¡Ah, mi amor!
¡mírame!
¡mírame!
los globos están subiendo
pero no me alcanzan,
pero no me alcanzan,
les sube el calor a los amantes
pero no me alcanza,
pero no me alcanza,
levanta el polvo las patas del leopardo
pero no me alcanzan,
pero no me alcanzan,
el enamorado sueña sobre
el anillo de Saturno
pero no me alcanza,
el anillo de Saturno
pero no me alcanza,
los poetas te nombran fuera
de sus órbitas
pero no me alcanzan,
de sus órbitas
pero no me alcanzan,
y así,
ya nada me consigue
y nada me alcanza,
nada
ya nada me consigue
y nada me alcanza,
nada
como tus ojos,
cuando son horizonte de mis ojos,
y me miras.
IRMA, LaPillis

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".