Qué sacrificios ni qué nada. Todo lo que se hace por los hijos, es la oportunidad de un deber que nos da el derecho otorgado de ser inconmensurablemente felices.
IRMA PÉREZ
Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras,
donde el alma se expresa sin máscaras
y cada verso es un latido compartido.
Gracias por entrar a este universo poético.
Siempre ha habido un poeta o una poetisa que ha dicho, ha escrito, no ha callado, ha denunciado y ha apuntado la palabra-dardo al enemigo y a la maldad del mundo. De sobra han estado los portaliras o bardos que van tejiendo redes de contención, de expresión y de motivación a ritmo de segundo en todas las sucursales donde el amor respira.
No sigamos pensando y diciendo que la poesía sólo es dulce empalagoso de repostería, amabilidad ocasional, tema enredado. Nombre tienen todas las cosas, y todo tiene razón de ser y significado. Que si algo ha de llevarse el viento, eso no son las palabras. Las palabras siempre se quedan y si se van, regresan, vuelven sin falta desde el eco de su más afinada intención.
La Poesía está aquí, y está para eso.
Así vuelve y dice:
IRMA P.
No importa el entorno cercano, las condiciones reales o el espacio geográfico donde te encuentres; en este planeta, tú y yo y los demás, no...