De nuevo paso desapercibida,
aunque me adorne,
para nada sirve
la maña,
la prueba,
el pelo suelto
¡el espejo miente!
¡no me ves!
estaba segura de que
nada opacaría el nuevo brillo,
tampoco ése de mis mejillas
nada pálidas frente a tu mirada
¡el espejo miente!
no hay nadie ahí cuando me miro,
ni siquiera un reflejo empañado
del rostro que más te ama,
tan sólo
una mancha salada
donde escribí tu nombre,
a punto ya, de ser invisible,
como yo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Toda crítica verdadera es un acto de amor".