Querida mía: En momentos de renovación siempre quieres llenar la jarra de nuevo sin limpiarla tú, tierra privilegiada y hermosa en tu temperamento, te pareces a la renuncia: conformista, olvidadiza, perezosa, cobarde, indiferente entre la malicia y la desidia construiste tu casa, y por esos terrenos fue por donde te atrapó la lengua de los malditos querida mía, porqué no ves que de ese costal no sale una sola naranja dulce tu agua está rancia; renuévala, que lo tuyo es abundancia de ella refresca todos tus campos, has presencia firme en donde se haya podido olvidar tu soberanía ve a tu árbol frondoso, siéntate debajo un rato y busca la hoja sabia que no tiene discurso ni negocio pero que cumple todas sus promesas Colombia, querida mía, qué lastre te impide beber tus frutos, caminar tus sendas; devolver a cambio una semilla, una semilla sana para los que vienen más atrás Colombia, tierra querida, has que sirvan las jugosas campañas en tu nombre, para que a tu nombre, le sirvan con...