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Mostrando entradas de abril, 2025

OSCURIDAD

  Cuando pienso en ti todo se me cae de las manos ahora eres la copa más frágil, el tallo más delgado, la frase inútil, la debilidad de mis rodillas, la lagrima de las lágrimas, el dulce que no llega a la boca, la moneda en el bolsillo roto eres la voz del gato, arena movediza, abismo de mis deseos todo es tan distinto ahora que no logro verte, ando buscándote por donde un día caminó mi pie izquierdo al lado de tu derecho, pero traigo la duda como piedrita en el andar cuando pienso en ti todo se me cae de las manos, y digo todo para no decir “mi amor” que, aunque vulnerable, se mantiene crédulo, vehemente y tenaz frente a la oscuridad de tus ojos. IRMA P.

DEL AIRE RESPIRABLE

Desde tiempos inmemoriales parece haberse malogrado la idea dos pies nunca fueron suficientes para echar a correr los sueños, los sueños llegaron amordazados y de ahí, todo marginó la vida quizá hubiera sido mejor nacer trébol o, nacer agua, pedacito de canela o tris de nube ser, quizás, la esquina abierta donde se cruzan los cuatro vientos, despeinar cabellos, levantar faldas y toldos o juntar hojitas y tejer tapetes cualquier cosa, menos tú cualquier cosa, menos yo tras la celda de algún ojo deforme que no conozca la libertad como único aire respirable. IRMA P.

DE LO EXTRAÑO DE ESTE TIEMPO

  Abusa, lo extraño de este tiempo, de nuestra voluntad y destino tan a la deriva los caprichos de la incertidumbre  han anestesiado el paladar de los sueños  sin dejar  rastro de sabor  en la lengua de este día que  va  pasando ya, delgadísimo y corto por el ojo de la aguja que cose la perplejidad  este tiempo,  arbitrario y contradictorio,  ni siquiera pasa lento como sucede cuando los amantes se esperan o los niños esperan, o nos esperamos tú y yo  abusa, lo extraño de este tiempo,  del tiempo presente que no avanza a ritmo de alta ola pero tampoco, de ola en calma se excede con cierta crueldad, desde donde nos mira mudar de piel y cambiar de domicilio, de atuendos, correr en pistas y en tareas simultáneas, aprisa moler las horas y el hueso de la paciencia todos los días nos ve prender y apagar las luces del pensamiento,  del ánimo, de la casa y a nosotros, a ti y a mí,  aguantar el desvanecimiento en la memoria...