Un caracol me trajo tu voz
sin acercármelo al oído,
quiso ser el laberinto
por donde alguna vez
perdí tus coordenadas
sin acercármelo al oído,
quiso ser el laberinto
por donde alguna vez
perdí tus coordenadas
y sentí miedo de mi soledad
sin ápice de canto o melodía
sin ápice de canto o melodía
ahora sé, que no hay
camino de retorno a ese
espiral que era tu risa,
caricia en aumento
subiéndose por mis pies
hacia el norte de mi voluntad
camino de retorno a ese
espiral que era tu risa,
caricia en aumento
subiéndose por mis pies
hacia el norte de mi voluntad
tu voz me llega, sí,
pero he devuelto el caracol
al mar.
pero he devuelto el caracol
al mar.
IRMA, LaPillis

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".