que sea tu hombro
el mullido cojín de mi cansancio,
que sea tu cuerpo
un puerto desde donde
me saludas y me guardas y me esperas,
que tus ojos sean
mi campo y mi hogar,
el cielo abierto
donde citamos los encuentros
qué puedo ser yo, mi amor,
cuál tu fortuna,
qué luna de oro te falta,
qué deseo que haya querido tu boca
y yo,
no haya sido ese beso.
IRMA, La Pillis
2013
él lo sabe, sabe de tu existencia, que no eres parte sino un todo
ResponderEliminarque cuando escribes besas, y cuando besas lees
que cuando miras fotografias, y cuando tocas tus manos realizan esculturas de caricias
él lo sabe, quizás sea suficiente, sino es así, no puedes hacer nada, tu lo das todo