Irma Pérez Escorcia

LA PILLIS

IRMA PÉREZ ESCORCIA

BIENVENIDOS

Este es un rincón donde las emociones encuentran palabras, donde el alma se expresa sin máscaras y cada verso es un latido compartido.

Gracias por entrar a este universo poético.


DEL SENTIR PROPIO QUE NO ES DE UNO - Sentipensando

Cosas que uno siente, que no son del todo de uno, ni realidad propia del presente, pero si, cosas mías.

Justo después del medio día lo sentí: Un desplome total del entusiasmo y la tranquilidad, como si hubiera recibido una mala noticia, un sobresalto. Sensaciones incómodas comenzaron a alterar mi cuerpo y mi espíritu. Se me vino encima todo eso que se siente cuando se está asustado o se tienen nervios frente a algo o a algún presentimiento. La taquicardia era perceptible, la ansiedad aguda e intermitente, alternaba con mi respiración. La locura de la inquietud de ir de aquí para allá, de allá para acá. Un incomprensible estado de perturbación y miedo, como si se estuviera a punto de colapsar. Unas ganas de llorar sin conciencia ni razón atoradas adentro del pecho y haciendo presión para salir, una intranquilidad agobiante...

¿De dónde todo eso? ¿Porqué ese desasosiego? ¿Porqué ese sentir tan desagradable e inexplicable?

Entre tanto, un plan de salida previo con un amigo me distraía de esa molestia, creyendo que cuando llegara a recogerme pasaría; pero se demoró, así que ese incumplimiento hizo acrecentar el malestar, ya que ahora se sumaba a aquel sentir, la molestia de la espera y de otra contrariedad. Esperé.

Alrededor de mí y por dentro, seguía la ansiedad, pero ahora se parecía a la tristeza; sin embargo, más intensa, sin pausa y sin nombre. En total mutismo, experimentaba esa cosa desesperante de no entender qué sucedía, de querer sacudirme para quitarme ese fastidio de encima tan parecido al de la frustración. O quizás mejor, de abrir una puerta y salir corriendo. Dormir no era posible y por lo demás, sin ganas de nada. Exactamente me encontraba en medio de un ataque de nervios. 

Como suele creerse, pensé que tal vez un whisky me relajaría, así que me tomé dos, yo que no paso de un trago al mes, si acaso. 
Y así, esperé. Esperé. Por fin llegó. Una vez lo vi, lo olvidé todo. 
Llegamos tarde. Otro era el plan a seguir... Una llamada que recibió mi amigo, abrió la tierra debajo de él, de nosotros, y en el vértigo de aquella caída -con él- fui viendo las respuestas a mis preguntas de esa tarde. 

Esa noche, -sin compararme- sin peso ni márgenes, muy tranquila, lo abracé en silencio, sabiendo con toda claridad y compasión, lo que él estaba sintiendo.

IRMA, La Pillis  
2015
Eso de creer que, "el que peca y reza empata", es el argumento particular del egoísta-tramposo en el que jamás se debe confiar.

En algún poema te encontrarás un día, y ese será un lugar para tí, a donde volver siempre.

UNIVERSO POÉTICO DE IRMA, LaPillis