Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

SENTIPENSANDO

 

A la pregunta, ¿El amor es uno o hay varios tipos de amor? Se me ocurre:
Para la agradable sombra, para el inspirador paisaje, para la bondad del fruto, para el nido del pájaro, para el verde esperanza, para el imprescindible oxígeno, para la sabiduría del bosque y la compañía al hombre, para acondicionar los ojos, para evidenciar el tiempo y la belleza de los ciclos, para recordarnos vivir y para amar "el regreso", están cada una de las hojas del gran bosque de las posibilidades y capacidades humanas que, en conjunto o separadas, ramificadas y multiplicadas, secas o regeneradas, nos permiten apreciar, sobrellevar, entender, disfrutar y resperar la vida. Pero el Amor es el árbol.

I.P


SENTIPENSANDO

Con el calor muchas cosas se dilatan. (Me pregunto qué acaba de pasar de primero por tu mente). Con demasiada candela, así como con demasiado hielo, todo se termina quemando. Así pues, con el calor y con el frío: vigilancia, consciencia, humildad y persistencia.

Pensando: ¿Qué puede haber más cálido que un halago? Todos sabemos que mientras no se desvirtúe su intención de demostración de afecto, admiración, gratitud y complacencia, un halago resulta siendo un poderoso regalo, tanto para nuestro espíritu como para nuestro ego. Aquí voy. Si un halago es la justa medida de frío y calor para conseguir tibieza o calidez para el ego, ¿cuánta candela o hielo hace falta para que el ego se queme? ¿A los cuántos halagos el ego se distorsiona y empieza a dilatarse y luego, a expandirse incontrolable, esparciéndose torpemente -como engreído carbón o insufrible ceniza- sobre el altar del apláuso y la aprobación recibida?
Poco o mucho, modestamente, a veces no me escapo yo del descuido de hervir -como la leche justo cuando no se está mirando- y caer desde la altura de esa mayúscula vergüenza. Discúlpenme si alguna vez me embriagué con alguna calentura y escribí o dije algo con el amargo y metálico sabor del egocentrismo; me avisan, que yo igual trataré de no descuidar ningún exceso o falta de temperatura. Total, no es sólo el sobre-calentamiento del globo terráqueo lo que nos está matando.
Leía por ahí algo sobre el montón de egos alborotados y vanidades achicharradas en el medio de los escritores e igual, en T-O-D-A-S partes, y terminé sentada frente a mi compu escribiendo esto.
Gracias por leerme.

Irma P.




CUANDO EL AMOR ES UN CUARZO ROSA

 "El cuarzo rosa es la piedra del amor incondicional y la paz infinita. Es el mineral más importante para el chacra corazón, ya que enseña la verdadera esencia de amor. Funciona extrayendo suavemente las energías negativas reemplazándolas por vibraciones amorosas."

🌸
CUANDO EL AMOR ES UN CUARZO ROSA
Desde mi esencia a la tuya, mi amor,
desde todos los matices rosa
del sólido "te quiero",
lluevan sobre nosotros
la ternura, la sensualidad y
el sosiego de los minerales
que hacen del "en-amor-a- dos"
la joya más espectacular
del fértil y venturoso
sentimiento de ambos.
I.P.



Un poema a mi país, COLOMBIA, en tiempos de eventuales elecciones políticas.

 

🇨🇴
Querida mía:
En momentos de renovación
siempre quieres llenar la jarra de nuevo sin limpiarla
tú, tierra privilegiada y hermosa
en tu temperamento,
te pareces a la renuncia: conformista,
olvidadiza, perezosa, cobarde, indiferente
entre la malicia y la desidia construiste tu casa,
y por esos terrenos fue
por donde te atrapó la lengua de los malditos
querida mía,
porqué no ves que
de ese costal
no sale una sola naranja dulce
tu agua está rancia;
renuévala, que lo tuyo es abundancia de ella
refresca todos tus campos,
has presencia firme en donde
se haya podido olvidar tu soberanía
ve a tu árbol frondoso,
siéntate debajo un rato
y busca la hoja sabia que
no tiene discurso ni negocio pero
que cumple todas sus promesas
Colombia, querida mía,
qué lastre te impide beber tus frutos,
caminar tus sendas;
devolver a cambio una semilla,
una semilla sana
para los que vienen más atrás
Colombia, tierra querida,
has que sirvan las jugosas campañas en tu nombre,
para que a tu nombre, le sirvan con honesta
generosidad en tu mesa
no permitas el quiebre de la esmeralda
pasa saliva y exige;
que el costal de las naranjas podridas
no gane una elección más.

IRMA P.


VIDA HERMOSA, JUSTA Y SUFICIENTE

 

Que toda cosa buena o mala que nos sucede en la vida
siempre deja una enseñanza, eso dicen;
que aquí estamos para superar pruebas,
que si no comprendes la lección no aprendes y,
que si no aprendes, regresas y repites, también dicen


¡ay, vida! no juegues conmigo, te lo pido;
siempre bajo tus reglas prendí y apagué mis velas


debo decir que a tu tiempo, muchas veces,
amigable y generosa me retribuíste con tus ofrendas
pero tantas otras,
no te alcanzó el racimo para mi uva


esta vez, acuclíllate indulgente para que lo veas:
mi suplica respira de rodillas por el amor
que ha colmado de dulzura la boca de mi tiempo
llenándolo entero de lágrimas gustosas y felices,
y esta vez -fausta vez de veces-
sólo quiero que se caigan al piso todos tus acertijos,
que dejes el tartamudeo de la certidumbre
y el feroz goteo de la espera


completa la bienaventuranza de este encuentro,
ajústale con soltura el nudito al lazo,
termina de bordar las iniciales,
deja bien atado el ramillete de coincidencias y
llama "bien" al bien que nos conoce y nos conduce


mira, vida, maestra inequívoca, sigo tu lúdica
pero la cosa es más corta, más sencilla y es esta:
¡quiero besarlo! también su boca y quedarme en ello,
que un día -muy lejos de este- hacia el final de tu estadía,
él siga besándome sin pausa, sin hastío, pesar ni despedida
y luego, que sepas que en esta historia
todo ha llegado a ser justo, hermoso y suficiente:
el juego de las elecciones, de las lecciones,
de las pruebas y lo reprobado

incluso tú,
tú especialmente, vida.


IRMA P.

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

CON MI PLUMA

Escribí versos, escribí cantos,  escribí denuncias, testimonios,  desvaríos y romances.  Escribí "colmena" como la abeja obrera  y...