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Mostrando entradas de mayo, 2017
Eso de creer que, "el que peca y reza empata", es el argumento particular del egoísta-tramposo en el que jamás se debe confiar. Irma Perez, La Pillis
Filosofar es adentrarse dentro del pensamiento sin ataduras ni atavíos, artesanalmente; es atreverse a buscar en el recinto más profundo y desconocido del ser humano y disponerse a descubrir allí, - mas allá del enunciado - alguna pista, algún chispazo, algún indicio sobre la existencia de "una luz o verdad", para luego mirarse a los ojos, con asombro y conciliación, uno con ella. IRMA PEREZ, La Pillis - 2017
En este trayecto existencial desde el principio del sonido al final del eco algún poeta o una poetisa - como yo - habrá dejado señales como migas de pan en ese camino que él o ella ni siquiera conoce los poetas escriben todos los días de su vida - aunque no escriban - y a veces se pierden en caminos ajenos pero nada qué hacer esto es lo de ellos: "abrir las rejas del campo y apuntar sin temblar a las fronteras". IRMA PÉREZ, La Pillis - 2016
De la manada del jardín del sistema del firmamento de la multitud  de la red no es - ni siquiera - esta sombra mía que orbíta sin trascender las paredes del mundo; de quién es entonces la huella que tiene mi nombre de dónde es la luz que me hace sombra con qué argumento me creerá algún día algún juez de la tierra esta historia... no obstante hablan los zapatos en mi closet sobran las pruebas suman los testigos y, sin embargo como un acertijo pareciera que justo cuando lanzaron el semillero el viento hubiera estornudado sobre mi. IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017
Es la mano vacía e indignada  la que empuña firme la espada es el brazo acalambrado y desnudo el que levanta decidido la espada es el ojo lacrimoso y atónito el que ve promesa en la espada es el corazón infeliz y cabreado el que decide el filo de la espada es la razón invalidada y presa la que atina al objetivo de la espada - ¡que caigan esas cabezas! que cambien los adjetivos que otro golpe de fortuna se afile y nos divida el tiempo - es hora es ahora que es el hombre libre el que no necesita espadas. IRMA PÉREZ, La Pillis - 2017
En la prisa por el espanto  del tiempo perdido, la muerte afila su sonrisa sin ser vista nadie la ve porque todos corren, no corren de ella, corren de ellos van mutilando los brazos del día, y la noche se acuesta en el piso con hambre hacen ruido, filas, reglas, el espacio es el oro por el que  se tumban las cabezas la masa está cruda y,  el horno, ya perdió su fuerza. IRMA PÉREZ, La Pillis - 2016
Esta es la hora en que se cierran las ventanas las grandes las viejas las blancas las de madera las del bus las de la finca todas las ventanas se cierran a esta hora pero hay unas que se rehúsan que ponen tranca que coquetean que disimulan que no suben que no caen que se resisten que alargan el atardecer ventanas abiertas - a esta hora - como mis párpados cómplices inocentes vigilantes amangualados con el deseo necio de mis ojos de verte a esta hora. IRMA PÉREZ, La Pillis
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Sin importar nada el día sucede afuera adentro o camino con él o, él se irá sin mi. IRMA PEREZ, La Pillis - 2016

COSTURAS

Teníamos en nuestras manos la tela que con tantos hilos tejimos… … Arte… le hicimos fuerte colorida llena de texturas tomamos medias, metro, tiza delineamos tu figura, la mía ajustamos el molde reforzamos los costados juntamos alfileres para cada encuentro hilvanamos, - por si acaso - revisamos la puntada marcamos algunos ojales para los botones de ambos Qué maravilla ¡tu ojal y mi botón! ¡tu botón y mi ojal! como dos manos abiertas, dispuestas a acercarse a cerrarse a soltarse precisa quedó la prenda en tu pecho amplio en mí, como justa pretina alrededor de mi cintura la estrenamos la lucimos pasamos la prueba -a prueba de todo, parecía ser - de la intemperie de la acidez de la mancha del hierro de las puntas salidas pero la usamos y abusamos una y otra vez llego el desgaste cedió la puntada se deshizo en flecos se rompió en pedazos ahora, el costurero amontona hilos y agujas las tijeras aguardan silenciosas en el fondo y los dedal...
¿Qué es lo que pasa con el tiempo? El tiempo enloqueció. Nunca más hizo fiesta ni siesta, nunca más se sentó en la puerta de su casa a ver pasar los detalles de la vida. Nunca más se acomodó a ningún disfrute. Nunca más se relajó, ni se subió a un columpio a elevar las emociones y, nunca más se tomó un café con el hombre, mientras ambos fumaban su pipa en calma. Un día empezó a correr y nunca más se detuvo.  El tiempo enloqueció. Lo que vivimos ahora es la esquizofrenia de cada día; segundos, minutos, horas, meses - nombres del tiempo - que, apenas si hacen contacto con la realidad.  I.P.
Hay poetas por fuera de los círculos autores en anonimato al margen de toda figura geométrica de toda métrica mirones del espacio extranjeros de lo colectivo, eso que se queda al otro lado de este "campo abierto" donde vivo yo hay poetas obstinados gente rara que huye de la gente solitarios que prefieren la "otra cosa" a lo habitual gente atorada de emociones observadores como búhos nocturnos invisibles hay poetas que guardan la voz cuando escriben porque están convencidos de que "es otra" la voz que susurró aquellas palabras saben que se precisa aquella... aquello... ese vibrato en la amargura, en la dicha esa ronquera en el nudo ciego del verso esa agudeza que alcanza a la distancia esa compasión con el silencio ese tono, cuando al amor le falta el aire o, cuando todo lo que cansa, sobra... hay poetas que no pertenecen a nada y nada les pertenece autores por fuera de los círculos voces anónimas letras sin libros habitantes de campos abierto...