Cuando pienso en ti todo se me cae de las manos ahora eres la copa más frágil, el tallo más delgado, la frase inútil, la debilidad de mis rodillas, la lagrima de las lágrimas, el dulce que no llega a la boca, la moneda en el bolsillo roto eres la voz del gato, arena movediza, abismo de mis deseos todo es tan distinto ahora que no logro verte, ando buscándote por donde un día caminó mi pie izquierdo al lado de tu derecho, pero traigo la duda como piedrita en el andar cuando pienso en ti todo se me cae de las manos, y digo todo para no decir “mi amor” que, aunque vulnerable, se mantiene crédulo, vehemente y tenaz frente a la oscuridad de tus ojos. IRMA P.