Quiero liso el pavimento donde pondré el pie que se adelanta que ningún bache en el camino se quede abierto, como evidencia de vergüenza, de abandono o cobardías quiero llano el camino de subida o de bajada, a lo ancho y a lo largo de las rutas que diseñan el mapa que hemos escogido sin arrugas el trayecto a andar, negro sólo, el turno de la noche, techos azules de algodones rosa, bordes de frutos rojos sin plaga de promesas declinadas o ideas obsoletas de pecado quiero esta ruta abierta, horizontal, cause y causa del presente de los actos, periplo sin equipaje de rocas, sin permiso el sol, sin visa la lluvia el amor como único aviso preventivo, luz que preceda al cambio y a la sorpresa claridad que alumbre la oscura calle, el punto de partida y de llegada a la vereda de tus brazos o a la curva más cerrada de tu beso. IRMA PÉREZ