me conoce su intuición,
me enseña su vocación
él asiste orgulloso
a todos mis aciertos
y me hace grande
cuando no veo mi tamaño
voy al amigo sin ir a él,
la distancia no separa acuerdos,
la distancia sólo es
una palabra vacía,
los te quiero
no riñen con el silencio
voy al amigo como vino a mi,
desprevenido,
continuamente desprevenido,
hasta que un día
empecé a quererlo
qué día fue ese que no recuerdo,
desapercibido,
sin mancha,
distinto a aquel
en que me dijo que me quería
lo recuerdo, me lo dijo,
y yo era extranjera aún
de todos sus espacios
voy al amigo para que no sea
que entre líneas del tiempo
o entre hojas de otoño
adivine mi amor o lo suponga,
y yo me quede
sin la sublime emoción,
irrepetible,
de que lo sepa, ahora,
por mi.
IRMA, LaPillis

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"Toda crítica verdadera es un acto de amor".