Hay quien no cree
en la verdad ante sus ojos
y en cambio,
cree en la mentira tras sus miedos
ése es su veneno,
la forma líquida e invasiva de la imaginación
que recorre la sangre
y contamina todo lo habido y por haber
cuando no se figura nada bueno,
cuando no se le concede voz al tiempo
osar el insano prejuicio,
es cavarle tumba al arrepentimiento,
y todas las veces, asumir desde la duda,
es puntual daño devuelto
-maestro-
algún día,
el antídoto llega con su lúcida sonrisa,
y todo supuesto
desaparece con el delirio
-tarde-
entonces, descubierto lo cierto,
aparece la mancha -indeleble-,
consecuencia absoluta
de haber elegido febrilmente,
de haber dado por hecho
una realidad imaginaria
que bien pudo haber sido elixir
-como así lo era-
si se hubiera creído
-sin cuestionar-
en el amor.
IRMA, LaPillis

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".