Todo lo que está vivo ha de morir...
se me olvida, de tanto amar,
vivir,
a veces eso se me olvida
entonces, aparece ella,
la innombrable
-la parca, le dicen-
como eficiente funcionaria
haciendo su labor nada fácil,
cero negociable,
puntual,
categórica,
con su estocada precisa en el
punto irreversible del tiempo,
del tiempo que es
otro nombre de la vida
recordar,
recordarnos,
que para el fin, sólo el comienzo basta,
que para morir, basta estar vivo,
que para estar vivo, hay que desapegarse,
que el desapego lo enseñan las hojas
con su natural desprendimiento
que al final,
todo es continuidad del árbol.
IRMA, LaPillis

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".