Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este, mi Universo Poético.

Y pensar que hay gente que cree
que nada es gratis en esta vida,
que todo todo se compra o se vende
porque si no, no vale nada
gente que cuenta todo como
si eso mismo le faltara,
que así como cualquier amanecer
da por hecho el oficio de escribir,
y leer, lo considera
una abundancia innecesaria
dígame usted,
cuánto cree que vale
una respuesta,
una receta,
un concierto,
la imagen de la vida,
volar,
¡enamorarse!
o no menos, quizás,
este poema
que le ha llegado latiendo
y sin ánimo de lucro.

IRMA PEREZ
Cada vez que me rozas
se me abre esa herida,
ni tiempo le das para que sane,
para que cierre
azotadora,
despreciable,
inmundicia de poder
no me pidas que aguante,
que me vaya por uno de tus lados,
que no abra mi boca para maldecirte
¡guerra maldita!

IRMA PÉREZ

DEL ARTISTA




El artista ha venido a este mundo a "vérselas" con el sistema terrenal. Sin saberlo, hace segregar acidez sobre la empalagosa mentira; provoca mareo, náusea, cojera, tortícolis, cualquier inestabilidad al ego inflamado, al vicioso, al aludido. El artista no habla mucho porque no sabe bien qué decir, cómo decir, ni cuándo. Se queda en la pregunta esa de..., "cómo es posible decir todo eso que, como la sopa, no puede tomarse con un tenedor..."
A merced, entonces, de las infinitas interpretaciones, esas jueces dictadoras de su sentencia, de su importancia y tantas veces de su valor en moneda -como si lo tuviera- sobrevive marginado, atrincherado en la selva de su soledad desde donde observa y siente y siente y observa, usando todos sus recursos naturales: la piel, el aire, la cordura y, con su vulnerabilidad sin blindaje, leso, sobrevive el tiempo de su mensaje; ni un día más.
IRMA PÉREZ

DE LA HISTORIA DE UN PAÍS




Todo está escrito con lápiz,
en la mano del último optimista
un borrador de nata 
se dispone a hacer lo suyo: 
borrar el error
sonrojado, mira el papel,
pasa por encima del grafito,
lo muele, 
deshaciéndose con las evidencias
poco brillo encuentra en el trazo
pero, es por mucho, ¡mucho!
que lo ve salvable
sabe que el resto 
son perforaciones con fondo,
baches enormes en donde 
la sal, no marina, en abundancia,
humedeció el papel y rompió 
el recuerdo hasta el olvido,
hasta la ilusión imposible de creer 
que la historia de un país
no tiene memoria que la cuente
pero todo está escrito,
y la geografía del papel está colmada
de interrogantes, exclamaciones 
y puntos suspensivos;
el último optimista lo piensa,
suelta el borrador,
pasa la hoja,
acude a lo indeleble: 
¡sangre en sus plumas!
con ellas, la continuidad escribe,
lo que no es un boceto de la vida.

IRMA PÉREZ
Bandera: Dícese del pedazo de tela que está tejida con humanos, no con hilos. 
I.P.

Probé todas las llaves,
todas
las herramientas pequeñas,
definitivamente las más grandes,
dinamité el marco,
la cerradura,
vino ayuda,
manos expertas,
esperé
esperé
esperé
pero nada,
nada sirvió finalmente...
la puerta
estaba cerrada por dentro.

IRMA PÉREZ
Cuando el mundo creyó
que el sexo era el súmmum,
mató todas las posibilidades
de hacer el amor,
y se nos condenó a vivir 
obsesivos y superficiales,
enfermos y solos,
condicionados y maliciosos
sin juntarnos,
sin vernos,
sin tocarnos,
sin sentirnos
así, como dos monótonas paredes
en una interminable paralela,
esperando que alguien nos pinte
un graffity cualquiera
con indeleble indiferencia.

IRMA PÉREZ
El azar tendría que ser un juego facilitador y divertido, de lo contrario, nada tienen de inofensivos un par de dados que siempre deciden por uno.
IRMA PÉREZ
Es por donde se quiebra la razón
por donde se astillan las respuestas,
no se atina a la verdad
cuando la boca es dura como el cráneo

todo debería ser
como la humilde sabiduría del bambú:
una curva,
una reverencia,
una pestaña,
la voluntad arqueada
sin intención de duelo,
sin cansancio,
sin preguntas...
un corazón sin soplo.

IRMA PÉREZ

LA TOCADA


Después de ese encuentro,
nunca pude volver a ser la misma,
yo no quería ser la misma,
yo no sabía qué quería,
yo no me ví desaparecer

otra yo, empezó
a sonreirme en el espejo,
me vistió con jeans y lino,
me perfumo de hormonas y aromas
y me desnudó frente a esos ojos
cuando más ataviada de ropa estuve

un desapego a lo habitual
me cedió el tiempo para las
nuevas urgencias, es decir:
su boca,
su silencio,
su risa,
su voz,
su sí,
todos sus "te espero"

pero,
eran sus manos que,
cuando me veían,
sonreían con los dedos
las tibiezas de toda su ternura...

sí, pregúntenle a mi barriga
-sin hacerme llorar-
o ¡a mi pelo!
y resistan la respuesta
sin lagrimear un poco;

no, nunca pude
volver a ser la misma,
yo no quería ser la misma

yo quería ser esa...
esa que, tampoco soy hoy:
la que no le extrañaba,
la tocada,
la oída,
la que no imaginaba ser, un día,
un recuerdo en su memoria,
de ese encuentro.

IRMA PÉREZ

De l@s imprescindibles..., de l@s admirables...


🌟
Las velas se disponen y se encienden,
algunas permanecen a lo largo 
de la noche y hasta se resisten
a extinguirse en la mañana
otras, sólo se niegan a dar luz,
coquetean con su intermitencia
y se apagan a sí mismas quemándose
con su propia cera
las hay esas, que aparentan brillo,
que sólo duran
el efímero tiempo de una chispa
pero siempre hay aquellas
más valientes,
generosas en su pábilo,
confiables en su esencia,
fieles centinelas,
brújulas estables,
caminos seguros
¡llamitas erguidas frente al viento!

IRMA PÉREZ

DE UNA GOTA


Me llama el eco
de unas voces que tiemblan,
me absorbe el profundo hueco 
donde fluyo veloz
como agua turbia y necia,
cayendo por el estrecho embudo de
dilatados dolores
caigo,
y caigo,
y sigo
cayendo,
no busco surcos,
los voy haciendo
viajo a través de sinuosas venas,
en una lamentable gota
vibrante,
salada,
ligera,
a merced de la gravedad y de
una corriente sin nombre
nada esquivo,
todo lo afronto
voy tomando formas que
se desintegran tras una corteza
apenas húmeda y fría
me absorben de nuevo
y desaparezco en la sequedad
gracias a un soplo o, al viento
soy siempre agua,
soy siempre gota,
soy
la lágrima.

IRMA PÉREZ
El tiempo es el agua
que le falta al cuenco
todo me lo he ido bebiendo,
sin percatarme de que
cada vez que lo levantaba para beberlo,
unas cuantas gotas caían al piso o
se me escurrían de la boca por exceso
de nervios, torpeza o avidez
así fue
ahora, en el fondo del cuenco,
ondulan los segundos de hoy
y de unos pocos días que me faltan
para dejarlo vacío
así que,
me lo voy tomando a pequeños sorbos,
como cuando la fiesta está por acabar
y no se quiere soltar aquella mirada
o aquel abrazo
cuando todo se termine,
y el agua del cuenco se haya consumido,
me iré a caminar por la vereda
de algún río
que llene mis itinerarios con la luna,
y todas las vasijas
de donde mi sed conozca su borde;
no hay tiempo que sobre
porque, cuando el agua se rebosa del
cuenco, es el tiempo que llora
lo que no ha sido, y no será.

IRMA PÉREZ
Se busca sonrisa franca y sostenida; dicen que es la aguja que se perdió en el pajar. 
🤔 I.P.
Voy a proponerle al sol
que me invite a subirme a su espalda,
que abra bien los brazos
y patee las nubes bien lejos
-por si acaso-
y, desde allá arriba,
ver,
entender,
qué le pasa a la gente
que ya no "suda".

IRMA PÉREZ


Aunque seamos olas diferentes,
aunque nos encrespemos o reposemos
en distintas orillas,
todos,
todos somos agua de mar.

IRMA PÉREZ


En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

CON MI PLUMA

Escribí versos, escribí cantos,  escribí denuncias, testimonios,  desvaríos y romances.  Escribí "colmena" como la abeja obrera  y...