a la época en que Internet era sólo
una ilusión futurista
imaginada por pocos
una ilusión futurista
imaginada por pocos
no quiero saber
de la malignidad, tantos detalles
de la vanidad, tanto vacío
de la soledad, sus victorias
de la malignidad, tantos detalles
de la vanidad, tanto vacío
de la soledad, sus victorias
no se puede regresar -punto-
por antojo,
por añoranza,
por coordenadas,
por correo,
por mar,
por apatía,
por cobardía,
por lo que sea
por antojo,
por añoranza,
por coordenadas,
por correo,
por mar,
por apatía,
por cobardía,
por lo que sea
los talones del tiempo
siempre borran -adrede-
el rastro de la última pisada
en su santo criterio
de evitar intentos,
de no querer seguir adelante,
de querer ir para atrás,
de atorarse
siempre borran -adrede-
el rastro de la última pisada
en su santo criterio
de evitar intentos,
de no querer seguir adelante,
de querer ir para atrás,
de atorarse
tan disimulado él,
se fue cambiando hasta las muelas
sin que nos diéramos cuenta
se fue cambiando hasta las muelas
sin que nos diéramos cuenta
hoy, en el futuro de ayer,
la imprevisible punta de la saturación
y el filo de la fealdad
degüellan a cada momento
las posibilidades de empatizar y
el placer de sorprendernos
la imprevisible punta de la saturación
y el filo de la fealdad
degüellan a cada momento
las posibilidades de empatizar y
el placer de sorprendernos
dan ganas de querer volver
al tiempo pasado,
cuando querer saber y ver era
un deseo,
una sorpresa,
una delicia,
la degustación sin desperdicio de la espera
al tiempo pasado,
cuando querer saber y ver era
un deseo,
una sorpresa,
una delicia,
la degustación sin desperdicio de la espera
en vez de esta necesidad de ahora,
de apagar e ir a buscar la sombra
de un anciano árbol de tamarindo.
de apagar e ir a buscar la sombra
de un anciano árbol de tamarindo.
IRMA, La Pillis
2017

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".