domingo, 31 de julio de 2016

MOLIENDA

MOLIENDA
Café los ojos del café,
la sonrosada piel tostada
sonríe con su boca roja 
desde el maduro y excitado cafetal,
las manos recogen los besos,
los granos de besos
que piden sol y molienda.
Calidos vapores exhalan el aroma
seduciendo inevitable los sentidos
que recuerdan el dulce amargo
y el reconfortante estímulo,
el agua crece en la boca
mientras el gusto se broncea.
Uno pasa saliva la lengua se saborea
y dos o más
se beben el encuentro
entre el abrazo de ramas
y de amores morenos.

IRMA PEREZ, La Pillis - 2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario