Ir al contenido principal

EL TAPABOCAS DE LA PANDEMIA

Hace un buen tiempo 

me quedé sin qué decir,

y esto que digo 

no debería ponerse en duda

aunque no haya dejado de

sonarme la voz o la cola de cascabel 

cada vez que haya rugido la amenaza


-bendita pandemia, dice la muerte, desde

la abundancia de su buffet-


la verdad es que 

tengo en el pecho una laguna;

de su fondo, hondo, 

sube un pasmoso y lúgubre silencio, 

y una queja aúlla vapores metálicos 

sobre la visual de la superficie

como un espinoso tapete de larguísimo llanto 

por el que va caminando una 

interminable procesión de palabras, 

todas ellas, vestidas de luto


no es la mudez del despreciado 

ni el mutismo de la violentada;

no es la reserva del cauteloso

ni el desconsuelo del doliente;

hay en la garganta

-de todo el que tiene garganta-

un hilo de aire haciéndose nudos,

un grito brutal apretado, atorado;

hay una mueca en el rostro de la vida que, 

con los ojos cansados y llenos de lágrimas, 

va sonando como puede y diciendo:

¡maldita pandemia, por fin muérete!


Irma Pérez



Comentarios

Entradas populares de este blog

Todo empieza con un suspiro ese aliento que le hace falta a todo inicio cuando en el segundo previo algo ha dejado de ser. Todo termina con un suspiro ese aliento que le sobra a todo fin cuando en el segundo siguiente algo se respira por primera vez.  Hay que ver un suspiro lo que mueve el mundo. IRMA PÉREZ - 2014

UN AMOR TAN BONITO

 Hay muchas formas de contar la historia de la vida de uno, y en ese sentido cada quien elegiría su manera de hacerlo, pero siempre evocando aquello que ha sido constante vibración para su espíritu y ritmo necesario para el ánimo de su pulso. Yo no he de contar la historia de mi vida aquí ni ahora, pero mientras estaba editando el video que a continuación comparto, una avalancha de pensamientos, recuerdos y emociones despertaron mi conciencia para darme cuenta de lo mucho que éste puede hablar de mí.  Las películas que he seleccionado, todas románticas, no son sólo drama y tragedia como se suele suponer, también son cintas de  imágenes felices, provocadoras de erotismo, enamoramiento e inspiración que reposan a gusto en mi memoria; ellas, su producción, sus mensajes y sus actores.  Por fortuna, a mí me tocó un tiempo en que ir al cine era el plan más delicioso y completo; una aventura emocionante y muchas veces imperdible. Los actores eran nuestros referentes para sa...