jueves, 6 de julio de 2017

INFATIGABLE


Nada más tengo que correr
yo sólo obedezco a la voz que conozco
y a la ofrenda recibida
-sin mérito aún-
que es un mensaje de amor por entregar
convencida de mi vacío sin futuro, ¡corro!
tengo las manos
llenas de flores que corren conmigo
ansiosas de agua
como yo
corro, pero no sé hacia dónde
corro a tientas
sin ruta ni horizonte visible
al trote, vivo
ignorando mi cuerpo
su fiebre
sus heridas
corro silenciosa o rabiosa pero desapercibida
apenas vista por el impredecible rayo
voy corriendo lejana
fugaz, como una nube en verano
inquieta, como una sombra de palma
decidida, como una flecha disparada
voy impar
inhalo mil veces
y mil veces aprieto esos tallos
no he de soltar mis flores
por ningún calambre o preaviso de muerte
ellas vienen conmigo y yo con ellas
corren conmigo
sin renuncia
sin queja
como mi amor
¡infatigable, hacia ti!

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