que vine ya partida
y me quedé en el medio del corte, 
es decir, ni de allá, 
ni de acá

la nada 
de una fruta,
que no sabe
a qué sabe.


IRMA, La Pillis 

DEL MOMENTO IRREPETIBLE - Sentipensando

Hay instantes que alcanzan a palparse con la luz de la conciencia, momentos que se sabe que no se repetirán, y aún así, no se sabe. Por eso se saborean, por eso deben ser saboreados. Mirando hacia adelante, el futuro sólo existe en su forma inmediata, el resto es pura imaginación, supuestos de la hiperactividad de la mente y en ocasiones, el descarrilamiento de la vía de la realidad de alguna ilusión o de un mal pensamiento; mirando hacia adelante vamos dejándonos, imperceptiblemente vamos cambiando el manto visible del cuerpo que habitamos porque quizá, si lo notáramos, moriríamos de tristeza a cada segundo. Han pasado apenas unos días, y de esta imagen soy el recuerdo de un momento, en mi tiempo, que sólo yo sé. 

IRMA, LaPillis 



DÉJENME CON MI LOCURA


Déjenme con mi locura
intentaré no molestar a nadie,
me apartaré cuando me cruja la tristeza,
porque eso es aviso de inundación y derrumbe,
una movida que siempre
me deja del lado más pálido hacia el sol

también lo haré
cuando suelte la risa de golpe

no adivino lo que me revienta por dentro
cuando la empatía me aprieta el humor

esto es bastante exagerado
pero así es,
como la solidez de una milenaria pirámide,
como la inestabilidad del péndulo,
como la intensa vibración de un súbito impacto,
como el vacío en el estómago de una mariposa

déjenme con mi locura,
que a mí lo que me molesta,
es "mejorar".

IRMA, LaPillis 

IRMA, EL HURACÁN

Todavía hay ciertos "vientos" que nos lo recuerdan... En su momento (hace dos años ya), esta catástrofe mundial nos atravesó la existencia y yo, en este poema mío, lo evidencio así:


IRMA, EL HURACÁN

Soy la tempestad del mundo,
desde mis adentros
emito el aullido desgarrado y furibundo que
he heredado de las incontables heridas
que supuran y sangran en la piel de la tierra
soy la lengua seca del mar,
la garganta del nido vacío de los peces,
la ira contenida de miles de toros recordando
su última “fiesta”
soy la voz, y todas las voces del animal desaparecido,
la memoria de los árboles del desierto,
las manchas ocres y encarnadas del planeta azul,
la erosión de las almas sin oportunidad de brillo ni parto
soy la bola de plástico en las tripas de la vida marina,
la indignación de los termómetros,
la desafiante carga eléctrica del rayo, y toda
la suciedad del humo: de todo el humo
soy el llanto del verano,
el ardor del invierno,
las cenizas del otoño,
el fin de la primavera,
todo el dolor del funeral de las estaciones
soy la sangre negra y turbia de las aguas,
la frustración del celeste, del majestuoso cielo,
y mis cuerdas vocales chirrean en agudo
reclamando la existencia y la soberanía del sol
soy la voz chillona y destemplada
para el sordo que se escucha sólo a sí mismo,
ese pusilánime que sólo expulsa de su boca
la fetidez de sus propios gases
soy la calamidad resultante
por el desprecio a cohabitar,
por coartar la convivencia,
por masacrar la vida y el respeto
y, el respeto por la vida
soy la cara más excitada de la frustración,
el cultivo promovido y próspero de la vergüenza,
la deformidad de la atmósfera con su disfraz de bruma,
el hervor final de un espacio manipulado entre límites
soy el lamento, el eterno y desahuciado lamento
de todas las masacres sin purgatorio,
de lo que ya no es posible reintegrar,
de lo extinguido, de lo extinto
por lo demás,
tengo nombre, rostro y características de humano,
pero yo soy la etérea evidencia del quiebre del tiempo,
la profunda huella filtrada por debajo de las piedras
un huracán perturbado que,
sublevado por abuso y obligación,
ha sido lo que es,
y en cuya naturaleza no está la gota
del bien ni del mal,
como sí, en el hombre que mal elige,
al que le dejo la tristeza de los dioses,
y del que hoy, finalmente, me libero.

IRMA, LaPillis 

Poema, A UNA MUJER DEL CAMPO



Cómo se le ocurre retratarme a mí,
si es que, segurito, la que no ve bien soy yo

¿acaso, qué es lo que sumercé ha visto?
será alguna tristeza de esas 
que no aguanta más pena o,
que le llame la atención 
esta mirada 
que ya no escondo porque de eso, de pura pena,
cuando me vaya, me iré bien llena.


Nunca tuve vergüenza y menos ahora,
sólo me vi a mi misma en los espejos del agua,
nunca vi arrugas, nunca vi canas,
y de la cicatriz y el callo he vivido acostumbrada.


Cómo es que me mira y se detiene;
qué le puede decir esta mirada
si acaso, el nuevo rostro de la vida cotidiana
y todos los años juntos
en el cansado gesto de una anciana resignada.


¿Pero sabe? lo he pensado,
ahora no quiero que pase de largo;
le voy a proponer un trato
un trato de una mujer del campo:
tome su foto y déjeme invitarlo,
yo le preparo un café y mientras, conversamos,
y sumercé 
luego me lleva, 
en ese humilde retrato,
lo más lejos que pueda
de este lugar olvidado.

IRMA, La Pillis - 2014



DEL SENTIR PROPIO QUE NO ES DE UNO - Sentipensando

Cosas que uno siente, que no son del todo de uno, ni realidad propia del presente, pero si, cosas mías.

Justo después del medio día lo sentí: Un desplome total del entusiasmo y la tranquilidad, como si hubiera recibido una mala noticia, un sobresalto. Sensaciones incómodas comenzaron a alterar mi cuerpo y mi espíritu. Se me vino encima todo eso que se siente cuando se está asustado o se tienen nervios frente a algo o a algún presentimiento. La taquicardia era perceptible, la ansiedad aguda e intermitente, alternaba con mi respiración. La locura de la inquietud de ir de aquí para allá, de allá para acá. Un incomprensible estado de perturbación y miedo, como si se estuviera a punto de colapsar. Unas ganas de llorar sin conciencia ni razón atoradas adentro del pecho y haciendo presión para salir, una intranquilidad agobiante...

¿De dónde todo eso? ¿Porqué ese desasosiego? ¿Porqué ese sentir tan desagradable e inexplicable?

Entre tanto, un plan de salida previo con un amigo me distraía de esa molestia, creyendo que cuando llegara a recogerme pasaría; pero se demoró, así que ese incumplimiento hizo acrecentar el malestar, ya que ahora se sumaba a aquel sentir, la molestia de la espera y de otra contrariedad. Esperé.

Alrededor de mí y por dentro, seguía la ansiedad, pero ahora se parecía a la tristeza; sin embargo, más intensa, sin pausa y sin nombre. En total mutismo, experimentaba esa cosa desesperante de no entender qué sucedía, de querer sacudirme para quitarme ese fastidio de encima tan parecido al de la frustración. O quizás mejor, de abrir una puerta y salir corriendo. Dormir no era posible y por lo demás, sin ganas de nada. Exactamente me encontraba en medio de un ataque de nervios. 

Como suele creerse, pensé que tal vez un whisky me relajaría, así que me tomé dos, yo que no paso de un trago al mes, si acaso. 
Y así, esperé. Esperé. Por fin llegó. Una vez lo vi, lo olvidé todo. 
Llegamos tarde. Otro era el plan a seguir... Una llamada que recibió mi amigo, abrió la tierra debajo de él, de nosotros, y en el vértigo de aquella caída -con él- fui viendo las respuestas a mis preguntas de esa tarde. 

Esa noche, sin compararme, sin peso ni márgenes, muy tranquila, lo abracé en silencio, sabiendo con toda claridad y compasión, lo que él estaba sintiendo.

IRMA, La Pillis  
2015

LA MUERTE CUANDO VISITA

PARA ESAS/OS AMIGAS/AMIGOS QUE HOY ESTÁN VIVIENDO 
LA FUERZA DE LA MUERTE CONTRA LA VIDA... 


Esa dinámica de la vida,
la alegría de unos en la tristeza de otros,
el tiempo con gafas oscuras
ocultando el sol, el llanto,
la viveza de todos los colores,
la alegría tras la enceguecedora agonía

no puedo estar donde tu estás, 
amiga mía, amigo,

allí, observando a la muerte pasearse por tu casa
como invitada que repite postre
y se levanta ingrata 
dejando los platos vacíos

no puedo tampoco, 
hacerte sonreír como antes, 
como hace apenas unos días

las gafas no caerán en la noche,
todo cambió,
pero no cambié yo, ni lo que somos

sin embargo,
nada explica, salvo los segundos vividos,
nadie sabe el minuto siguiente,
nadie sabe nada,
nada dice nada,
excepto,
la única oportunidad presente,
este segundo de vida.

IRMA, LaPillis - 2014


INSTRUMENTO DE GUERRA

 

Como si tú pudieras ser el arma
que termine con la guerra,
se me ocurre convocarte en medio 
de este ruido insoportable


¡música, querida música!
suena, suena alto,
retumba desde los parlantes del cielo
reúne a tu orquesta a lo largo del planeta
y cae sobre nosotros
como bombazo fulminante,
revienta los tímpanos para
no escuchar otra cosa

ciérranos los ojos y oblíganos
a mirar hacia adentro,
a cerrar la boca para
no hablar,
no predicar,
¡no pregonar nada!

que todo se zarandee para
que se caiga todo lo que esté suelto,
y se suelte, todo lo que tiene
que caer por exceso de peso

¡música, querida música!
manifiesta tu potencia,
tu influencia,
el poder de tu efecto

enciéndete y alborota a los dioses de
otros dioses dormidos,
despiértale a todos con un agudo de cigarra
y señálales en rojo el saldo de la vergüenza,
el de los sueños pendientes y
las promesas sin cumplir

revienta las cuerdas de los violines
con el énfasis de un suplicio y luego, 
rómpele el cuero al tambor
con el mismo de la mano 
que sin descanso lo golpea

pídele al bandoneón
que afine su voz
y, en un gemido largo, 
que libere los tonos que sollozan
desde la entraña de su fuelle,
aquel que, llorando su nostalgia
decanta toda la tristeza desbordada del mundo

¡música, querida música!
como si tú pudieras,
tú, amiga del amor y enemiga de la guerra
¡suena!
rompe todos los cristales,
la obscenidad del ruido que, ahora mismo,
nos urge exagerar
en el vulnerado deseo de vivir en paz.

IRMA, LaPillis 

INTENSO MES

Intenso,
este mes ha sido color intenso
y en sus vetas más anchas
le ha cabido toda clase de falso pigmento


ruge el blanco del tiempo que no se vivió,
el rojo es un alarido del amor traicionado
y a la amistad, le queda una dejadez evidente
sobre su pincelada más importante


este mes es un lienzo que escurre gotas,
absurdas gotas de tristeza
sobre su marco roto


no hay obra.


IRMA, La Pillis

UNA MUJER, Y OTRA


De un puñado de estrellas
no se saca un arito de oro;
no es como se cree,
no es como se quiere,
no es, como nada


demasiadas lágrimas han rodado
cuesta abajo
desde la cuna hasta el acunar

una mujer, y otra,
se acurrucan sobre piedras
más blandas que lo vivido

no hay cuento azul,
ni final rosa,
el silencio es un habitante
en la oscuridad de la garganta


todo lo que brillaba del universo,
se fue apagando como velas amanecidas 
a los pies de los santos


la soledad y la tristeza enriquecieron,
mientras que la alegría
nunca pudo burlar a la pobreza


por eso,
de un puñado de estrellas
no se saca un arito de oro;
no es como se cree,
no es como se quiere,
no es como nada


el cielo no es uno sólo,
como una sola, no es la mujer


para ella el cielo puede ser
un techo cuadriculado,
un bombillo en intermitente agonía,
una tarde entre sabores,
un segundo


unos ojos de miel,
dorados,
redondos,
dulces,
lustrosos,
vitales,

como un aro estelar
alrededor del pulso.


IRMA, LaPillis 

DE AQUEL ALETEO, DE AQUELLA EMOCIÓN

Una emoción se me salió del pecho 
como pájaro recién enjaulado, 
embravecido, lleno de miedo

con el arrebato de su aleteo,
levantó la arena que oscureció los 
ojos del corazón que amaba;
se hizo heridas y lastimó,
alma y carne lastimó

esa emoción, tan ciega como el egoísmo, 
tan incontrolable como el celo,
cayó intensa y de golpe 
desfigurando la intención 
con el rostro de una ofensa 

la respuesta me regresó quebrada y 
con otra emoción
envuelta en la amargura de una furia dilatada, 
desconocida, inesperada

a mi emoción, debilitada ya en 
sus articulaciones y sin rostro definible,
le llovió vergüenza en sus mejillas,
alojándose en su mirada y cerrándole su boca, 
vacía ésta de sonidos y motivos 

dentro de mí, la pena lloraba su pena 
y en mi pecho lloraba el cielo 
por la deshonra al amor de mis amores

estoy triste y lleno está mi tiempo de tristeza;
reconozco la salida aquella
-el aleteo aquel, desesperado-
como la entrada a la pajarera de 
la espantosa torpeza en donde 
el encuentro y la conciliación pierden sus alas

pasaron las nubes;
con mi tranquilidad a resguardo,
intento aquietar la mente 
con sed y más sed de quietud

el silencio me presta su hombro y 
escucho a mi corazón, por fin,
dirigirme en estas palabras

estreno emoción al arribar 
al consciente acuerdo de mi desatino

mi pecho trina un ritmo calmo,
la nueva emoción es pública desnudez, 
hueso a la vista,
soberbia sin plumaje,
soleada confianza,
ágape anticipado por la solicitud de perdón 
que entrego a los ojos del corazón 
que tanto amo, 
aunque éstos, limpios ya,
pudieran no querer estar más 
para mirarme. 

Irma, LaPillis 

DE LA VIOLENCIA - Sentipensando

La VIOLENCIA es la hija amada de la IGNORANCIA, y el RESENTIMIENTO es su hijo adorado. Esta es la familia del ODIO, sagrado abuelo del mal-parido o la mal-parida cuya herencia es la eterna DESGRACIA de su casa y de su descendencia.

Viven dentro de las sociedades del mundo, algunos creyéndose madres o padres de causas y luchas, administradas por una fraternidad de acosadores y hostiles, fanáticos de sí mismos. Son del MAL su orgulloso clan de hacedores e intercesores; del BIEN, son sus más rotundos despreciables extranjeros y la perpetua vergüenza de una raza enferma que lo confunde y lo extingue. Salen en televisión todos los días. Los medios caen expreso en la noticia que les nombra, y ésta festeja su propósito y protagonismo.

Ayer, por ejemplo, esa parentela gritaba su CÓLERA y lanzaba su IRA. La TRISTEZA, atónita, lamentaba la deformación del género y la victoria del MIEDO sobre el descontrol. El AMOR, por supuesto, el no invitado de siempre, apenado por la oportunidad perdida.
La VIOLENCIA, obesa, obsesa. Los DERECHOS HUMANOS, más olvidados que nunca.

IRMA, LaPillis

CUANDO PASA LA FELICIDAD

A su efímero paso,
la felicidad me ha dejado
al filo del miedo
su silencio es espantoso y
el entorno habitual,
es un abrazo sin brazos
me pregunto,
en su brevedad,
¿qué habrá querido decirme
mientras estuvo?
¿dónde podré esconderme
ahora, de lo inconcebible?
quizá la tristeza
sea menos cruel,
quizá no demore

quizá, 
tranquilamente,
me lo explique.


IRMA, LaPillis 

Provocar tristeza en el otro, no necesariamente deriva de la maldad. Pero no hay bondad tampoco, cuando eso lo sabes y no haces nada para evitarlo. 

IRMA PÉREZ, La Pillis - 2014

¡VERSOS Y ABRAZOS!

En un mundo lleno de máscaras, la costumbre y el acomodo a ellas, hace que cuando aparece alguien auténtico, dudemos, no le creamos, le tildemos de raro/a, lo discriminamos, lo rotulamos, le señalemos como rebelde, loco, mentiroso/a o, lo que para mi es un elogio, de romántica/o. 
El mundo está lleno de máscaras, queridísimos. La tristeza va por dentro y la felicidad hay que sentirla de verdad para no hacer de una sonrisa una trémula mueca.
En el fondo, o mejor quitándole "la mascara" a mis propias palabras, lo que quiero decir escueta y sinceramente, es que me gustaría ver un poco más de felicidad en toda su amplitud por aquí, por allá, en todas partes. Eso.

Aquí, ni feliz, ni triste. Como cada día, presente y entusiasta, haciéndole guiños a las letras y dejando un cariñoso saludo.
¡Versos y abrazos!  

IRMA, LaPillis



DE LA FAMILIA DEL ODIO - Sentipensando



A propósito de próximas elecciones presidenciales, a propósito de este mundo, de cualquier cosa; aquí, como en todas partes.
Si llegas al final de la lectura y sientes que estas palabras resonaron en ti de alguna manera, compártelas, por favor compártelas. Que si no, pues la culpa será mía por no saber decir.

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La VIOLENCIA es la hija amada de la IGNORANCIA, y el RESENTIMIENTO es su hijo adorado. Esta es la familia del ODIO, sagrado abuelo del mal-parido o la mal-parida cuya herencia es la eterna DESGRACIA de su casa y de su descendencia. Viven dentro de las sociedades del mundo, algunos creyéndose madres o padres de causas y luchas administradas por una fraternidad de acosadores y hostiles, fanáticos de sí mismos. Son del MAL su orgulloso clan de hacedores e intercesores; del BIEN, son sus más rotundos despreciables extranjeros y la perpetua vergüenza de una raza enferma que lo confunde y lo extingue. Salen en televisión todos los días; los medios caen expreso en la noticia que les nombra y ésta festeja su propósito y protagonismo.
Ayer, por ejemplo, esa parentela gritaba su CÓLERA y lanzaba su IRA. La TRISTEZA, atónita, lamentaba la deformación del género y la victoria del MIEDO sobre el descontrol. El AMOR, por supuesto, el no invitado de siempre, apenado por la oportunidad perdida.
La VIOLENCIA, obesa, obsesa. Los DERECHOS HUMANOS, más olvidados que nunca.

IRMA, LaPillis

SER POETA ES LO MÁXIMO


Entre el dulce y la sal,
entre la oscuridad y la luz,
entre el frío, más frío y el calor,
entre el sur y el norte,
entre la tierra y el cielo


entre la duda y la certeza,
entre la izquierda y la derecha,
entre el silencio y la palabra,
entre la alegría toda y
toda la tristeza


entre el sexo puro y
la total abstinencia,
entre el beso y... ¡el beso!


entre el resto y la locura,
entre la fealdad y tú,
entre tú y yo


¡ese lugar!

¡ser poeta es lo máximo!


IRMA, LaPillis 
2014

DE LAS LAGRIMAS DEL MUNDO - Sentipensando

 


La tristeza se sube a los hombros del mundo
y éste cae de rodillas soltando
un mar de lágrimas de sus cargados ojos.
No llora las muertes,
llora la vida.

IRMA, LaPillis

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

AMANECER

Cuando se abre una ventana en el campo, todo es mágico y cada vez más inverosímil la salida del sol es  la escena cumbre del día, la bienven...