LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

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DE LA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA - Sentipensando


En este espacio: Todo a favor de la mujer y, nada en contra del hombre.
¿Porqué? Porque de toda esta historia de la (in)humanidad, la responsabilidad es de todos y ésta, ésta es la igualdad primaria que, habiéndole restado toda importancia, nos dejó tuertos desde el origen.
Hombre, he ahí a tu madre.
Madre, he ahí a tu hijo.
Hijo, he ahí a tu padre y madre.
Quizá nos convendría concentrarnos, cerrar los ojos para no ver "doble", y por fin ser capaces de descifrar el orden de la cosas: ¿fue primero el huevo o fue primero la gallina? Pero como la respuesta no la tiene nadie, hasta no saberlo, todos somos responsables de la tortilla.


IRMA, LaPillis

VIRTUOSO

He visto la pura belleza en ese hombre que, ciertamente,
no es el glorioso David de Miguel Ángel
ya quisiera el Arte, en su magnánima expresión,
haberlo escrito con la mano poética de Wilde o
haberlo recogido en las delicadas partituras de Einaudi o,
en un vuelo de danza clásica,
superarlo con las piernas de un Baryshnikov
en su mejor salto
pero esa no es la belleza de
lo incomparable que me ocupa,
la que traduce el concepto de mi llenura emocional
tan pobre de expresión y de palabras ahora

a veces dudo de que ese hombre quepa dentro de
los conceptos terrenales que explican
lo grandioso y lo bello y lo espléndido,
de tan amoroso que es

nadie me lo creerá,
pensarán que exagero,
que padezco la ceguera e idiotez del enamoramiento

pero yo lo he visto,
con el corazón lo he visto y con los ojos lo he sentido

lo conozco y reconozco:
la pura belleza del imperfecto humano
renombrándose sin orgullo en sus conquistas más nobles;
entregándose al reto, al amor, al adagio;
desprendiéndose continuamente, como el frágil arácnido,
de sus inservibles caparazones;
encaminándose insistente hacia el puerto de sus sueños;
viéndose joven amado-amando con la piel anciana en
la ultimísima foto de los dos

lo veo, a ese hombre;
habrán de fijarse que todavía no pronunció la palabra "amor",
pero por no caer en redundancias, repeticiones ni empalagos
-para qué mencionar que, además, tiene azules los ojos,
que sus manos son la talla de mis senos, y que también
sus hobbies me alimentan y me cuidan-

su naturaleza es multicolor, mágica y generosa;
explícita, habla por sí sola;
solícita, calla ofrecida;
es perfecta en lo imperfecto, ¡pura belleza!
y todo eso,
de tan virtuoso que él es.

IRMA, LaPillis

PARECIDOS


No soy distinta a ti, mujer;
me duelen igual tus esguinces y tus heridas,
la torcedura de la certeza y todas sus dudas

del inflamado miedo, sufro toda su fiebre,
de la enconada mentira, toda su pestilente pus

huyo de la rapacidad del egoísmo
aunque a veces me alcanza e igual, me cobra

no soy distinta a ti, mujer,
estoy de tu lado,
al lado tuyo,
enfrente de tí por si caes de bruces;
atrás, como sombra redonda y móvil

tengo la piel delgada debajo de los ojos,
encima de las manos y del sentir;
me levanto por un sueño
y me acuesto a soñarlo

como tú, sé del salto al vacío,
a la cama, llena de cansancio;
estamos en lo convexo y en
lo cóncavo del amor

somos la boca para la palabra,
el beso,
la oración

la mano trabajadora,
la tierna,
la empuñada

no soy distinta a ti, mujer,
ni al hombre que
me lee ahora y pasa saliva

él, que ha de parir su propia vida
-a diario-
como tú,
como yo,
y se verá en mí y yo en él;
se reconocerá en las similitudes
y se conocerá en las diferencias;
en este poema sin género ni genialidad,
tan lleno, sólo,
de parecidos.

IRMA, LaPillis

UN HOMBRE ASÍ

Siempre quise un hombre intelectual 
que me cargara del poema a la cama
un hombre comprometido con los sueños y el soñar,
trascendental con lo fundamental
y con las labores importantes
como el arte de trenzar mi pelo o nuestras piernas
un hombre de ciencia que supiera contarme
la historia de su geografía
y enseñarme la ecuación del amor
sin mucha matemática
siempre quise un hombre intelectual
apasionado del beso,
un amante que me ilustrara con la maestría de Eros
sobre la alegría del cuerpo y la felicidad de dos almas
un erudito de los efectos de la cortesía de la risa,
del buen humor, del contacto visual y del afecto,
un maestro del abecedario de la ternura
quise siempre un hombre sin misterios,
culto y cultivado en el amor;
arrullo, fueguito, menta, entraña, oda, pompa
siempre quise un hombre fresco y aromático, es decir,
generoso con su esencia y su fragancia,
perfumado en sus pliegues de luces y sombras
como lluvioso bálsamo en tiempos de sequía existencial
quise siempre, un sabelotodo de los usos del jengibre,
de la lavanda, del saúco y del agua de mar
por si acaso el acoso del sarpullido
del desvelo o la tos del miedo;
mejor dicho,
una lumbrera para la oscuridad de mi ignorancia,
un sabio para la sofocación de la arrogancia,
un hombro para mi hombro
una eminencia en jardinería femenina
y en el arte del método del florecimiento de su género;
semilla, convexo, gota, madera sin corte

siempre quise un hombre así,
que gustara de una mujer como yo,
que se descalzara para caminarme por dentro,
para andar mis corredores con lectura felina,
conocedor y cómodo en lo íntimo y en lo próximo
compañero amigo y, viceversa;
hogar, ancla, arnés, aire, lana, circuito, amén
un hombre arado como el trigo
en vasta tierra dorada, dedicada y agradecida,
en territorio sin fronteras para su riego y para su cielo;
cosecha, narrativa, sol, prosa, música de cereales
quise siempre un hombre así, un intelectual impetuoso
que me llevara de la cama al poema,
al "nosotros",
al renglón donde se sientan a conversar
nuestras palabras,
a un "henos aquí" en verso libre y
sin atoramientos, hasta la última página,
a la portada de un texto sin márgenes
escrita en prosa poética con la literatura de ambos
siempre quise un hombre así,
a la medida de este poema que,
cortísimo en la expresión del lenguaje,
aún no lleva en su título
su nombre.

IRMA, LaPillis



DEL RESPETO ENTRE GÉNEROS - Sentipensando


La grandeza de cada género es la equivalente aceptación del otro, como otro distinto y como otro igual. Pero, siendo al contrario en esta histórica estupidez de competencia y venganza entre géneros -entre otras cosas- sucede que: Por cada mujer no respetada y reconocida en su grandeza, hay un hombre que hará todo lo posible por ocultar que la suya es la vergüenza y la torpeza, que no levantará cabeza ni mirada y así andará sus días, muerto de miedo, muerto de envidia, muerto de ira y muerto de muerte; condenado a su propia inferioridad y, lo que es peor, a vivir sin conocer jamás, el amor de una mujer. 

IRMA, LaPillis 






DE LA VIOLENCIA ENTRE GÉNEROS - Sentipensando


No es un secreto que amo, admiro, respeto y valoro la existencia del hombre, la masculinidad, la paternidad, lo que yo no soy y jamás seré, y eso, más allá de lo que pudiera expresar sub y objetivamente. Pero hoy, hoy soy una mujer expresándose como mujer, por la mujer y a favor de la mujer que no ha conocido jamás una sola razón para sentir y compartir lo que digo.
Cada año en esta fecha, se nos recuerda que la mujer a través de la historia ha sufrido todo tipo de abuso, carencia y violencia, y que ese es un pasado que no pasa y no termina marcadas las 24 horas de este día. Quizá yo no haga mucho para nivelar el piso en donde nos paramos todos, pero creo que esto no es cosa de hacer peso, es cuestión de "juntarlo".
Hoy levanto la voz por la Mujer, sí, sin embargo, yo voy contra toda violencia de género, y no porque hoy toque, si no porque cada día se evidencia una trágica y aterradora realidad que separa irreversible e irreparablemente el puente de comunicación y armonía entre hombres y mujeres y mujeres y hombres, hasta el punto de la desaparición de la humanidad. 
Si de algo tenemos que avergonzarnos como seres humanos, es de ser tan violentos unos con otros -desconfiados, envidiosos, inquisitivos, malintencionados, egoístas, criticones, prejuiciosos, arrogantes- y tan así, que no merecemos la representación del inestimable y particular género que somos, ni la generosidad de la maravillosa esencia natural de cada uno.

IRMA, LaPillis 

UNA MUJER, Y OTRA


De un puñado de estrellas
no se saca un arito de oro;
no es como se cree,
no es como se quiere,
no es, como nada


demasiadas lágrimas han rodado
cuesta abajo
desde la cuna hasta el acunar

una mujer, y otra,
se acurrucan sobre piedras
más blandas que lo vivido

no hay cuento azul,
ni final rosa,
el silencio es un habitante
en la oscuridad de la garganta


todo lo que brillaba del universo,
se fue apagando como velas amanecidas 
a los pies de los santos


la soledad y la tristeza enriquecieron,
mientras que la alegría
nunca pudo burlar a la pobreza


por eso,
de un puñado de estrellas
no se saca un arito de oro;
no es como se cree,
no es como se quiere,
no es como nada


el cielo no es uno sólo,
como una sola, no es la mujer


para ella el cielo puede ser
un techo cuadriculado,
un bombillo en intermitente agonía,
una tarde entre sabores,
un segundo


unos ojos de miel,
dorados,
redondos,
dulces,
lustrosos,
vitales,

como un aro estelar
alrededor del pulso.


IRMA, LaPillis 

LA SERIEDAD DEL ROSTRO - Sentipensando






La seriedad es un aspecto del rostro 

que recoge todas las emociones 

y ninguna; 

quizás es, 

el más auténtico de todos. 


IRMA, LaPillis 


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

POEMAS LARGOS

Dicen que los poemas largos están  condenados a no ser leídos yo escribo poemas largos nada tengo en contra del decir breve,  o dudas del po...